Blas Apisgún

blaqueen@telefonica.net

 

Análisis teórico sobre la acumulación capitalista y explotación

abril de 2007

En primer lugar, aconsejo que todos los interesados en construir el socialismo del siglo XXI se olviden de calificar como traidores a pensadores actuales o ya fallecidos que entendieron a su manera el socialismo y la forma de llegar a él. Todos tienen algo de lo que se pueda aprender. Varios cerebros pueden comprender la realidad mejor que uno. Cuando alguien desea aprender ajedrez en serio y para vencer la mayoría de las veces, se aprende de todos los grandes maestros, pues del socialismo y sus distintas tendencias se debe hacer lo mismo. La política es como una partida de ajedrez y la izquierda debe de jugar con todas sus piezas y preocuparse menos de unificarlas todas en una. Reconociendo nuestra pluralidad somos más y a las elecciones debemos intentar ir juntos especialmente cuando la oposición al socialismo es tan extremista. Si ellos nos llaman radicales y extremistas, nadie más extremista que un capitalista neoliberal o cualquier gran acumulador de riqueza. Debemos acudir a los orígenes del socialismo para analizar errores que no deben repetirse para mostrarle a los canallas difamadores que socialismo no es asesinar camaradas ni estalinismo o demás brutalidades, como cristianismo no es quemar brujas o hacer cruzadas. El capitalismo vive de un sinfín de modo de explotar a sus semejantes y no lo puede evitar, puesto que le es intrínseco.

Los análisis económicos siguientes ponen en evidencia, o colorean, en un símil parecido al del ADN, ante los ojos de cualquier persona, cómo se produce teóricamente la acumulación en el capitalismo actual y que Marx no comprendió que existen, además del proletariado, otras clases obreras explotadas, el pequeño campesino el que más y otros sectores, incluso los pequeños comerciantes, en algunos casos.

A partir de ahí se puede pensar en multitud de opciones para luchar por mejorar la vida económica y social de cualquier país, dependiendo siempre de su realidad nacional.

A la reacción debe dársele donde más les duela, Entre socialismo = democracia, y capitalismo neoliberal se juega  una partida de ajedrez en la que el rival debe ser vencido con las armas de la verdad y la inteligencia. Primero difamaron al sector público para asaltarlo después con jolgorio de los tontos que compraron cuatro acciones.    Al final podrá encontrar un pequeño estudio para reducir el paro.

El siguiente esquema deberá ser extendido y adaptado a todas las circunstancias comerciales de cada país, convirtiéndolo en un pequeño juguete para que la gente pueda ir descubriendo por sí mismo cada realidad concreta de las diversas formas de la explotación y acumulación de riqueza en el capitalismo, tanto la sufrida por asalariados, pequeños campesinos, cooperativas y pequeños comercios. Con democracia y socialismo unidos como uña y carne, y lo anterior el capitalismo se derrumbará por si mismo o le daremos tal reforma que no se parecerá en nada al actual, reforma a la que Marx ayudó con escribir que el obrero era explotado en el salario y en el horario de trabajo y la colaboración de sindicatos y partidos inspirados en su ideario. Con que consigamos la mitad de nuestros objetivos podríamos considerarnos triunfadores, especialmente si no repetimos errores del socialismo del siglo XX.

Imaginemos un mundo con 100 agricultores que producen 100 kg de un producto x, (producto equivalente a una media de productos vendidos por cualquier productor, intermediario, mayorista o comerciante minorista), por cabeza, diez intermediarios  o menos,  y cuatro mayoristas como máximo, y para acabar 100 vendedores o menos. Toda la producción se vende, 10.000 kg. ¿Qué proceso se sigue para que cada kilo acabe en la mesa del mundo de los consumidores? ¿Qué ingresos en bruto pueden conseguir individualmente cada mayorista, intermediario y comerciante final?

Los productos tienen un precio de compra iniciar de 1 euro por kg, que se paga a cada agricultor. A  1, 5 venden los mayoristas y compran los mayoristas; 2, 5 y 5 euros en el puesto de venta final.

