Pedro Flecha

Matemático y escritor peruano

pedroflecha@yahoo.com

La púrpura en el mármol        

diciembre de 2004

Subió las escalinatas y se dio cuenta que el café le había caído mal, tan mal como vio qué mal combinaba el color púrpura de su sotana con el piso de mármol cuando tropezó con los listones de su zapato de charol y se derrumbó. El rojo escarlata de la herida que brotaba sangre un poco más arriba de su oreja izquierda era, objetivamente, un color más  adecuado, que combinaba mejor con el piso. Maldita sea, pensó, tanto trabajar para ser Papa y quemar con un movimiento torpe  el pan en la puerta del horno. Maldijo al poeta indio que usó esa imagen literaria porque eso no era París sino el Vaticano y el día era soleado, sin pronósticos de aguacero.

Vio aproximarse un guardia suizo cuyos pantalones bombachos eran para él algo que hubiera gustado usar de joven cuando jugaba basketball en el colegio gringo que amaba entrañablemente. Hubiera sido hermoso ver a todos los jugadores con bombachas de colores chillones, ocultando sus impudicias y así evitar las odiosas comparaciones, pues su pene era chiquito y pasaba vergüenza en las duchas después de los partidos. Por eso se volvió cura, por esa pequeñez viril que hacía juego con su falta de comprensión en clases.
 
El guardia suizo le tomó la cabeza y el Cardenal pensó que quería aliviar su dolor, pero no fue así, sino que comenzó a estrellársela contra el mármol del piso. Brotaba mas sangre y un frío medular se expandió desde los dedos de sus pies hasta casi la rodilla ¿si tengo mis cuentas bancarias en ese país porqué me maltrata? ¿creerá que soy un pedófilo?

Cómo habían complicado su misión, los pedófilos. Él no lo era porque odiaba a los niños tanto como a los adultos. Era casto y puro, no por vocación sino por el ridículo apéndice que portaba, que ni siquiera para maricón servía, porque en algún momento si tenía que invertir los roles su pareja se habría burlado de las cosquillas que su pequeñez le haría.

Había logrado introducir el nuevo santito exitosamente, aquel que presentó en sociedad a ese cura polaco que después fue su predecesor como Papa; ese español memorable que decía que el lugar de la mujer era fregando pisos, con lo cual el totalmente acordaba, claro está exceptuando a su madre y a algunas elegantes tías que le caían bien.

Desde niño odiaba a los desarrapados. Cuando tenía 6 o 7 años había recibido como regalo de Navidad un disfraz de cowboy. Al día siguiente, en la casa de la abuela irlandesa, ya que a la italiana le había tocado la Navidad anterior, sé reunió con todos sus primos y hermanos. Parece que la familia había combinado que a todos les regalaran disfraces de cowboy, excepto a su primo el gordo, al que detestaba totalmente; a quien le habían regalado un disfraz de Hopalong Cassidy. Sombrero blanco, camisa y pantalón negro, cartucheras y pistolas que imitaban plata y botas largas de cuero negro. Como es usual en los grupos de niños, quien llevaba ese uniforme tenía que ser el 'bueno' del juego, mas aún el que  ordenaba cómo el juego debía ser. Se sintió algo imperfecto, primero porque su disfraz era igual al de sus primos y segundo porque el líder, el que hacía del bueno, era gordo, un gordo de mierda. Un primo con quien siempre se había llevado mal, porque él era un hijo de dentista y el gordo de un empresario minero. Además, en los corrillos de las novenas familiares se sabía que el apellido del padre del gordo no era español sino de judío  converso ¡marranos!

El gordo no tuvo ningún empacho en ordenar el juego. A él le tocó que lo amarraran en un árbol de olivo, como habían tantos en el olivar que circundaba la casa. La idea era que  'los indios' y eso le gustó porque le habían enseñado a odiarlos, lo habían atado a ese árbol después de ultimar una caravana y sus primos vendrían a rescatarlo ¿pero quienes eran los indios? A nadie le habían regalado disfraz de indio ¡imagínense! El gordo, al ser preguntado dijo que como este país estaba lleno de indios ya aparecerían algunos, además, que en términos generales se podría considerar indio a cualquiera que no  fuera de la familia.

