Hugo Calello

PSUV- ASOCIACIÓN GRAMSCIANA ARGENTINA

hugocal@fibertel.com.ar

La difícil  victoria del ”joven moderno príncipe”. Sobre el 23 de noviembre

15 de diciembre de 2008

Luego de la reunión organizada por PSUV (Buenos  Aires) y la ASOCIACIÓN GRAMSCIANA  ARGENTINA  que  tuvimos  el  5  de  diciembre, para  debatir sobre  la  situación venezolana, a  pesar de la  densidad  y profundidad y riqueza del debate  muy  pocos  compañeros nos   hicieron llegar  sus  impresiones  escritas.  Por  lo tanto hemos decidido asumir  el  difícil papel de  trasmitir  estas  reflexiones, que, son en parte tributarias de lo planteado  en ese colectivo. Además también incluimos  parte de  las  lúcidas  afirmaciones de  Gonzalo Gómez  en: ""Para frenar los avances de la derecha, hay que seguir fortaleciendo el Poder Popular", Por: Entrevistador James Suggett / www.venezuelanalysis.com: 08/12/08, un  material que es una fuente de ideas de indudable valor

De todas  maneras  estas  reflexiones  son  solo hipótesis de trabajo,  hechas  desde el  sur, a 7000 km distancia .De antemano reconocemos  su  potencial vulnerabilidad por  una razón fundamental. A pesar que muchos de nosotros mantenemos contacto frecuente  con Venezuela  de  todo tipo, nos falta el elemento esencial  de la  praxis  cotidiana, la continuidad de militancia “insitu”, una condición indispensable para la construcción política, sobre todo si esta intenta ser  revolucionaria .De todas  maneras  esperamos que estas  reflexiones  sean útiles para  darle continuidad  al debate político sobre  el proyecto  de un  socialismo latinoamericano

AVANZA  EL PROYECTO SOCIALISTA

"Por  eso es necesario  que  el que  el partido viva siempre sumergido, en la efectiva realidad de la lucha de clases, desarrollada por el proletariado industrial y agrícola, que sepa comprender las diversas fases, los diversos episodios, con el objeto de precisar la unidad de la diversidad múltiple, con el objeto de  dar una dirección real a los múltiples movimientos, e infundir a las masas la convicción de que hay un orden que, una vez organizado, regenerará la sociedad  de los hombres y hará que  el instrumento de trabajo sea adecuado para  satisfacer las necesidades  de la vida elemental y del proceso civil". Gramsci,  L´Ordine Nuovo, 4-2-1920.

Si se debiera traducir  en lenguaje político moderno la  noción de “Príncipe”, tal  como se expresa  en el libro de Maquiavelo, se deberían  hacer  una serie de distinciones:  “Príncipe” podría ser  un jefe de Estado, un jefe de gobierno, pero también un jefe político que quiere  conquistar un Estado o fundar un nuevo tipo de Estado. En este  caso “príncipe” podría traducirse en lenguaje moderno “partido político”. En la realidad de cada Estado el “jefe del Estado, es decir el elemento  equilibrador de los diversos intereses en lucha, sin ser exclusivo en sentido absoluto, es justamente el “partido político”,…  tiene “ el poder de hecho”, ejercita  la  función hegemónica  y por lo tanto equilibradora de los diversos intereses en la “sociedad-civil”, Sobre esta realidad, en continuo  movimiento, … se puede crear…, solo un sistema de principios que  afirman  que  el fin del Estado es  su propio fin, su desaparición. Es decir  la reabsorción de la  sociedad política en la sociedad civil". A. Gramsci, Cuadernos de la  cárcel,  p. 662.       

No  vamos a  insistir  en los  detalles cuantitativos de una  resultados electorales   que  ratifican  una  bipolaridad,  que  muchos han  afirmado, es expresión del avance  de la izquierda, victoriosa en  17 estados  y  el  85 por  ciento de los  municipios, y  al mismo  tiempo  el de  la derecha  que  conquista  cinco estados y muy pocos municipios, pero entre esos, cinco  estados la  Alcaldía  Mayor de Caracas, el Zulia, Táchira,  Carabobo , Miranda., son una  parte  substancial  en al  nervadura  económico  política  del país 

De todas  maneras  son dos polos  de una diferencia abismal. El polo desde el cual una  mayoría  creciente  activa y militante, intenta construir  se  una  nueva  sociedad bajo el  signo de la democracia socialista desde la dialéctica de la inevitable confrontación con el lado  oscuro del chavismo, del  autoritarismo  y  la corrupción “oculta  bajo  la chaqueta  roja”,.

