Yamilet Madriz Mejia

Reflexión sobre el artículo "Malestar en la Cultura"
23 de febrero de 2005

"no hay revolución si no logramos la transformación del espíritu, lo demás es secundario aun cuando importante".

Hugo Chávez Frías

Antes de todo quiero expresar mi rotunda adhesión a todo y cada uno de los planteamientos expresados en este documento recibido vía mail, del día 20 de los corrientes, considerando que en mucho tiempo alguien o algunos no hacian una exposición clara y concisa de la situación. Sin embargo y pese a que este informe bien estructurado, manifiesta la verdad certera de la realidad cultural en nuestro país, debería llamarnos a capitulo a todos y cada uno de nosotros, los que tenemos la corresponsabilidad de coadyuvar en la construcción del proyecto país contenido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, nuestro país. Es sustentada en esta premisa, que me atrevo a hacer la siguiente reflexión, sin eximirme de ninguna responsabilidad en el asunto. 

Este documento, que recorre la red, cuya autoría no es revelada, lo cual ya es un error, pues considero que el ser revolucionario pasa por ser frontales y valientes a la hora de hacer la revolución dentro de la revolución, es decir a la hora de hacer cualquier planteamiento o cualquier denuncia que contribuya a que las acciones de los entes públicos se correspondan con la practica revolucionaria.

 

Si bien es cierto que en cada uno de los planteamientos del documento, relata  en forma explicita las grandes contradicciones de la "política cultural" del Gobierno, no es menos cierto que las personas del sector cultura que hacemos vida en diferentes colectivos de artistas y trabajadores culturales, no hemos tenido la concreción y seriedad suficiente y un consenso que exprese la solidaridad requerida,  en cuanto a las acciones a tomar para que esta "política cultural" se corresponda con el proceso revolucionario, para la refundación de la República. Seguimos en la misma dinámica, las variadas y muchísimas reuniones se convierten siempre en el mismo formato de las relatorías interminables, entre otras, de las diferentes situaciones desacertadas de algunas instituciones culturales o no,  a las cuales de una u otra forma tenemos acceso, sin negar que todas sean verdad, muchas veces la discusión se centra incluso en la retórica de unos y otros, pasando horas y horas en una diatriba  estéril, que solo concluye en la catarsis de unos y otros, en el descontento de algunos, en la no concreción de acciones y propuestas serias y contundentes y lo mas lamentable de estos episodios “participativos y corresponsables”  es que la dicotomía y la dispersión se convierten en el gran resultado y la gran conclusión, llevándonos por tanto a  la disconformidad, lo que trae como consecuencia, seguir de manera inconsciente cultivando el individualismo, posición esta, contraria a la practica democrática de la V República.

 

Y cuando por el contrario  hemos conseguido ponernos de acuerdo en acciones a seguir, no se tiene la suficiente asistencia de los compatriotas revolucionarios, siempre somos los mismos o las acciones se dividen en grupúsculos dependiendo de los intereses de cada colectivo, nunca hay una acción masiva, donde con contundencia y firmeza hagamos valer los derechos del soberano. Mientras tanto la cultura como esencia de transformación del proceso revolucionario bolivariano, sigue en manos de quienes no entienden ni de Revolución ni de Bolivarianismo.

 

Nuestras reflexiones y acciones no pueden seguir desprendiéndose de  necesidades y sentimientos individuales, como son la necesidad de tener un empleo fijo que genere dinero para pagar nuestros gastos, o  un subsidio para emprender un proyecto, o en posiciones personalistas inspiradas por la simpatía o antipatía que nos producen nuestros compatriotas del sector, no pueden desprenderse del capricho particular al analizar, juzgar y determinar quien es revolucionario o no, ser revolucionarios nos exige una revisión constante de nuestro comportamiento intimo para poder en lo colectivo llegar a consensos que rediman la practica patriótica, más aun tendríamos que aprender de una vez por todas que es humildad, la tolerancia y la ponderación.

 

Nuestras reflexiones, nos deben llevar a dejar en el pasado cualquier tipo de confusiones, incomprensiones y resentimientos, debemos proponernos una metodología efectiva que nos conduzca a planificar e implementar acciones a corto, mediano y largo plazo con el propósito único de cambiar el modelo imperante desde hace muchos años del ejercicio cultural en nuestro país. Tenemos elementos suficientes como para plantearnos una dimensión distinta del quehacer cultural, de exigir a quien haya que  exigirle una revisión de las políticas culturales establecidas y proponer con conciencia, coherencia y seriedad un proceso cultural que se corresponda con el trascendente proceso revolucionario que hoy nos determina.