Dicho y hecho, lo amarraron. Él no se resistió mucho pues, a pesar que odiaba al gordo, alucinó que el Olivar de San Isidro, como se llamaba el sitio, era el Monte de los Olivos de las novenas, que los indios eran judíos y el supuesto salvador que vendría, como era un judío gordo no llegaría nunca y él sería inmolado como un Cristo moderno, vestido de cowboy.

Eran los cincuenta y entre los niños se fomentaban temores idiotas, como ahora. Uno de ellos era que las gitanas que recorrían las calles tratando de hacer unas monedas leyendo las manos o el tarot, raptaban niños para después venderlos a los lavaderos de oro en la selva amazónica.

La escena era extraordinaria para un juego de niños. El vasto olivar, el lejano rumor de canciones católicas como música de fondo, nuestro protagonista amarrado a un árbol y la pandilla salvadora detrás de los cañaverales de una casa vecina esperando que aparecieran los  indios. Pero ¡oh sorpresa! se aparecieron  tres gitanas mayores con dos niñas pequeñas. Los salvadores pusieron pies en polvorosa y dejaron a nuestro atado  protagonista solo, quien al ver a las gitanas comenzó a llorar destempladamente.

-¡Pobre criatura!- dijo una de las mujeres con dejo andaluz- ¿quién te ha atado así?

El escuchar sus voces lo hizo llorar más. Las gitanas incluso querían desanudarlo ¡y lo podían tocar! ¡horror! Llamó a gritos a sus  compañeros de juego, no había ninguno. Sus gritos fueron tan fuertes que los adultos que estaban en el almuerzo salieron y ¡agradecieron! a las gitanas su interés en el atado.

Ahí decidió ser líder, pero como ser un Hopalong Cassidy requería tener dinero abundante que sus padres no tenían, decidió usar el negro como color y poder ser el ordenador del juego y para ello lo mejor era ser cura para llegar, algún día a ser el máximo, ser Papa.

Pero cómo uno iba a ser el máximo, si un miserable guardia suizo le seguía estrellando la cabeza contra las gradas de mármol. Ahí se dio  cuenta que su sangre no era noble, porque no era densa, era de un rojo rosadón, como el de las gelatinas que ofrecen los ambulantes en las fiestas de pueblo por una moneda.

Cuando regresó purpurado de Europa, imaginó que le iban a hacer una gran fiesta, pero hubo una manifestación juvenil en la Plaza Mayor de Lima. Nunca serás Papa, eres yuca, decía un cartel que portaba una adolescente. Yuca decían en Perú al engaño y Fujimori en la campaña electoral había usado este vegetal como símbolo. Pero el no era un japonés inmigrante, verbalmente disléxico, sino un miembro de la mejor clase republicana emparentada con héroes.

Bolívar había sido un buen tipo, pues había pedido un acuerdo con el Vaticano cuando fue dictador del Perú. Más aún en su familia decían que estaban emparentados con el 'libertador' pues un ancestro había sido nada menos que el cónsul británico en Guayaquil a quien  Bolívar le birló la esposa. Aunque fuera una vinculación por cuernos, era una relación con el 'libertador' y eso valía en el país bastardo donde vivía.

Él era un cardenal y estaba orgulloso de pertenecer a una organización milenaria que se consideraba a sí misma como una persona  moral de creación divina y no de creación humana. Lo que no sabían era que él era la segunda venida de Cristo, pues era un secreto con su almohada. Pero ya estaba ahí, elegido Papa hace pocas horas y había ido a cambiar su púrpura por el blanco merengue decorado con hilos de oro de las vestimentas papales.

Mientras el ruido sordo de su cráneo vacío se estrellaba contra el mármol, añoraba la época en que en su país se consideraba indigno del nombre de peruano al que no cumpliera su deber natural de ser religioso y además era 'subversivo' ir contra la religión del estado que era constitucionalmente, la católica. Si hasta 1915 se prohibió el ejercicio público de cualquier religión que no fuera la católica, porqué no podía reinstaurar eso cuando fuera Papa.
 