Los intermediarios pueden ser 1, 2, 3, etc, hasta diez.

Los mayoristas pueden ser 1, 2, 3 ó 4.

Los vendedores pueden ser 1, 2, 3, etc, hasta 100.

Lo menos que pueden vender uno, son 100 kg; lo máximo, un hipermercado, 10.000 kg.

No es muy difícil resolver el problema. Se inicia con la hipótesis de que un intermediario lo compre todo y  el mayorista también y lo venda, a 100 comerciantes finales. Salen infinidad de cuentas posibles y al final habrá comprendido la realidad del comercio desde distintos ángulos.

Veamos algún ejemplo concreto:

En este ejemplo los productores cobran 1 euro, los intermediarios 1.5, los mayoristas 2.5 y los vendedores a 5 por kg. Todas las ganancias son en bruto.

Imaginemos un mundo con 100 agricultores, que producen 100 kg de judías por cabeza, diez intermediarios o menos, y cuatro mayorista como máximo, y para acabar 100 vendedores máximos. Toda la cosecha se vende. ¿Qué acontece aquí? Primero observaremos que si un mayorista compra toda la producción, 10000 kg a 1.5 y vende a 2.5, ganará 10000 euros. Si intervienen dos mayoristas pueden comprar 5000 kg y ganar 5000 euros cada uno; si tres, podrán comprar 3333 kg y ganarán idéntica cantidad en euros ; si cuatro, la ganancia alcanzará los 2500 euros.

Veamos el caso de los intermediarios, si interviene uno, podrá ganar 5000 euros; si dos, 2500; si tres, 1666; si cuatro, 1250; si, cinco, 1000; si 6, 833; si, siete, 714; si ocho, 622; si nueve, 555; finalmente, si intervienen diez, 500 euros. Y un sinfín de variables más.
En fin , a medio euro por cada kg de judías adquirido. Han comprado a uno y vendido a 1.5, un cincuenta por ciento más. 

En el caso de los vendedores, lo mínimo a ganar sería 250 euros, lo máximo en un gran almacen o supermercado, 25000 euros en bruto.

Imaginemos un mundo de 1 cooperativa de 50 socios, que venden directamente a un gran almacén a 2 euros  4.000 kg de un producto x y que éste usa a 5 trabajadores para venderlos  a los consumidores. Para venderlos tarda cinco días y paga, por tanto, 25 jornales, a 36 por día de trabajo. En total, 900 euros. Los kilos los vende a una media de 3 euros, de lo que resulta que los propietarios de dicho gran almacén gana en bruto 3.100 euros. Resumiendo, 80 para cada socio de la cooperativa, 3.100 para los propietarios del gran almacén y 36 euros diarios, 180 en 5 días, a cada trabajador del almacén.

Imaginemos un mundo de 1 cooperativa de 50 socios, que venden directamente a 2 grandes almacenes a 2 euros  4.000 kg de un producto x, 2.000 kg a cada uno, y que ambos usan a 5 trabajadores para venderlos  a los consumidores. Para venderlos tardan 2 días y medio; 12.5 jornales, a 36 por día de trabajo. En total, 450 euros reciben de sueldo bruto los trabajadores de cada almacén. Los kilos los vende a una media de 3 euros, de lo que resulta que los propietarios de dicho gran almacén gana en bruto 1550 euros. Resumiendo, 80 para cada socio de la cooperativa, 1550 para los propietarios del gran almacén y 36 euros diarios, 90 en 2.5 días, a cada trabajador del almacén.

Imaginemos un mundo de 1 cooperativa de 50 socios, que venden directamente a 4 grandes almacenes a 2 euros  4.000 kg de un producto x, 1.000 kg a cada uno, y que los cuatro usan a 2 trabajadores para venderlos  a los consumidores. Para venderlos tardan 3 días; 6 jornales, a 36 por día de trabajo. En total, 216 euros reciben de sueldo bruto los trabajadores de cada almacén. Los kilos los vende a una media de 3 euros, de lo que resulta que cada uno de los propietarios de cada gran almacén ganan en bruto 784 euros. Resumiendo, 80 para cada socio de la  cooperativa, 784 para los propietarios del gran almacén y 36 euros diarios, 108 en 3 días, a cada trabajador del almacén.

