Nesfran González

ngonzalez0613@hotmail.com

Ventriloquía - Cuento

julio de 2006

Cumplía a cabalidad, colocándome al frente de esta marcha estudiantil, como representante conocía mis alcances en torno a un futuro enfrentamiento con la policía. Cruzamos hacia la séptima avenida y nos dirigíamos a la sede de la Gobernación con el solo propósito de ser escuchados. Los miedos, comunes en estas situaciones, se habían apoderado de gran parte de mis amigos. "Los miedos forman parte de los recuerdos" pronunciaba constantemente entre dientes para que los demás no escucharan y así logré recuperar mi posición inicial y mi sangre fría. De esta manera me mantuve firme hasta la llegada de los policías y el consecuente estallido de las bombas lacrimógenas. Ocurrió lo que más se esperaba, sólo seis amigos y yo nos quedamos y los demás huyeron al ver el almácigo de policías dispuestos a golpearnos. Ellos envolvían unos trapos en sus manos empuñadas para no dejar huella visible de maltrato físico. En medio de los gases no me percaté y recibí un soberbio puñetazo en mi abdomen, después fueron dos, tres, había perdido la cuenta. En esos momentos me sentí como el muñeco de un ventrílocuo. Mascullaba gemidos perdidos y vacíos al sentirme impotente ante esta acción funesta. Después caí al suelo y lo último que recuerdo es una bota pisando compulsivamente mi cabeza hasta hacerla explotar.