Había estado convencido que la identidad peruana era sólo posible alrededor de la fe cristiana, lo anterior no valía nada. Para ello deberían transformar los héroes militares en seres devotos, tales como Grau, a quien había que 'perdonarle' su condición de traficante de esclavos que despobló la isla de Pascua. Había que convencer a Fujimori de esto y, pensó que no era difícil, porque sabía por su sistema de espionaje de confesionarios que el presidente era como él, de la cofradía del miembro pequeño. Era japonés y según las estadísticas y lecturas que tenía en la gaveta de su mesa de noche, los de ese país tenían ocho centímetros de pene menos que el promedio y eso era casi como tener nada, como una verruga grande, algo que sólo motivaría risa en una mujer. Los ojos cínicos del japonés y su  barbilla de coliflor le  motivaban una  solidaridad cómplice, era el socio inteligente y adecuado para los fines de la obra y por ello lo habían respaldado en el autogolpe. Si bien era un ladronzuelo sin clase era muy efectivo para sus fines.

El otro chino, su tío, si era un caballero de verdad, era un hospitalario, un digno descendiente de esa orden medieval que admiraba y que quemó la pagana biblioteca de Limasol en Chipre, que pretendía ser una reedición de la de Alejandría. Había conocimientos que no debían conocerse. Su tío era embajador de la orden de Malta, herederos de los de la orden del Hospital; aquellos a quienes el Papa les dio todos los bienes templarios en el siglo catorce, así como la misión de custodiar la fe en sus aspectos económicos. Los del Temple ya no existían, el conocimiento maligno estaba perdido felizmente. Habían sí algunas organizaciones que se autollamaban así, pero eran excentricidades de algunos idiotas o creadas ex profeso por el mismo Hospital para impedir que resurjan. La soberana orden era muy poderosa porque muchos millonarios, gente del FBI y de la CIA pertenecían a ella. Recordó las interminables noches de tertulia con su tío donde le decía tu ocúpate de las almas que yo me ocuparé de tus bolsillos y tu obra saldrá fortalecida porque tu obra es la nuestra y para ello necesitamos que seas Papa.

Su tío lo había ilustrado sobre cosas como el justo título y la justa guerra, era un jurista, un filósofo y el abogado mas influyente del Perú. El título venía del derecho de conquista, aquel que el obispo de Cuzco, que también era de la obra había impuesto en las iglesias de esa ciudad. Ni el estado, ni la municipalidad podían cobrar entradas a los turistas, la iglesia sí, por derecho de conquista.  Huáscar, el hermanastro de Atahualpa en vida había donado el imperio incaico en 1531 a los españoles y a la fe por intermedio del abuelo de Guamán Poma, tal como lo había hecho antes Moctezuma a Cortés.

- Tu vas a ser el delegado de Cristo Pantocrator, le dijo antes de salir a Roma; serás Papa y por Potestas Spiritualis gobernarás sobre emperadores, reyes y empresarios. Ese es tu destino, donde la raza no importa y lo que importa es la fe. También serás el señor de la justa guerra contra aquellos que se resisten a la conversión y al señorío de Cristo. Es una alianza que lleva casi un milenio, ustedes los religiosos velan por la parte espiritual, nosotros por la material.

-¿Pero no es eso como el Islam y su guerra santa? 

- Sí, todos venimos del Libro, las estructuras son las mismas, es una sana competencia comercial dentro de la familia, una diferencia de opiniones. La verdadera guerra es contra los paganos y esos son las razas inferiores, como los indios acá o los negros pata en el suelo del África. Hay simplemente demasiada población y eso tiene que corregirse. Nuestro imperio es el de las dos espadas por el Universalis Ecclesiæ y eso lo reconocen los gringos, como lo hizo Clinton cuando el Papa lo visitó y ahora se perfecciona con el delicioso y efectivo fanatismo cristiano de Bush. Mira nomás como las razas inferiores siempre se han doblegado; el imperio incaico fue donado, el mexicano también, Los indios no son una cultura, son nada, son como los animalitos de Sepúlveda, o los menores de edad del presidente Leguía, porque siempre se han traicionado a ellos mismos.

-¿Y por qué?