Con estos tres ejemplos podemos concluir el tema de: productor, patrón vendedor, obrero vendedor. Queda claro que cuanto menor tamaño tenga un negocio, menores serán sus ganancias y su número de clientes diarios, y eso significa que los negocios autónomos no son muy rentables pero quizá lo sean mucho más de lo que puedan ingresar los cooperativistas por cada kg de producto vendido.

Veamos ahora otros ejemplos:  

Las cooperativas deben ser la base del socialismo autogestionado y si surgen diferencias económicas debemos diferenciar si proceden del trabajo bien hecho, de una mayor productividad y no de la explotación de los demás ni de apropiarse de mayores recursos para ello. No obstante, surjan de donde surjan, quién más gane en mayor medida debe contribuir a la hacienda pública y a los gastos de la sociedad en los diversos servicios públicos. Marx no abogaba por una sociedad de igualdad absoluta  sino por aquella en la que nadie fuese explotado ni explotase a nadie. La sociedad debe regular el mercado para evitar lo siguiente:


Una cooperativa en el mercado capitalista con 50 socios, vende a 2000 kg  de un producto x, que bien podrían ser la media de diez productos, a 1 euro el kg y ha ganado 2000 euros, 40 cada socio. Un intermediario compra 4.000 kg a dos cooperativas  y los vende a 1.5 el kg. Ha ganado 2000 euros. Un mayorista compra 8000 a dos intermediarios que han comprado cada uno 4000 kg a dos cooperativas de 50 socios, a 1.5 y los vende a 2 euros. Su ganancia es de 4000 euros; 2 grandes almacenes compra 4.000 kg y para venderlos usan a 10 obreros. Supongamos que los venden a 3 y que pagan 36 euros por obrero. Sus ganancias son de 3.280 euros y 360 pagan a los obreros o algo más, pongamos 720 euros máximo.

Más claro no queda ni el agua, pese a los impuestos que cada empresa pague y las cotizaciones a la seguridad social y demás tipos de gastos.
Ganancias individuales brutas: 40 -  2.000 -  4.000 - 3.640 - 36 diarios. Esto sucede en todos los sectores económicos salvo que haya pequeñas excepciones. Sumando todo, los 200 socios cobran 8000 euros, los 2 intermediarios 4.000; El mayorista 4.000; los patrones de supermercados, 6.560 y los 10 obreros comerciales 720. Transportistas y trabajadores de carga y descarga no creo que cobren demasiado. Así queda claro que en el capitalismo se explota a casi todos los productores y en algunos casos incluso a los pequeños comercios y autónomos agrícolas o no, como se observa en el siguiente ejemplo.

20 jornaleros trabajan para un latifundista y cobran 36 euros por jornada. En total 720 euros. 36 centimos por kg. Han cosechado cada uno 100 kg de un producto x y 2000 entre todos. El patrón vende a 1 euro el kg y ha ganado 1280 euros. Un intermediario compra 4000 kg a dos Patrones y los vende a 1.5 el kg. Ha ganado 2.000 euros. Un mayorista compra 8000 a dos intermediarios, a 1.5 y los vende a 2 euros. Su ganancia es de 4.000 euros; 2 grandes almacenes compra 4.000 kg y para venderlos usan a 20 obreros o jornadas de trabajo. Supongamos que los venden a 3 y que pagan 36 euros por obrero. Sus ganancias son de 3.280 euros y 720 pagan a los obreros.

Se pueden especificar otros ejemplos: tres grandes almacenes, o en su lugar cuatro supermercados, cinco, etc.,  y la cantidad de personal que usan para venderlos y de jornadas de trabajo necesarias para ello.

