Joaquín López Mujica

Filósofo, escritor y músico

jlopezmujica@gmail.com

La Enmienda: un camino necesario y suficiente

2 de febrero de 2009 (Publicado en Aporrea: http://www.aporrea.org/actualidad/a71560.html

Es indudable que lo que prevalece, a la hora de juzgar a Hugo Chávez y el proceso bolivariano y revolucionario, es el creciente apoyo popular, apoyo popular que incluso ha sido reconocido por factores de la oposición, que se encuentran en ciertos círculos académicos reducidos y con menor visibilidad en la contienda política y el debate, solo lo comentan "off de record". Una revisión de todas las contiendas electorales, con estadísticas en la mano, así lo constata, así lo ratifica: la tendencia es creciente. Mientras que la popularidad de algunos gobernantes la hemos visto caer sin paracaídas ejemplos varios: Toledo, Gutiérrez, De la Rua, Bush, Chirac, Aznar, Sarkozy.

Al trasladar e interpretar los datos cuantitativos de todas las elecciones, referéndum, consultas, notamos, una cualidad, un perfil y es que se ha ido expandiendo una visión de país. Esa transformación si bien tiene un vocero -Chávez y sus Ministros-, es el resultado del trabajo colectivo de miles de venezolanos que han llevado a cabo esa gran tarea, en cada lugar del tejido social venezolano, desde las mesas técnicas de agua, a los consejos comunales, en las universidades o los centros endógenos, las fabricas socialistas hasta los ministerios, los comités, colectivos de mujeres, casas de alimentación, las misiones o representaciones diplomáticas en el exterior.

Se ha llevado a la práctica los postulados que rige esa conducción,con ello se ha producido un impacto en la sociedad venezolana, de una verdadera plataforma de transformación política, económica, social, cultural basada en : una redistribución equitativa de la riqueza; políticas acertadas de nacionalización de sectores estratégicos de la vida nacional, consolidación de un modelo endógeno de desarrollo económico y social, fomento del acceso pleno a la educación y la salud, avances en la creación de empleo, una reapropiación social del conocimiento, avances en soberanía tecnológica, expansión real de la multipolaridad como práctica de las relaciones internacionales, y por supuesto una creciente reafirmación de la identidad cultural en los escenarios mundiales.

En efecto, en una década no solo se ha avanzado en cambios sociales, políticas y en los programas, sino que ha ido creciendo una nueva concepción de país. El propio Presidente Chávez avizoró cuando postuló la Nueva Geometría del Poder, en el marco de los motores constituyentes, ese en particular se ha convertido en un concepto clave, para entender que en Venezuela esta pasando algo mas que una cambio formal de paradigma de la geografía humana e histórica de Venezuela, que se ha estremecido los nudos y los resortes del poder que le quedaban a la Cuarta República con ese "huracán del pueblo, de los pobres" como una vez expresara José Vicente Rangel Vale, es decir en términos reales la participación total de la población, que una vez más el 15 de febrero optará por su destino.

Es que con esta Constitución el pueblo no es una entidad abstracta reducida a los episodios electorales, sino que hoy cobra fuerza en la toma la toma de decisiones donde el "voto castigo" dejó de ser aquel viejo estigma en la cual se manifestaba la vieja fisonomía de la cultura política venezolana (la apatía, la baja estima, la conciencia desventurada, el fantasma de la antipolítica y el escepticismo) -que no debe entenderse como una miopía sino como el movimiento de ese músculo, de esa pirámide bidimensional, de las cuales los politólogos, sociólogos y economistas no logran desprenderse, esa fuerza que emana
de todos los rincones de la sociedad venezolana sin excepción. Por eso resulta hoy fácil ver como medios de comunicación, factores de la oposición y amateur de la práctica política e incluso analistas, han querido enredarnos en su falacias y su retórica, al utilizar el termino de «re-elección indefinida» al referirse a la enmienda cuando de verdad, es una modalidad que
abre tanto para opositores como para quien esta ahora en el poder y muestra su voluntad de ser re-electo.

La enmienda es necesaria para garantizar la continuidad del proceso revolucionario, bolivariano y socialista simplemente, un nuevo dispositivo en la constitución que permita la re-elección de cualquier venezolano que una vez elegido por el pueblo y que en el ejercicio de su función pública demuestre idoneidad, gestión óptima y transparencia administrativa en su cargo, pueda postularse otra vez y sometido a la aprobación de sus electores. Debemos enfatizar: puede ser re-elegido tal como por ejemplo infinidades de Presidentes de Europa así se le permite como en el ayer lo hizo Kohl desde 1982 a 1998 o Adenauer desde 1949 a 1973, o el ejemplo del Senador Edward Kennedy que tiene 4 décadas como congresante en EE.UU. Es ese mismo pueblo que ha votado 11 veces, en una década de revolución, ha sabido discriminar las opciones distintas ante las que les intenta introyectar el terrorismo mediático expresado en la trasmisión de los circuitos de información nacional y mundial se expresará el 15 de febrero del 2009 .

Quien dice que el pueblo venezolano no votará como lo hizo en las pasadas elecciones cuando coloca al PSUV al frente de 17
gobernaciones, de las 22 en disputa, y 265 alcaldías pues veamos: en Estado Carabobo, (gobernador electo opositor) de 13 alcaldías, 11 fueron ganadas por la PSUV; Estado Miranda (gobernador electo opositor) de 20 alcaldías, 15 fueron ganadas PSUV; Estado Zulia, (gobernador electo opositor) de 19 alcaldías, 13 fueron ganadas por el PSUV; Estado Nueva Esparta, (gobernador electo opositor) de 11 alcaldías 06 fueron ganadas por PSUV. No hay división, de un país, sino un progresivo crecimiento de una opción socialista y revolucionaria que se impone de manera casi irreversible, frente a otra visión que ya claramente desaparece, esa es la ley de la vida, de la transformación y de la lucha hegemónica. La enmienda será una contienda mas donde solo ganará el pueblo.