EL otro polo que representa la unidad de la heterogeneidad  perversa, en la dispersión  de  intereses  y  pequeñas ideologías, el espíritu autoritario conservador y que  intenta  la misión   imposible de  volver a un pasado, que  naturalizaba la desigualdad  en la IV república . Los 4.200.000, reúnen  circunstancialmente, una  serie  de partidos que no pasan los pocos  cientos miles   votos , sumados   al millón de  votos logrados por  Rosales  en  el  estado  Zulia.

Las  dos citas de  Antonio Gramsci, que introdujimos  en el epígrafe, tienen  que  ver  con lo que para  nosotros surge  como cuestión fundamental  en  estas  elecciones Los 5.600.000 de PSUV expresan, con  todas  son contradicciones internas , la  consolidación de una  formidable  idea fuerza,  nacida   solo  hace poco más de un año, que se  concreta  en la  fundación  de un partido revolucionario   que  de todas  maneras  es  un antipartido. en lo que  hace a  la  clasica  estructura de  jerarquias  y  representaciones. Estas   aunque  intentan  ser  impuestas desde el gobierno y a  veces desde  el propio presidente,  son mayoritariamente  rechazadas   o acatadas  bajo protesta  y cuestionadas  abiertamente lo cual nos  estamos  muy lejos  del  dogmatismo de una partido acabado y cerrado. 

Poner a  discutir y actuar  sobre  un proyecto  socialista , antiimperialista  y  clasista por  lo menos a  medio  millón de personas,  a  todo lo largo y lo ancho  de la  República  Bolivariana, nos  coloca  en  el único  lugar  desde  donde  su puede  construir  el socialismo  en el SXXI. Un espacio en el  cual la praxis política ( unidad de teoría  y práctica ),  se renueve constantemente , porque  constantemente será atacada  por la jerga  y la violencia del poder  hegemónico

Parece  lógico, entonces, que la derecha acumule poder en el centro político económico neurálgico  dado  que este  es  el  eje  de la  hegemonía  capitalista  en  Venezuela, en  función  de opciones de  consumo, concentración de clase media y alta, y fuerte  áreas de masificación sometidas a  la ilusión consumista. Todo esto favorecido por  un aliado  que  aparece como un opuesto pero que en realidad es  un cómplice  apenas  encubierto,  lo que se  ha  dado  en  llamar  la “derecha  endógena”, enquistada  tanto en  parte del  gobierno,  como en parte  del PSUV, se  impone  como  opción electoral  en  Miranda y  pesa , como resabio corrupto y opresivo de  la IV República,   en el imaginario de la  sociedad  venezolana.  Una  sociedad que  parece  autoflagelarse  al  negarle  el triunfo  en  la Alcaldía  Mayor a  un auténtico luchador revolucionario como  Aristóbulo Istúriz

La  importancia de la expansión del formidable dominio del PCUV sobre las  alcaldias  es  expresión, de la marcha  progresiva de un nuevo poder, solo  posible  desde el avance político de una clase subalterna que, a  pesar  de su complejidad social e ideológica, emerge conquistando un gran poder político territorial.

Dice G:Gomez en la citada  entrevista . “En este período de tiempo, y a pesar de aquella derrota, el PSUV se fue terminando de estructurar, de decantar, de consolidar, de aceitar su maquinaria y su funcionamiento. Y eso se puso a prueba en las elecciones. Fue capaz de movilizar un caudal de votos muy importante y superior al anterior, aún a pesar del retraso y la aparente apatía que había en las primeras horas de las elecciones. Creo que el PSUV como tal, como partido, sale fortalecido de este proceso electoral. Pero, tiene que encarar la discusión sobre las causas de las derrotas sufridas, que creo que no son solamente un triunfo de la oposición en estos lugares, sino que reflejan el desencanto y la decepción, la rabia de sectores del pueblo por gobiernos locales del Chavismo que no cumplieron con las expectativas”