Más claro no queda ni el agua, pese a los impuestos que cada empresa pague y las cotizaciones a la seguridad social y demás gastos. Ganancias individuales brutas: 36 - 1280 -  2000 - 4000 - 3280 - 36 Esto puede suceder en todos los sectores económicos salvo que haya pequeñas excepciones. Sumando todo, los 80 obreros cobran 2880 euros, los 4 patrones productores 5120; los 2 intermediarios 4000; El mayorista 4000; los patrones de supermercados, 6560 y los 40 obreros comerciales 1440. Transportistas y trabajadores de carga y descarga no creo que cobren demasiado.

La propiedad privada en el sector servicios, restaurantes es especial, pues en ella se elabora un producto y se sirve directamente a clientes sin que medio nadie más, salvo algún trabajador asalariado. La familia nuclear no debe considerarse un ente explotado ni explotador puesto que nosotros en realidad estamos vivos en un 50% en nuestros hijos y son una prolongación nuestra, como lo son también los nietos. En realidad los vivos somos la carne viva y el ADN de los ya fallecidos sin importar si fue ayer o hace millones de años.

Después de tales ejemplos, aconsejo se realicen estudios parecidos a los míos. Adaptados, por supuesto a la realidad comercial capitalista de cada país para desnudarla por completo y quedé en evidencia ante todo el mundo y deje de engañar al ser humano y de excusarse en riesgos que a nadie competen, especialmente cuando los puede asumir el estado y administrar ese porcentaje que ante todo recogen intermediarios y mayoristas, porcentaje similar a lo siguiente, lo encontré en internet en un artículo del diario el Mundo, España:

”Según el gráfico de la página 34, donde se detalla cuál es el recorrido de un alimento hortofrutícola desde que el agricultor lo vende hasta que el consumidor lo compra y las comisiones de los que intervienen, se deducen cifras representativas de quién se queda con el dinero. El cuadro refleja la situación de Almería, considerada la huerta de España, con el 20% de la producción total. En la pasada campaña (2001-2002), en esta provincia andaluza se generaron 2,49 millones de toneladas. Si el precio medio en origen fue de 0,57 céntimos de euro por kilo y en destino de 2,84 euros, el resultado es que los intermediarios o mayoristas se embolsaron 2.293,19 millones de euros, lo que supone ser responsables de un 32% del importe final. De esa cantidad, sólo los comisionistas se llevaron el 57,6%”.

Cada realidad nacional puede ser distinta, como lo puede ser la realidad de cada producto. Todo lo existente en economía es visible matemáticamente, como queda demostrado en mis esquemas económicos puestos a manera de ejemplo.