- Pues por que la  fuerza de la conquista estuvo en la capacidad y en la sofisticación de un aparato instrumental y político del que carecieron todas las civilizaciones que lo precedieron en esta zona geográfica. La escritura y la imprenta, la numeración matemática, la contabilidad de doble partida y el desarrollo de las redes bancarias; el caballo, el asno y la mula; la rueda, la carreta y los caminos carrozables; la pólvora y la artillería; la brújula, el sextante y la navegación, así como más tarde el cronómetro marino  fueron nuestros instrumentos valiosos para el dominio en áreas de gran extensión. Pero lo mas importante fueron la fe en una religión, una ética y una teoría legal adecuada, mantenida por una clase jurista en base a la experiencia histórica acumulada por imperios más antiguos. Esto nos permitió unificar a todas las identidades indias en una sola, en la del indio de mierda. Los españoles hicieron de los indios una sola colectividad indivisa y homogénea y esta transformación no se hubiera logrado sin el universalismo y, entre nosotros, la conveniente ambigüedad de la evangelización cristiana. Los curas primero, los cronistas después y ahora los historiadores fueron capaces de convertir al quechua y al aymara en verdaderas lenguas generales, cambiándolas para incorporar los conceptos fundamentales de nuestra fe y destruyendo sus conceptos panteístas. Imagínate que en su idioma no había palabra para espíritu, alma, dios. Era peligrosísimo que eso se mantuviera y lo respetáramos. El quechua que hoy hablan no es de los indios, es el nuestro.

- Yo no lo entiendo, ni lo hablo, ni quiero aprenderlo.

- Ni necesitas entenderlo, ya les rompimos el mundo, no refleja nada, son solo balbuceos sin significado. Les ocultamos la esencia de su lenguaje que evitaba nombrar las cosas porque las apartaba de su mundo al hacerlo. Ante su lógica natural impusimos la nuestra aristotélica, escolástica. Eran hombres primitivos, paganos cuyo cuerpo era el paisaje el cual compartían y cuidaban. No había dioses sino una serie de principios ordenadores porque para ellos el tiempo era cíclico y no había creador. ¡Imagínate! tuvimos que inventarles dioses y demonios, enseñarles a temer; sino de que otra forma podíamos destruir  esa cultura milenaria y explotar la plata de Potosí, donde nació el capitalismo. Pero esto no acababa ahí sino que la iglesia, con nuestra ayuda tuvo también que unificar a los aventureros castellanos, catalanes, vascongados o andaluces que estaban siempre matándose por mujeres o por oro y se olvidaban que no fue Colón, sino Torquemada el que descubrió este continente. En realidad la hispanidad nació aquí antes que en la península donde todavía subsisten esos antagonismos ¿y a quien se debe? Pues al ala fuerte activista de nuestra fe, a nuestra misión, la del Hospital.

- Tío ¿piensas que hay una identidad peruana?

- Los peruanos nunca lograrán una identidad, porque por siglos hemos enterrado los fundamentos de la que tenían. No fue fácil y los del Hospital participamos directamente en ello. El Ande es serpentario, horizontal, nosotros somos solares, verticales como nuestra fe y nuestros intereses.

- Eso suena a esoterismo.

- Es solo un lenguaje arquetípico que usamos nosotros, los iniciados que asistimos a la fe cristiana. Las religiones y las ideologías políticas siempre han estado vinculadas al poder, al estado, al rey. En este sentido el judaísmo, cristianismo, islamismo, marxismo, socialismo o capitalismo son simplemente posiciones dentro de una concepción vertical y ordenada del mundo.  Estos indios eran serpentarios, horizontales.Yo los hubiera eliminado a todos: aztecas, mexicas, andinos, pero salió ese cura huevón, De las Casas arguyendo  que eran humanos, pero al final le torcimos el brazo al convencerlo que se trajeran esclavos negros porque estos no tenían alma y si mucho músculo para usar.

- Tampoco me gustan los negros, les apesta el ala ¿y cómo lo mantuvieron?

¿Cómo lo logramos? Hicimos que se proscribiera en las universidades católicas y en todas en general estudios que incidieran en la matemática o tecnología de las culturas precolombinas. Lo que era arquitectónica o tecnológicamente deslumbrante teníamos que hacerlo exótico y transformamos lo anecdótico en lo fundamental. Introducimos el concepto de que se dedicaban a lo 'mágico religioso' e hicimos campaña diciendo que  'lo sagrado' es inherente al ser humano para instalar firmemente nuestro dios, porque ellos no tenían ninguno. Por ello las notas del cholo Tello, el arqueólogo están felizmente pudriéndose en alguna universidad y nuestro querido presidente  japonés podía vestirse de ekeko al visitar los pueblos de la sierra.