Asi   mismo la derrota en el Táchira  puede entrar en los parámetros  anteriores,  pero se agrava no solo por su importancia estratégica económica, sino también  por  el terrorismo paramilitar proveniente  de la  frontera  colombiana.  La criminalidad política  de una violencia mafiosa que ,por  otra parte,  se  expande  en toda  América Latina, desde  el  derrumbe de los ejércitos oficiales  como garantía  del  dominio  imperialista.  Lo de Carabobo es un retroceso  de  relativo  sabor  amargo. La traición de Acosta Carles generó una derrota muy ajustada en un Estado, tambien muy próspero, que anteriormente  había  sido  dominada  mucho tiempo  por la derecha.

Citamos a G. Gómez:

Ha habido incluso políticas anti-laborales y anti-sindicales con los trabajadores. No se aplicó realmente una orientación de carácter socialista. Cuando hubo alguna iniciativa, como fue el caso de [Alcalde Mayor Juan] Barreto, que empezó con las expropiaciones de edificios para los inquilinos y planteó la posibilidad de expropiar los campos del Country Club, hubo un sector que se opuso. Fue un sector que tiene una concepción de que los ritmos de la revolución deben ser otros, que no quiere ir hacia la ruptura rápida, abrupta, y clara con el capitalismo. Un sector que busca otras mediaciones y transacciones. Le cerraron la iniciativa a la Alcaldía Mayor y a Barreto, y después vino el declive. No sé si se deprimió, no sé qué fue lo que pasó allí psicológicamente, pero ese liderazgo se derrumbó y se vino a menos. Y esa alcaldía no pudo resolver problemas muy importantes.

Lo más difícil es la construcción del socialismo tomando decisiones  desde  el poder, Pensamos que es imposible aplicar  políticas  sociales explosivas  como la expropiación del  Country Cub (el corazón territorial  de la oligarquía más  poderosa  en Caracas) sino se dispone de la potencia hegemónica una inmensa voluntad colectiva que se a capaz de sostenerse  con  la fuerza de una organización socialista. Barreto no había  generado semejante transformación, más su gobierno se caracterizó por la improvisación, la corrupción y los intentos de cooptarse en el PSUV, pensamos que semejante propuesta fue, en realidad, un acto demagógico. Todo espacio de poder clasista conquistado dentro un orden capitalista tiene  que desarrollar  dentro si  formas  antagónicas al capitalismo  que sean capaz de generar  avances que no sean por su carácter intempestivo, más allá de las condiciones reales de transformación, generadoras de  retrocesos catastróficos (ver  Gramsci y Rosa de Luxemburgo ).

El “fracaso de Petare”, pudo ser avizorado  por los que recorrimos los batallones del PSUV, aún antes del referendo  donde  se desaprobó la reforma constitucional. Falla la construcción política del PSUV, que  fue sometido a  un “tareísmo” frenético electoral. El PSUV, en ese  tiempo, todavía en proceso de formación, se  consumió en esta  dinámico, en lugar de pelear por su consolidación como voluntad colectiva  de cambio en un espacio estratégico, como es su región, o sea tratando denunciando y tratando confrontar y remover a  Rangel Avalos,  ejemplo paradigmático de corrupción y de  gobierno para  la  gran burguesía, otra  vez el costado oscuro y sin embargo vigente en el chavismo.POLÍTICODEL PARTIDO REVOLUCIONARIO

Volvemos a citar a G. Gómez:

Fíjate, aquí no hemos nacionalizado la banca, y entonces ellos están manejando las finanzas. Además, esa caja grande de ganancias no le permite al país utilizar algunos recursos muy importantes. Nosotros seguimos pagando deuda externa. Creo que no es cierto que sea bueno pagarle al Fondo Monetario Internacional, Hemos tenido conquistas muy importantes en el terreno educativo, en el terreno de la salud, en el terreno de la soberanía, en el terreno de las libertades democráticas, de la organización popular. Eso es muy significativo, pero si no seguimos avanzando en la transición al modelo socialista, no vamos a poder mantener un equilibrio permanente y terminaríamos por retroceder. Yo creo que tenemos que fortalecer mucho más a los consejos comunales, a las distintas formas de organización social, tratar de avanzar hacia la conformación de gobiernos comunales. El diagnóstico y el programa que se comenzó a elaborar con la participación de los militantes del PSUV, y de las organizaciones comunitarias, hay que discutirlo, hay que llevarlo adelante, y hay que exigir su aplicación, hay que imponerlo desde la mayoría social. No es que con unos votos llegó Ledezma y entonces él ahora va a ser el mandamás, sino que él tiene que respetar al pueblo. Hay otro esquema, otra concepción de lo que debe ser el poder. Y eso es válido para la derecha y es válido para los sectores que se dicen chavistas y que terminan siendo un obstáculo y que traicionan al movimiento popular. Así que tenemos que ir a, yo diría, por ejemplo, a establecer una gran asamblea de los consejos comunales, organizaciones y movimientos sociales, trabajadores de las instituciones públicas, y del sector privado también en Caracas y en otras ciudades, y hacer una realidad lo que va a ser un doble poder. Va a ser un doble poder donde habrá que definir cuál es el que va a predominar.

El estado es un tema central,  porque el Estado venezolano no solo no es socialista, sino que además no ha desarrollado una política de asunción real de un poder autónomo, que lo libere de su sumisión a los  círculos de corrupción y de ser  intermediario de los negocios privados  que  atraviesan y entremezclan  sectores  del poder  y la oposición.

Las  misiones  son las que han intentado, dentro de sus limitaciones coyunturales desde el campo educativo,  en la  salud  y  en el de la acción  comunitaria  el  fortalecimiento de la sociedad civil. Pero esta debe que se organizarse y articularse desde  su  diversidad como clase subalterna con  un objetivo de poder político 

Si seguimos a  Gramsci  el “condotiero”  puede  dar  el gran salto de  generar  un poder  autónomo de los  intereses privados, pero  no puede transformar, el  solo, una  sociedad  civil informe  y  errática, sometida en su gran mayoría a la seducción del consumismo .

La transformación ético política, surge necesariamente de una fuente y si esta no emerge,  quedamos varados en un  confuso, caótico y nefasto  neopopulismo  que  busca líderes providenciales. Esa fuente es la  voluntad  colectiva proyectada  en una forma orgánico político que no la encorsete en falsas delegaciones o representaciones, a la manera de los tradiciones partidos burgueses, sean populistas, estalinistas o liberales. Gonzalo Gómez lo ha  expresado con claridad con su propuesta del  doble poder. Se trata de  que  el Partido  y los Consejos  Comunales  convoquen al contexto social que  le  dan  vida  y  sentido. Toda  la  sociedad debe ser involucrada en la defensa  de lo  conquistado y en el  avance  lo por  conquistar.

La  lección de la filosofía de la  praxis  como  método para construir el socialismo empieza  con un proyecto que, en la República Bolivariana está en marcha. El proyecto de un “moderno príncipe”, de un partido político orgánico, que  lucha por imponer la hegemonía de las  clases  subalternas  para construir de  una  nueva  sociedad

El Partido no es un organismo estático jerárquico, piramidal, es un proceso interminable siempre abierto en tanto  embrión de la nueva sociedad. El presidente Chávez, ha sido el inspirador de la emergencia de los espacios originarios de la construcción revolucionaria. Su relación con ellos se ha ido y se irá complejizando en el medida que podamos avanzar en el proyecto máximo de  crear  una  nueva  sociedad liberada del imperialismo y la desigualdad clasista. El nuevo desafío lanzado por el presidente para promover la reforma constitucional para la reelección, será  una  instancia mas de movilización que deberá  afrontar  el “joven nuevo príncipe”. La expansión y la profundización de sus raíces en toda sociedad excluida  y explotada es lo que lo puede mantener como proyecto vigente de un socialismo que solo podrá ser tal, en tanto lo sea para América Latina. Los  enemigos internos, intentarán destruirlo en su creatividad revolucionaria, reducirlo a un partido de masas, disciplinado, sumiso al “líder”, los internos dentro de Venezuela, destruirlo desde los restos aviesos de la IV República y de  un  neofascismo agresivo y con fuertes  apoyos imperialistas. La expansión del poder  paramilitar y el ejercicio de una violencia, que asesina líderes sindicales con proyección política revolucionaria, solo pueden ser aniquilados por la  movilización militante de una gran conciencia y voluntad  colectiva.