Estados Unidos fue poco más que un observador de la guerra en Europa: perdió medio millón de soldados en dos frentes, La URSS a 27 millones entre soldados y población civil. La guerra no afectó a su territorio, por eso digo lo de observador.
En ese hecho, se puede encontrar la razón por los que unos invadieron Occidente de todo tipo de productos made in USA. No fue un maná de procedencia divina, fue maná de capitales no destruidos en los frentes de batalla o en el recorrido de ida y vuelta de los nazis en territorio soviético. La URSS también heredó a los aliados más destruidos y menos industrializados de Europa y a una población hostil. La guerra fría la perdió quien más destrucción sufrió entre 1941 y 1945.
Incluso la mula Mc kensey llegó a Grecia con el plan Marschal. Los 17000 millones de dólares, y la defensa garantizada, de dicho plan beneficiaron a la RFA y no a la RDA ni a Europa de Este; a Francia, Italia, Reino Unido y en general a toda Europa occidental en la órbita yanki. En 1981 La URSS tenía 34 vehículos por cada mil hab y Estados Unidos 522. En el año 1940 existían 41 millones en todo el mundo, 40 de ellos en los USA. (Datos de una enciclopedia de esos años) España levantó cabeza e inició la industrialización tras la llegada de la ayuda yanki y sus bases. Cuando nosotros teníamos el mini, ellos ya iba en cochazos. Italia era un país de bicicletas y calles sin apenas coches en la postguerra. Basta ver películas de esa época. Los milagros japonés y alemán sólo son la parte visible de la ayuda financiera y tecnológica de un país que no ha sufrido guerra en su territorio continental en más de 140 años. El capitalismo tiene la ideología consistente en explotar al hombre en dos ámbitos: como trabajador y como consumidor. La nicotina, cafeína y el azúcar son drogas adictivas creadas para forrarse a costa de la salud humana. La carrera militar dejó a la URSS agotada y a su población sin apenas bienes de consumo. Los USA tenían en 1981 más de 6.5 millones de kilómetros de carreteras asfaltadas y la URSS 1,4. En producción de energía eléctrica de origen nuclear los USA 830,5 millones de KW y la URSS 160,25 y en papel y cartón 59,457 millones de tm y 8,733 respectivamente y una renta per capita de 4550 dólares y en el caso yanki de 11360. El presupuesto de guerra de éste era de algo más de un 4% del PIB y, para igualarlo, la URSS debería gastar más de un 12%. Cuando la URSS puso su primera pieza nuclear en el tablero de la guerra fría, los yankis llevaban ya más de cinco años luciendo las suyas. Así qué no encuentro yo ninguna competencia que pudiera dar como ganador a quién compite con desventaja más que manifiesta. Sería como comparar al Madrid o al Barcelona con el recreativo de Huelva o cualquier equipo que ni siquiera haya ganado más de tres ligas.
Los datos han sido extraídos del gran Atlas Salvat, publicado en 1985.

MAS VACACIONES Y MENOS TRABAJO PARA TODOS
Existe un método para distribuir el trabajo que debería conocer  todo el mundo progresista, con ello se podría reducir el paro de manera significativa, con ello trabajaría menos tiempo la gente y trabajaría más gente y , por consiguiente, el lugar de trabajo sería ocupado en exclusiva por los obreros imprescindibles para cada jornada de trabajo. Bueno, un pequeño ejemplo teórico. Supongamos la existencia de una empresa que tiene 14 trabajadores y que estos disfrutan de un mes de vacaciones pagadas. Si se contratan dos trabajadores más puede conseguirse que catorce trabajen siempre durante once meses en la fábrica y sean 16 la plantilla total. Lo cual significa que todos podrán  disfrutar de un mes más de vacaciones cada ocho meses. Los tres meses restantes se pueden dividir por semanas o por días.
Cada diez días descansan dos y al final en 80 días, todos han disfrutado de vacaciones esos mismos diez días. Vemos así surgir 40 días más de vacaciones. Con los diez días restantes se puede hacer aquello que los obreros decidan o imaginemos que son 8 días laborales, de donde sale un día de descanso para cada obrero. En total, 41 días de vacaciones más el mes habitual. 71 días de vacaciones. ¿de dónde se saca el dinero para pagar esos dos trabajadores de más? Sencillo, el estado asume la labor comercial que actualmente enriquece a intermediarios y mayoristas o de recibir menos cotizaciones a la seguridad social o de los impuestos a cobrar a esos mismos trabajadores o de los totales de la hacienda pública. En casi todo el mundo mayoristas e intermediarios se llevan aproximadamente el 30% de la riqueza comercializable ¿cómo lograr esto?
Para mí está claro que si hay gente que paga por ir de vacaciones a destinos lejanos también estarán muchos otros dispuestos a pagar por disfrutar de 41 días más de vacaciones y descanso, para ayudar a criar hijos y en su educación, para cuidar a tu pareja y dedicarle tiempo.