-¿Pero el ekeko...

- Ya lo sé, no es un símbolo bueno, es el comerciante que engaña a las comunidades indígenas, pero para los citadinos y los votos están en las ciudades, es un símbolo que les descarga la conciencia y les vende la misma idea caritativa que les vendió Belaúnde yendo de pueblo en pueblo. En el fondo es la misma actitud del presidente Leguía a comienzos de siglo al legislar a los indios como menores de edad. Es un marketing muy antiguo, querido sobrino, y funciona muy  bien. Este se basa en que lo primero es el fomento del olvido  generalizado, si no el práctico desconocimiento de las grandes sociedades de escala civilizatoria como la andina. Por ejemplo, cuando descubrieron Caral, ese complejo de pirámides al norte de Lima nos pusimos muy nerviosos, pero no tardamos en reaccionar ¿cómo podíamos admitir una cultura pacífica y constructora hace cinco mil años? Entonces ¿qué hicimos? pues, participar en el financiamiento de las excavaciones para manipular la investigación. Era clarísimo que el complejo era un centro metalúrgico, una especie de  culto al conocimiento y a la tecnología, algo que no podíamos admitir. Inventamos que lo que tenían  era un 'culto al fuego' y restamos importancia a los crisoles, los batanes y los petroglifos. Ahora vamos a introducir sacrificios humanos contrabandeando restos de cuerpos mutilados.  Para la historia esos hombres tienen que ser bárbaros y salvajes, que hacían sacrificios humanos;  ya que en base a ello es que construimos la fuerza de nuestra fe. La vieja historiadora polaca nos ha sido siempre de mucha ayuda en esto, nadie ha degradado lo andino tanto como ella. Pero en general todos los académicos cooperan. Es claro que nosotros hacemos el trabajo sucio cultural y esa es nuestra misión ya que nuestra orden es muy antigua, experimentada y desde las Cruzadas, hemos sido socios con el papado. Somos mejores que ellos manejando el advertising religioso ya que no nos detenemos en los vericuetos ni las trampas de las  teologías. 

-¿Cómo así lo han manejado?

- Con una técnica muy antigua y muy eficiente llamada Misdrah.

- Eso suena a ocultismo judío.

- Sí ¿y cual crees que es la mecánica detrás de la fe? pues el culto al miedo a la muerte, el dominio de las relaciones hacia otros y dentro del núcleo familiar y  controlar la base de todo que es el sexo. El resto no interesa ¿y como lo hacemos? Pues con esa técnica que consiste en alteraciones intencionales de lo que se escribe y permanece en las tradiciones para adecuarlas a  nuestros fines. Por ejemplo esa figurilla con las manos abiertas, que se parece al Baphomet de los templarios, que a veces tiene báculos o plantas en sus manos y que era el principio organizador andino antes de la evangelización; la transformamos en el Arcángel Gabriel que lleva un arcabuz en una mano y una espada flamígera en la otra. La figurilla original era dibujada con dos triángulos, uno encima del otro, pues las alas del ángel y su faldón de encaje suplantaron a los triángulos. Un principio organizador lo transformamos efectivamente en un principio exterminador, el éxito ha sido total aunque hay unas comunidades aisladas en el Ande que todavía tejen la figurilla. Eso lo hizo nuestra gente hace siglos y lo seguimos manteniendo, ya que esas son cosas enquistadas casi genéticamente en el inconsciente colectivo de los pueblos, que pueden volver a aflorar. Pachamama era  un principio masculino, solar, pues lo feminizamos para identificarlo con el concepto occidental de la madre tierra y por ende hacer reinar a la Virgen María. Esto también fue un éxito tan grande que hasta los famosos 'pagos a la tierra' son esencialmente algo que nosotros inventamos incorporando elementos de brujería gallega.

- Los 'pagos' son brujería, entonces...

