Jenny González Muñoz

Licenciada en Artes y escritora

jenny66m@yahoo.es

Reinaldo García, un poeta joven defensor de la palabra

Entrevista a Reinaldo García, poeta cubano, realizada en el marco del Festival Mundial de Poesía

agosto de 2006

“Estamos viviendo tiempos de poesía contra barbarie”

Reinaldo García

Fotografía: Jenny González

Reinaldo García: Me inicio en el movimiento de talleres literarios hacia el año 1980 en Cuba, participando también de un modo u otro en las revistas culturales, literarias, en el movimiento autoral del país.  Paralelo a eso participo en espacios de promoción, sobre todo de poesía, en edición de libros y coordinando talleres literarios. He venido reflexionando en torno al fenómeno que se está dando en la poesía en la actualidad, porque soy de los que piensan que estamos viviendo tiempos de poesía contra barbarie, pues estos son los momentos en los que se necesita más de la palabra que de las armas, y creo que estos espacios como los que se están abriendo con este Festival de Poesía, que ya tiene su tercera edición, así como los Festivales que se hacen Medellín, en El Salvador, La Habana, Santiago de Cuba, y por diversas partes del mundo, han hecho resurgir la palabra escrita. 

Jenny González: Háblame de los movimientos literarios que se están desarrollando en Cuba en la actualidad.

RG: En Cuba hay una gran avalancha de gente que está escribiendo en estos momentos, gente muy joven que está escribiendo lo mismo narrativa, poesía, que teatro. Esto también viene aparejado con un movimiento editorial que es muy amplio y que está por todo el país. Todas las provincias tienen más de una editorial, hay varias revistas culturales a las que se puede tener acceso, y una cosa importante es que no hay que pagar para publicar, cosa que se ve mucho en el resto de América Latina, de ediciones de autor, de que los autores muy jóvenes no pueden acceder a las grandes editoriales, eso allá se ha resuelto desde hace muchos años, a raíz de la creación de la Imprenta Nacional, y hoy hay un proyecto de ediciones territoriales en el que cada provincia del país tiene una editorial, un equipo de impresión, y todos esos libros se publican por veintena de títulos al año, de los autores de municipio, de gente que nunca hubiera podido alcanzar, siquiera soñar, el verse en letra impresa, no ya en una imprenta local o pagando sus libros, sino el estar participando en una Feria del Libro, que en Cuba ya se extiende por 130 ciudades. Eso apunta hacia un mayor número de gente que va a estar escribiendo, y que se dado todas las posibilidades tanto materiales como espirituales para estar en estos momentos escribiendo en Cuba.

JG: Es importante que los poetas, sin dejar de lado la parte estética, hagan de la palabra un arma de lucha para la concienciación hacia problemáticas mundiales.

RG: Hay dos poetas distantes en el tiempo, uno es José Martí, que dijo, “un grano de poesía sazona todo un mundo”, y Gabriel Zelaya, español, quien decía que “la poesía es un arma cargada de futuro”. Cuando compartimos la primera lectura acá en Venezuela, vimos una cantidad de niños que estaban escuchando poesía, así como en otros sitios donde he estado haciendo lecturas. Creo que esos niños van a ser los poetas del mañana, porque van a ver la vida de otro modo, la van a ver desde el prisma de las palabras, desde el prisma de las metáforas, que tanta falta hace en estos tiempos en los que nos quieren globalizar todo, y yo creo que hace falta hacer un llamado para que en vez de globalizar los mercados, de globalizar el dinero, de globalizar los perfumes, de globalizar tanta cosa sucia que hay en el mundo, se globalice la poesía, las palabras bellas, las metáforas, pienso que podemos ciertamente ir trabajando en ese sentido.  

JG: ¿Tomar la globalización no como un arma para la unificación de pensamientos sino como una pluralidad capaz de llegar a todos los espacios?

RG: Creo que sí. Me parece que tenemos que vivir el sentido de la pluralidad, y este mismo festival es un ejemplo de pluralidad de voces, pues hay poetas que cantan, que dicen sus poemas cantando, hay otros que hacen un tipo de poesía experimental, que están buscando,  porque vienen de otras maneras, de otros lenguajes, de otras formas de decir, y en definitiva esta reunión es un modo de ver que la palabra es una sola, que el poema es uno solo, pero … cosa extraña, con una multiplicidad de señales y de resonancias que van a ser la vida de cada individuo mucho mejor que la que hasta ahora hemos tenido. También hay que ir trabajando, a través de la Red de Escritores, Editoriales como Monte Ávila, Biblioteca Ayacucho y El perro y la rana, con su Colección “Los poetas del mundo”, pues la poesía, a parte de que puede llegar a las plazas, los mercados, los hospitales, las prisiones, de manera oral, también debe llegar de manera escrita por medio de libros bellos y profundos, pero también baratos. Una especie de cortina que hay que hacer contra la avalancha de libros que hay hoy en día y que aparecen como los “más vendidos”, en los que pueden aparecer libros como un Kama Sutra moderno, los famosos best sellers, que son de todo, como hacer feliz a tu esposo en siete días, o como hacerte un gran ejecutivo en diez lecciones, y total en el fondo son libros que no van a aportar nada al espíritu, al verdadero sentir del hombre, de la mujer, del niño, de la niña, para hacerlos individuos generosos y participativos en esta sociedad.

Pienso que lo inesperado siempre es bello, y creo que ahí, en esa belleza, es que esta la poesía. A veces tu vas caminando por la calle y sientes un olor determinado, fugaz, algo que ha pasado, y recuerdas la infancia, de repente vez a alguien que hace muchos años que no veías y ahí comienza a hacerse un poema, o tal vez estas pensando en alguien y ese alguien se te aparece, y eso es un poema también. Se te muere alguien y eso puede ser un poema, por muy doloroso que sea. Cualquier cosa, cualquier detalle, el asunto esta en que uno esté preparado para descubrir en qué sitio, en qué espacio, en qué detalle, puede estar la cosa que puede convertirse en un poema.