Usar el propio interés de las personas por el ocio y el disfrute de la vida sin trabajar excesivamente. EL cuerpo humano tiene componentes, hormonas, que le ayudan a no crecer en exceso, no envejecer antes de tiempo, a alertarnos con la sensación de hambre para alimentarnos, con  el sudor para liberar calor excesivo, en fin, montones de funciones que el ser humano debería reproducir en su vida social. Millones de células son la prueba del triunfo de la vida en colaboración y solidaridad, el cuerpo humano y otros animales son la prueba de ello y la evolución de la vida la prueba evidente de su utilidad. Más fácil: 335 dividido entre 8, que son las parejas que descansan cada turno, nos dará 41 días y pico de vacaciones seguidas. En total 71 o 72 días de vacaciones por persona.

Hola, también les envío mis siguientes meditaciones: El sector público debe ser cerebro y esqueleto de la sociedad, también corazón. Todos los cargos políticos deben ser electos mediante la más pulcra democracia y no estar en el poder más de 16 años, al menos presidentes y gobernadores: Los consejos comunales podrían renovarse cada dos años, al menos la mitad de sus miembros, para intentar imitar al cuerpo en su renovación celular. En aldeas y pueblos menores de 3000 habitantes podría ser electos los candidatos hasta un máximo de 16 años también. Todo eso podría considerarse como una forma de introducir el socialismo en la política e intentar alejar a los corruptos o posible amigos del abuso de poder , algo, por cierto, muy humano y habitual en la historia, incluso en nombre de los más nobles ideales. Debemos evitar  dar cobijo en el poder a tipos como Hoover o el infernal Beria, tal vez el verdadero responsable de los crímenes stalinistas.

El sistema circulatorio debe tener un corazón potente, público, que canalice las ganancias públicas hacia la sociedad y la satisfacción de sus necesidades. Mayoristas y grandes intermediarios deberían ser funcionarios públicos y remunerados según su labor y productividad.

Trabajo a valorar por los consejos comunales de cada ciudad o distrito comercial. Las actividades actualmente en su poder debe ser el Corazón del sistema distribuidor de las distintas producciones de los trabajadores. Las actividades productivas reales pueden dejarse en manos privadas,  cooperativas, sociedades anónimas, limitadas, incluso estatales. Ellas deberán ser sometidas a control público para que no se salten la ley y defrauden en productos e impuestos, progresivos para ayudar también a la satisfacción de las demandas de la sociedad en general. El 32% que actualmente se llevan intermediarios y mayoristas, al menos en España, debería ir al estado y ser administrados por los gobiernos de turno donde sea menester. A la ballena, el gran éxito del socialismo pluricelular, o al hombre, debemos intentar emular para una sociedad del tamaño de la humana. También debemos emular al sistema solar y esa cadena que consiste en calor, nubes y viento, viento que lleva las nubes hacia tierra firme y la lluvia que a tanta vida le resulta imprescindible. Socialismo no es estatismo ni estalinismo ni cristianismo es quemar brujas o asesinar cátaros. Capitalismo, también se le puede domar, es actualmente un cáncer demasiado ambicioso y propenso a acumular bienes y dinero en pocas manos y como no es generoso, debe crecer siempre para no pasar hambre los glotones. Ambiciones infinitas en un planeta finito, a nivel de economía, acabará alterado gravemente a las especies vivas y quizá hagamos felices a los dinosaurios, si la vida se lo permite otra vez o a algunas especies completamente nuevas.

Algún comentario más y algunas soluciones posibles, de partida:

Propiedad privada de los medios de producción, para unos la panacea, para otros el mal de males. Analicémosla con minuciosidad. Como organización industrial y agrícola, ésta nace para ganar dinero, pero en realidad su desarrollo consiste en producir para que otros consuman. Por consiguiente, no pueden producir aquello que se les antoje, sino aquello que demanda la sociedad. Esa razón es más que suficiente para quedar sometida al imperio de la ley, como lo estamos los individuos, cualquier otro tipo de propiedad, toda institución. En fin, nada de plena libertad, pues se puede caer en el libertinaje. Nada de ganancias excesivas e impuestos bajos. La empresa que más gane deberá contribuir en mayor medida a la hacienda pública, como ocurre con las personas. Sus cuentas deben estar abiertas al escrutinio de las autoridades políticas y económicas. Si les molesta que produzcan para el autoconsumo y no para el público. A los individuos normales también les pueden molestar algunas leyes y, sin embargo, no les queda más remedio que acatarlas o sufrir castigo por violarlas. En fin, las empresas privadas no deben asesinar a otras, comérselas, arrojar los residuos al medio ambiente y a los seres vivos.. Tampoco deben humillar a los obreros con salarios de miseria, jornadas de trabajo excesivas y condiciones laborales insalubles, ni explotar a los consumidores con precios abusivos y productos peligrosos para la salud o de pésima calidad.