- Bueno la brujería es magia barata, nosotros hacemos magia de la  buena, toda religión es mágica en el fondo ¿de donde crees que viene la Biblia, los Evangelios, el Corán? pues de las mismas fuentes escritas. La epopeya de Gilgamesh dio origen a la Biblia, la Biblia a los Evangelios, los Evangelios al Corán; es el mismo texto donde varían algunos nombres y situaciones intencionalmente. Ziusudra es Noé, en el Enuma Elish está la creación tal y cual la lees en el Génesis y en las tabletas de Ras Sharma, donde está el culto a Baal,  están las mismas referencias a la serpiente voladora que en Isaías.

-¿La que tentó a Eva?

- Sobrino por favor, la serpiente es un símbolo astronómico, es la aurora boreal o austral dependiendo donde estés. Es la serpiente emplumada de los mexicanos y el Kon andino; era una antigua forma de simbolizar los eventos del firmamento. Pero la horizontalidad  serpentaria se enfrenta a lo solar, nosotros somos solares, por ello tuvimos que aplastarla en la conquista y para ello usamos a la virgen.

-...que era un personaje más fuerte.

-...y no era virgen, el Misdrah la hizo virgen.

-¡Eso es un sacrilegio!

- Vas a ser Papa, no puedes estar con cojudeces, como dijiste alguna vez acerca de los derechos humanos en Ayacucho. La virginidad de María fue una mala, aunque afortunada, transcripción de Mateo de un  escrito de Isaías 7:14 pues usó una traducción griega y en lugar de poner 'joven mujer' puso 'virgen'. Tanto fue el problema para los primeros patriarcas cristianos, que tuvieron que crearle un esposo a María. Lo que te quiero decir es que los Evangelios fueron adaptaciones de textos bíblicos para crear una religión. Si revisas a Isaías, los Salmos, Zacarías y Samuel encontrarás que Mateo, Marcos, Juan y Pablo adaptaron en base al Misdrah la figura de Jesús para
exitosamente hacer una religión. Ello quedó como una tradición y una técnica que la venimos ejerciendo por cerca de dos mil años. Estas cosas son secretas, no las hacen los curas del Vaticano directamente, nos usan a nosotros y nosotros a cambio logramos que los gobiernos mediante concordatos los financien, les paguen sueldos, los liberen de impuestos y en el medio, por supuesto somos remunerados con comisiones. El Concordato del 80 llevaba implícito que la iglesia se tapara los ojos ante la política de tierra arrasada de Morales Bemúdez y ha sido muy rentable para todos.

- Fue un canje, lo entiendo ¿y quienes son nuestros peores enemigos?

- Los que manejan esas cosas que ahora llaman conocimiento objetivo sin sujeto cognoscente, conversan con los números, leen en Vatán y tienen intuición estructural. Usamos contra ellos nuestro poder económico, político y judicial, los aplastamos silenciosamente. Hay pocos que resisten, usamos de todo...

-¿También magia? ¿brujería?

- Eso no es eficiente con ellos, son demasiado fuertes, sobreviven y nos rebotan los ataques cuando menos pensamos. En el 92 incendiaron cruces en los cerros en Arequipa e imagínate, pusieron una bandera blanco-negra del Temple en un cerro apacheta. Hicimos que la región militar enviara tropas al cerro, ningún soldado se atrevió a subir, la bandera ondeó hasta que se pudrió de vieja.

-¿Y porqué no fueron ustedes a quitarla?

- Porque ese juego es un juego duro, de otro nivel, para el cual no estamos calificados.

- Yo lo hubiera hecho- dijo sintiéndose Hopalong Cassidy y acomodándose los anteojos.

- Posiblemente habrías muerto en el intento o por lo menos te habrías vuelto totalmente loco.

-¿Eran ateos?

- Los ateos son fáciles, solo hay que cerrarle los accesos, son tímidos y en el fondo tontamente respetuosos de los creyentes. Estos son una especie de magos, pero magos de acá, seres desprovistos de alma que dicen que su cuerpo es el mundo...

-¿Extraterrestres?

