Andrés Bianque

Poeta chileno

andresbianque@hotmail.com

Población El Barrero, Epicentro del Debate

El Barrero, Chile enero de 2006 

Éramos alrededor de unos diez a quince niños que nos ensamblábamos para ir a recorrer la famosa Vuelta de la Herradura. Un bucólico camino de tierra, ubicado en las afueras de Santiago de Chile. Allí camuflábamos nuestra delgadez con el entorno y hurtábamos prácticamente de todo. En primer lugar, los tomates. En segundo lugar, lo que fuera.

Lechugas, Repollos, zapallos, melones, moras, uvas, sandías, naranjas etcéteras. Nuestras madres hacían la vista gorda.

Éramos capitalinos, pero con una vida extremadamente rural.  

 

El viaje comenzaba en la Avenida el Bosque. Cuando terminábamos de recorrer la herradura aparecíamos en las inmediaciones de la calle Américo Vespucio. Entre esas dos calles, en forma vertical, está el Camino El Salto. Casi en la mitad de este camino había una especie de canal. Un río pequeño. Conocido como el desagüe.

Era un oasis para nosotros. Allí, fue la primera vez que vi patos salvajes. Allí casi todos aprendimos a nadar. Era la década de los ochenta, entonces, las piscinas en verano, eran sólo para los ricos.

 

Han pasado casi veinte años desde entonces.

Ahora, han Construido un lugar de esparcimiento para todo el mundo en aquel terreno.

Un espacio donde poder ir a relajarse en Familia.

 

El Espacio Riesco. Un Selecto Lugar, para Gente Selecta.

 

El Mismo donde estuvo Ricky Martin. El mismo lugar donde Ricardo Lagos bajo el encanto del APEC  pronunció un emocionado discurso en inglés para el Pueblo mestizo e indígena de Chile.

El Mismo que recibió el famoso Disney on Ice.

El mismo lugar que albergó un Reality Político el diecinueve de Octubre el año pasado, entre los Tres Mosqueteros del Neoliberalismo contra un Zurdo, Humanista y amotinado D´artagan.

 

La Noche del cuatro de enero  pasado, se reunieron una vez más a debatir acerca del futuro de Chile en el famoso “Espacio Riesco”  

A menos de cuatrocientos metros había otro debate. Más importante y más trascendental.

 

Mi vecino argumentaba que él trabajaba en el Espacio Riesco desde su fundación, incluso le mostraba su paño amarillo (recién lavado) al policía en cuestión. Sin educación, sin trabajo, limpiaba autos sagradamente cada vez que sea realizaba algún magno evento en aquel lugar.

Fregando, lavando y cuidando autos ajenos, en una buena jornada podía llegar hasta los diez dólares en propinas. De ésa manera mantenía su hogar.

Mi vecino era uno de ésos niños que solíamos ir a recolectar frutas y verduras para contribuir a las “Ollas Comunes” de la década de los 80´s. (Viandas Populares y Colectivas)

 

A menos de tres cuadras, se ubica uno de los peores (entre cientos) y más peligrosos Ghettos o suburbios de Santiago. (Huechuraba-Pincoya-Barrero-Villa Conchalí)

 

Un lugar en constante “Debate”, debo afirmar.  

 

Con una ubicación envidiable. Tome nota.

 

A sólo veinte minutos de la Casa-mansión-Bunker-Palacio-Alcázar de Pinochet ubicado en el distinguido Sector de lo Curro.

A tres cuadras de la Universidad Mayor (Institución Privada que califica sus alumnos bajo el término de clientes)

A cinco cuadras del Club de equitación.

A solo tres metros (separado por una calle, del mimoso y fino sector residencial La Rinconada El Salto y otros más)

El Contraste del paisaje, abofetea los ojos.

La  alambrada es coronada por un aviso repetitivo. Propiedad Privada. No entrar.

 

Los índices de delincuencia, cesantía, deserción escolar, allegados, hacinamientos, embarazo precoz, inundaciones, enfermedades, sin casa, entre muchos otros, son extremadamente altos.

Años ha Gobernado la Concertación y la Ultra Derecha este lugar, pero nada.

Como si el tiempo se hubiese quedado dormido.

 

Mientras unos debatían otros sobrevivían.

 

Un enjambre de drogadictos y su afición al extracto de la cocaína llamado Paste base. Recorrían angustiados las calles de la Población El Barrero buscando algún botín.

Una hora y media duró el debate. Tiempo de sobra para que desaparecieran, mangueras, plantas, ropa mojada, y cualquier artículo que pudiese ser canjeado por dinero.

Se roban el tendido eléctrico, desafiando a la muerte. (Espero puedan vislumbrar lo terrible de esta acción) Después, venden el cobre obtenido a usureros habituales.

 

Mujeres y niñas se ofrecen en las calles…

Borrachos en las esquinas.

Asaltos, violaciones, robos, hurtos, vejámenes, hambre, y carestía.

El que pestañea pierde es muy popular aquí en este arrabal. Y así fue. Y así ha sido hace tiempo. Y así será más que seguro.

 

Todo esto, a menos de tres cuadras de los honorables y justicieros políticos de la Concertación y la Derecha.

 

Aunque seamos honestos, en tiempos de elecciones es cuando mejor le va a esta barriada. Los candidatos regalan bolsas con comida en las ferias, en los centros de  madres, organizaciones juveniles, coros, parroquias, centros culturales, comités etcéteras.

No están comprando votos, sólo cotizándolos.

Pagan hasta treinta dólares la noche por salir a hacer propaganda por ellos.

Arriendan y compran murallas para estimular “espontáneos murales” que la misma gente, por iniciativa propia hace.

También pagan por instalar propaganda en las chozas de los pobres. He visto ranchos donde el piso de las casas es sólo tierra, y en el techo de la misma oscila la bandera de un alfil del sistema neo-liberal.

 

Ofrecen camisetas, mallas, rodilleras y pelotas a los clubes deportivos. Lápices, calculadoras, bolsos, vasos, platos, promesas, bebidas, helados, nepotismos, ofrecimientos, prebendas, puestos de trabajo, remedios, futuras ayudas, casas, mediaguas lo que sea por el voto.

Y este año la cosecha ha sido generosa, la segunda vuelta ha significado doble bolsa de comida y bueno, sigamos siendo honestos, ha sido cuádruple. Aquellos que no tienen, no discriminan el origen de la comida.

 

A pesar del Debate Presidencial, las calles fueron como siempre un hervidero de niños, buscavidas y cesantes aquí.

 Si sólo hubiesen puesto un poco de atención al debate este. Tal vez hubiesen presentado sus desacuerdos frente a algunas propuestas.

 

Seis mil policías más para combatir la delincuencia dijo uno, doce mil esgrimió el otro.

Quizás a modo de propuesta, no sería mejor. ¿Seis mil trabajos dignos y bien pagados?

¿O doce mil becas alimenticias a las familias de bajos recursos? ¿O doce Mil becas de estudio? Con todo lo que ha subido el precio del Cobre…

Aunque eso no es más que una aspirina contra el cáncer del capital que lo devora todo.

 

Mi vecino quedó muy triste, perdió su propio debate contra el policía. Las medidas eran muy estrictas. Ni autos, ni sujetos sin autorización podían entrar.

De todos esos niños que buscaban frutas para apalear el hambre, en la actualidad la gran mayoría son obreros, otros militan en el ejército de drogadictos que caminan sin rumbo por aquí, Y el resto está en la cárcel o muertos.