En fin, ni demonio ni ángel cuando se trabaja para el bien común.

Vendrá el quejica y dirá, Todo eso está muy bien pero lo cierto es que las ganancias son para el capitalista. Pues bien, premiemos, en parte, que arriesgan dinero y bienestar, cobrémosle un impuesto adecuado para usar en el bienestar general, otra parte debe usarse para el mantenimiento y mejora de los medios de producción, de las condiciones medioambientales y asunto resuelto con más inteligencia que esa estupidez de prohibir la propiedad privada de los medios de producción. En la URSS estaba prohibida y eso no evitó que algunos dirigentes corruptos tuviesen mil ovejas en mil rebaños una por rebaño. Los capitalistas podrán hablar de excesivo intervencionismo, pero bienvenido sea en bien de la sociedad. También se podría estudiar la prohibición de las concentraciones empresariales para garantizar que no crecen en detrimento de otras del mismo sector y de su competencia,. sean autogestionadas, cooperativas, privadas, estatales. Las ambiciones de crecimiento de una empresa puede ser imperialista y no deben permitirse en una sociedad democrática, Imperialismo, aquí, significa que desean crecer a costa de otras empresas e intereses, acaparando mayores recursos y ganancias que en realidad no necesiten. También debe estudiarse si tal cosa pude deberse a una mayor entrega en el trabajo, a un mejor trato a los clientes y que no siempre sería justo que se les limitase en su crecimiento , puesto que también tendrían un mayor número de trabajadores y mayor número de consumidores cuyas necesidades satisfacer. En fin, compite honradamente, deportivamente, pero no te comas al contrincante: sería malo para la sociedad aunque no lo fuese para el ganador. 

NACIONALIZAR RECURSOS Y ESTRATEGIA: IMPUESTOS  

Nacionalizar, salvo las empresas estratégicas y los recursos energéticos y minerales, forestales, no tiene necesariamente que consistir en pasar las empresas a titularidad estatal, puede consistir en auditar todas las empresas privadas, obligarlas a respetar un código de conducta con trabajadores y clientes consumidores de sus productos respecto a la calidad y la seguridad de éstos, cuidar el medio ambiente y evitar su contaminación al máximo. Se dirá, pero pueden manipular cuentas y hacer lo que se les antoje.¿Acaso los funcionarios públicos, administradores de empresas estatales, las cooperativas y demás no pueden hacerlo?¿o deberemos poner un vigilante que los vigile, otro que vigile al vigilante. No tiene sentido. La vigilancia deben hacerla los propios trabajadores y los consumidores mediante sus respectivas asociaciones, los inspectores de sanidad, auditores e inspectores de hacienda. Los impuestos del estado deberán depender de las ganancias y necesidades de cada empresa, dependiendo a su vez de la situación económica real de ésta. Debe ser progresivo y que paguen más las que más beneficios consigan. Ese impuesto es en realidad la nacionalización concreta de las ganancias.

Se le quita el huevo a la gallina y se la deja alimentarse adecuadamente para que ponga otro. ¿Qué porcentaje le interesa a la sociedad dejar de beneficio a los propietarios? ¿Qué recursos necesita el estado para mantener a la sociedad sana y ágil? Debe ser suficientemente incentivado su buen trabajo y dirección para que lo mejoren y lo cuiden con esmero. Puedo estar equivocado pero creo que la sociedad necesita desigualdad de incentivos para atraer, o mantener, a la población a actividades económicas más importantes y no recurrir al ordeno y mando. También existen muchas formas diferentes de incentivar. Que lo piense cada cual. Es la necesidad y la fe en algo, también en el progreso individual y colectivo, lo que mueve montañas. Progreso no puede significar cargarnos el planeta para que vivan como príncipes, quienes se hallan situados en privilegiados puntos de la cadena comercial, sin mérito alguno para ocupar tales puestos con menos trabajo que obreros de cualquier sector económico.