- Eso es una invención. En los 50 las supuestas naves eran de metal remachado y ahora dicen que son bolas de luz láser. Son alucinaciones colectivas, psicografías. Si piensas que el tiempo es lineal puedes creer en cosas así, pero si piensas que es una unidad cíclica podrían bien ser del pasado o del futuro o de un aquí que no conocemos. Ahí está lo peligroso porque son parte de la cultura anarquista, librepensadora que va contra las religiones, contra las creencias y hacen una bandera del conocimiento y la libertad irrestricta, sin normas, gobiernos, leyes o iglesias. Sabes bien, te lo dijo el embajador americano, que lo de Irak es una reedición de las cruzadas, pero esta vez los principales protagonistas intelectuales debemos ser nosotros. En Perú, por años habíamos planificado llegar al poder y lo hicimos con Fujimori; nos había tomado mucha magia y costado mucho dinero. En el 92, cuando todo era del mas absoluto secreto ondeó esa odiada bandera en Arequipa. Ya te imaginarás el revuelo que causó.

-¿Está controlado ahora?

- No podemos controlarlo, nunca podremos, por ello estamos acelerando lo apocalíptico y fomentando el temor mundialmente. Creo que hemos eliminado algunos síntomas, destruido a algunos individuos y embriones de organizaciones; pero pueden aparecer en cualquier momento, quizás de alguna forma inusitada. Hay cosas raras que  siempre pasan a este nivel del juego.

- Pero ustedes tienen el Misdrah...

- No es monopolio nuestro, de alguna forma se ha usado en todas las épocas. Los escritores hebreos usaron el Misdrah para el desarrollo de nuevos textos como una inspiración creativa basada en el conocimiento de textos y tradiciones previas. Esta actividad estuvo basada en que un pasaje podía ser utilizado para iluminar otro, por ejemplo Crónicas es un misdrah de Reyes. En esencia es un proceso de mutación de ideas culturales que permite a una idea exitosa el ser variada e incorporada en un nuevo texto. En realidad es un instrumento muy eficiente para relacionar cosas que no lo están u obviar cosas que son evidentes, como los genocidios o la pedofilia. Hoy se le llamaría manejo de medios.

- Pero es algo religioso.

- Depende como definas religión. Por ejemplo los nazis hicieron un culto a Thule, fueron hasta el Tibet por símbolos y convencieron a toda una nación, supuestamente culta e inteligente en una pandilla de  borregos sanguinarios. Nosotros los ayudamos desde un inicio, Hess era uno de los nuestros que no aguantó mucho. Pero seguimos hasta el final, los ayudamos a escapar a Sudamérica por Copenhague y Odessa en un itinerario de conventos amigos puestos a disposición por Pío XII.

- Los nazis hubieran podido detener al comunismo ateo.

- También estábamos ahí, en Rusia, haciendo negocio. Estamos en todas partes, donde hay dinero y se requiere nuestra experiencia, siempre y cuando eso no dañe nuestra relación con el Vaticano. En realidad nosotros somos una nación, la más pequeña del mundo, sólo tenemos una casa en Roma como territorio y no tenemos nada que ver con la isla de Malta, ya que Napoleón nos sacó de ahí hace mucho tiempo. Tenemos relaciones con mas de cuarenta países. Somos la fuerza empresarial de la fe católica.

- Nosotros en la obra también somos fuertes.

- Muchos de los que están con ustedes también están con nosotros, sobre todo los que tienen mucho dinero, pero eso es secreto.

-¿Estás ahora de perfil bajo.

- Ni tanto porque tengo a todos cogidos de las bolas, milicos, políticos, empresarios, hasta curas. Tengo los dossiers de los asesinatos empresariales y los videos 'personales' que Paniagua te
entregó.
 
- Pero yo los devolví.

- Yo tengo copias, tengo que ayudarte,  como dios, usando 'formas misteriosas'

- Eso quiere decir que cuando sea Papa...

- Te podremos ayudar efectivamente.

- Eso suena bien ¿y tu imagen profesional?

- Un poco mellada pero sigo operando con los cárteles mineros y empresariales, mantengo buenas relaciones con los militares y gracias a ti, estoy muy cómodamente parqueado en la Universidad Católica.  Este es un país de cobardes, solo tienes que demostrar fuerza y concha. Y cuando algo  sale mal, pues te callas un poquito, te haces el huevón.

