Oscar José Fernández

osfernandezve@hotmail.com

Epistemología compleja

mayo de 2005 

  • Al pensar sobre lo pensado, se pueden dar dos fenómenos: En el primero se parte de un punto, y se regresa siempre al mismo lugar. Y en el segundo, se parte y se retorna a un mismo sitio en apariencia pero distinto en esencia; diríamos pues que hablamos de un circulo y de un espiral del pensamiento respectivamente.

 

  • El círculo y la espiral no son opuestos; por el contrario son complejamente complementarios.

 

  • El circulo se espiraliza en el momento de establecer vínculos (pautas- Patterns) que se interconectan entre sí.

 

  • Y la espiral se hace círculo cuando decide volver a lo ya pensado con la experiencia espirílica.

 

  • Curiosamente el retorno al círculo proveniente de la espiral, lo separa de su condición de círculo y lo convierte en un puente entre ambas estructuras de pensamiento.

 

  • En el dominio círculo-espirílico la distancia se presenta en medio de una existencia paradojal. Pues alejarse es acercarse y viceversa.

 

  • Dentro de la paradoja de la distancia círculo-espirílica alejarse de una idea, es acercarse a ella desde un lugar distinto; desde otra perspectiva; no es abandonar, es retornar.

 

  • ¿Es una perdida de tiempo pensar lo ya pensado?

 

  • ¿Tiene el pensamiento realmente un comienzo y un fin?

 

  • ¿Qué o quién decide que algo o alguien ya no merece ser pensado?

 

  • ¿Es la lógica circulo-espirílica un intento de anulación de la lógica Aristotélica de separación de los opuestos?

 

  • Pensar acerca de la condición de espacio tiempo del pensamiento, no tiene ni inicio, ni fin, ni lugar, ni distancia.

VISIÓN FRACTÁLICA DE LA EDUCACIÓN

Si comparamos al sistema educativo con las estructuras geométricas fractálicas, observamos que en medio de todos los aparatos societales, que determinan la “común-unidad” de la vida en este complejo e injusto mundo. Tenemos a la educación, pero no sólo a la educación formal, también a la educación de la calle, la de la familia, la del trabajo, la de la milicia, la del manicomio, la de la iglesia, la del deporte, etc.

Sin embargo la existencia de esta educación no ha sido determinante en el establecimiento de una sociedad equilibrada y justa; puede ser por una de dos razones, la primera: que sea simplemente imposible construir esa sociedad utópica y que la naturaleza del ser humano sea inevitablemente de carácter autodestructivo. Y la segunda: Que si existe una posibilidad, pero que aún no interiorizamos cuales son esos valores y/o virtudes que necesitamos para construir esa sociedad hasta la fecha utópica.

Yo tal vez por esto de ser poeta y revolucionario, me inscribo en la segunda; o tal vez por la simple y sencilla razón de que en la segunda ya no hay opción de hacer nada, más que esperar la muerte. De allí surge la necesidad de hallar una matriz axiológica que guíe al que hacer educativo, sin restringirlo convirtiéndolo en una seudoreligión más; como lo son en este momento la ciencia y la tecnología.

 

Por ello propongo a la ecofilosofía como el puente axiológico entre la educación y los aparatos ideológicos de estado (Según Althuser), la cual cumpliría la misión  de darle un norte, es decir; un para qué  a la enseñanza.  ¡Y que mejor para qué! Que, ¿para no acabar con el mundo y con nosotros mismos?

De allí vemos entonces a la educación en el centro del aparato societal y a la ecofilosofía en el centro de la educación.

Pero aún hay más, el modelo fractálico que hoy propongo, coloca dentro de la ecofilosofía a la teoría semiótica, la cual le da sentido y significado a todo lo antes dicho. Pues es la semiótica la nueva transdisciplina que al haber superado a la lingüística, se ha convertido en todo un espacio generador de otro orden; es hoy día la semiótica la transligüítica necesaria para explicar la complejización de la complejidad, que mas que buscar respuestas, en este momento, se interesa mas en las preguntas y en su naturaleza lógico discursiva.

Así pues se invita al lector a construir un modelo teórico que explique todo lo antes dicho. Un modelo que coloque a la educación en el centro de los aparatos societales, a la ecofilosofía en el centro de la educación y a la semiótica en el centro de la ecofilosofía. He allí el modelo fractálico de la educación.