Otro aporte:

¿En qué debería consistir el socialismo?

Yo considero que debe ser aquel que no se para a hablar de propiedades privadas o públicas, ilegalizando a las primeras, sino que deben dejarse trabajar, a unos y otras, en bien de todos, tampoco debe inmiscuirse en las creencias del ser humano, salvo las peligrosas para la convivencia. Debe consistir en un sector público: educación, salud, defensa, justicia, recursos energéticos; en un sector privado: empresarios, trabajadores autónomos, cooperativas, empresas autogestionadas por obreros.

Sobre todas las actividades económicas se pone un impuesto progresivo, directo e indirecto, y su recaudación se usa para ayudar a los sectores más desfavorecidos, para mantener el sector público, pagar jubilaciones y pensiones a ancianos y personas enfermas.

Debe haber mercado donde vender los productos con total libertad, aunque respectando las normativas pertinentes y procurando evitar la especulación.

Con éste socialismo se acaban las guerras por propiedad privada de los medios de producción o pública, y cada sector proclive a uno u otro ideal económica puede crecer y decrecer dentro de la ley según la conciencia de la gente y sus intereses, también se acaba con las disputas religiosas. Sería como un estado laica desde el punto de vista de la economía.

Este socialismo, además, debería ser profundamente democrático en su práctica, incluido el pluralismo político. La mayoría no tiene que temerle a las minorías, salvo que estás intenten monopolizar los medios de comunicación para adoctrinarlas en contra de sus propios intereses a largo plazo. Para ello, debe garantizarse la creación de un red de televisiones y radios de titularidad pública no estatal, asociaciones de vecinos, de barrio, etc., por ejemplo.

Privatizaciones y cuentos para incautos o sobornados:

Una banda de atracadores se fija un objetivo y se pregunta: ¿Dónde está el banco de debemos atracar? Una banda de accionistas ludópatas se fijó un objetivo: el sector público debería ser atracado. ¿Cómo realizar tal tarea ante todo el mundo e incluso con su beneplácito? Bien, contrataron a algunos economistas y les ordenaron que denigraran las empresas públicas, la pusieron por el suelo como poco rentables e ineficientes y a algunos políticos acabaron convenciéndolos de que la solución mágica era la privatización. Entonces sería el momento para el saqueo de sus bienes y de las ganancias futuras que deberían beneficiar a la sociedad en su conjunto y no a una minoría enferma de codicia y estúpidos ambiciones salidas de madre.

Empresa pública y rentabilidad. ¿Es poco rentable la educación y la salud pública? ¿Lo es RENFE, la aviación, lo son tus venas, tus huesos, tu corazón?

Lo necesario y adecuado para la sociedad no se puede mirar como rentable o no, debe ser imprescindible o no. Ninguna empresa puede ser eficaz, pública o privada, si sus gestores no lo son. No es la naturaleza de una empresa, ni la procedencia de su capital lo que convierte a una empresa en viable o inviable. ¡Qué obsesión con denigrar lo público y que poca capacidad de analizar lo que persiguen aquellos que difaman para nadie se oponga al saqueo de dicho sector! Y todo porque se nos compra con cuatro acciones que nos van a servir finalmente para pagar unas cuantas borracheras y que los ricos sigan explotando a las clases obreras: campesinos, obreros asalariados, pequeños comerciantes, si no se los cargan a todos antes los tiburones del comercio o las orcas. Dime qué se pretende y no me engatuses con argumentos celada, habría que decir a los locos por las privatizaciones.