- Sí, eso lo he experimentado muchas veces, pero no aprendo la lección. Y hablando de hacerse el huevón ¿qué sabes de Fujimori?

- No mucho, la verdad es que ya no sirve para nuestros propósitos, cuando robaba era muy descarado y la verdad es que era muy, pero muy cobarde.

- Pero está haciendo campaña para regresar. Mucha de mi gente lo apoya.

- Están perdiendo el tiempo, los americanos tienen mejores opciones. García está dispuesto a cualquier cosa para que le regresen la mamadera y con Toledo les va bien y es muy barato, solo hay que darle...

- ...etiquetas azules

- Entre otras cosas menores,  como que alguna niña financista pituca se baje el calzón. Pero el estado peruano ha resultado ser un mal socio, vamos a tener que hacer algo como lo que se está haciendo en Argentina, donde el estado salió fuera de control cuando se fue Menem. Ahora en la Patagonia hay transnacionales actuando  eficientemente. Lo que nos interesa a nivel global son los recursos naturales,  en Perú los metales y los campos en Argentina, la gente pobre sobra. Pero hay esta cosa de los autonomismos anarquistas. Eso de las comunidades contra las minas puede resultar muy costoso, quizás habrá que hacer que nuevamente algunas vírgenes lloren...

- Yo no creía que funcionaba, pero funcionó. Ese Vladimiro era un  loco casi genial.

- Hemos también incursionado en ese nuevo negocio de los pueblos  originarios, porque los estados son malos socios. Les decimos por ejemplo a los aymaras que son descendientes de los Tiahuanaco y que por ello deben estar en contra de los quechuas porque éstos son descendientes de los Incas, pero eso es un rollo que va a tener corta duración, vamos a tener que hacer como en la Patagonia, dominar los  territorios con colonos resguardados por mercenarios. Mira que bien
le ha ido a Bush en Irak contratando torturadores.

- Pero hay escándalos.

- Para eso es el Misdrah, el manejo de la información. La gente cree lo que lee en los diarios y lo que ve en la tele, al final le damos importancia a lo que nos conviene.

- Pero se pueden informar por Internet...

- Todavía es cosa de elites y cuando algo se quiere difundir que no nos gusta, tenemos un ejército de hackers que los infestan de viruses  informáticos. Tenemos también gente en los chats, en las listas de interés, en los juegos en red; no hemos descuidado eso.

Sentía que sus músculos no funcionaban y parecía que toda la poca energía que le quedaba se concentraba en su mente. Debería verse horrible con tanta sangre suya alrededor y seguramente estaría despeinado o su cabeza sería un amasijo de sangre y pelos. El pensar en Internet lo emputaba, especialmente aquella historia sobre su muerte antes de ser Papa ¡maldita sea! ¿era una profecía? ¿era él un Petrus Romanus interruptus? ¿dónde estaban todos? ¿sus primos? ¿su tío Jaime? ¿se aparecerían gitanas a salvarlo? ¿los de Malta? ¿sería el guardia suizo un indio camuflado? Sabía que estaba muriendo pero no habían luces blancas deslumbrantes, ni vocecitas angelicales. Su sangre olía a mierda como la hacienda de su familia en Huánuco que él detestaba. El paisaje era hermoso, pero a él no le gustaba la gente que lo habitaba ¿porqué no eran altos  como los campesinos italianos? ¿porqué habían conquistado el Perú esos hombrecillos de hombros
estrechos y pelos en la frente y espalda que se tiraban a cuanta india encontraban y habían llenado al país de cholos? ¿qué podía hacer con su mente que era lo único que le quedaba? ¿porqué esos recuerdos le impedían encomendarse a dios? ¿dónde estaba dios? ¿sería dios el guardia? Hizo un esfuerzo enorme y apenas pudo balbucear ¿quién eres tú? ¿porqué me matas?

- Soy el caballero Ponky, el vengador errante y no siempre soy humano- fue la respuesta del suizo a quien ahora percibía como un dios egipcio con cara de perro.

El mármol recuperó su blancura al día siguiente cuando limpiaron la pegoteada sangre del purpurado y el dedo de dios de Miguel Angel en la Capilla Sixtina se mostró como lo que realmente era, una vulgar verruga.