 

Siempre en cualquier contexto cultural donde nos encontramos o reunimos, nos planteamos la CONSTITUYENTE CULTURAL, como la vía hacia una verdadera, corrresponsable y participativa gestión cultural,  y más importante aun la consolidación de nuestra identidad y soberanía, pero nos ha sido muy difícil de idear, planificar y por supuesto implementar, sin embargo soy de las que sigue creyendo que ese es el camino. Muchos han sido los intentos que se han hecho al respecto, incluso en mis días de reuniones con ATCC, propuse en muchísimas ocasiones las mesas técnicas de la cultura, con la intención de analizar los proyectos que de la ley de cultura había propuestos en la Asamblea Nacional, alguna vez pudimos establecerlas, pero de igual forma siempre la intención se diluyo en cuestiones de otro tipo, que nada tenían que ver con un proceso constituyente cultural.

 

Ahora se trata de retomar ideas, de proponer metodologías y procesos de implementación, de esta tan ansiada CONSTITUYENTE CULTURAL, creo que es un buen momento, es una urgencia, que nos exige dar todo  lo que tenemos de revolucionarios comprometidos con este proceso de cambios. Esta en nuestras conciencias y nuestros corazones darlo todo, ideas, seriedad, conciencia, responsabilidad, actitud solidaria, humilde y tolerante, responsabilidad y muchísimo trabajo. No podemos seguir perdiendo el tiempo en quimeras, ya hemos soñado bastante, entonces camaradas, hagamos todo para que estos se hagan realidad, en nuestras manos esta.

 

Comencemos desde hoy a hacer todo lo que haya que hacer, denunciar, reflexionar, proponer, HACER, recuerden que como hijos de la patria de BOLÍVAR, debemos, nosotros los revolucionarios, tener coherencia entre el decir y el hacer, para que pueda ser.

 

PROPUESTAS

 

Entendiendo la pertinencia que tiene el documento que ahora recorre la red, el cual no tiene autoría por ahora, ajustándolo para convertirlo, en una denuncia firmada por todos los interesados (artistas y trabajadores  culturales) y pueblo en general, y hacerlo llegar a las instancias relacionadas, incluyendo a la Presidencia de la República.

 

Ir publicando las propuestas como papeles de trabajo con la finalidad de que todos los interesados puedan, sobre éste, trabajar, modificando, agregando o eliminando aspectos. Que estos papeles de trabajo se publiquen en la página http://www.debatecultural.net/ o de cualquier  otro colectivo y en los medios alternativos revolucionarios, con la intención de que todos podamos ir confrontando ideas, así vamos haciendo también la discusión en la red antes de elegir cual es la propuesta final

 

Convocar a una gran asamblea con carácter urgente de todo el “sector” y comunidades interesadas, donde se tratarían todos los puntos relativos a la situación, elaborando de antemano una agenda, donde todos tengan la oportunidad de proponer los puntos a tratar, para luego elegir en la misma asamblea, decidir por votacion directa cuales son los pertinentes.

 

Ya en la asamblea elegir entre varias propuestas, la metodología que sería utilizada para lograr mas efectividad en la actividad asamblearia con la intención de lograr las conclusiones en el menor tiempo posible.

 

Es importante destacar que las discusiones, sean en red o en asambleas, deben estar adscritas a los valores del respeto, la humildad, la tolerancia, la ponderación y la comprensión y solidaridad requeridas para el propósito que necesitamos alcanzar.

 

Toda esta discusión virtual, mas las discusiones asamblearias y las propuestas finales deben tener una fecha tope (se oyen propuestas sobre calendario de actividades)

 

En la primera gran asamblea proponer fecha definitiva para comenzar la constituyente cultural. Una buena fecha para ello sería el Jueves 16 de Marzo a las 10 AM, en el Palacio Federal Legislativo donde se  llevará a cabo un Foro sobre la Ley Orgánica de Cultura, organizado por la Subcomisión de Cultura de la Asamblea Nacional.

 

No es hora de caer en criticas malsanas, ni en planos personalistas e intereses individuales.

 

El protagonismo debe ser colectivo.

 

La corresponsabilidad y la participación deben estar enmarcadas en el respeto a la diversidad de las ideas y planteamientos.

 

Muchas gracias.

 

Un abrazo revolucionario y bolivariano

 

Yamilet Madriz Mejia

 

"La madre del decoro, la savia de la libertad. El mantenimiento de la República y el remedio de sus males es, sobre todo lo demás, la propagación de la cultura."

 

José Martí

 

P.D. al final de la tarde abrí la página de DEBATE CULTURAL, y supe que la autoría del articulo “MALESTAR EN LA CULTURA” es de un colectivo llamado CONTROVERSIA E IDEAS