Marco Ernesto Rodríguez

rodriguezmarcoe@yahoo.com

Respuesta a editores de Encontrarte

agosto de 2005

Señores

Donatella Iacobelli, Raúl Grioni y Miguel Posani

Editores de Encontrarte

Presente.-

El camino de los procesos revolucionarios no tiene atajos ni desvíos que puedan justificarse con términos engañosos. Los venezolanos, desde la irrupción del Presidente Chávez en la escena política, no nos chupamos el dedo, perdimos la inocencia, somos menos ingenuos y hemos aprendido a darnos cuenta de cuándo se nos miente y cuándo se nos manipula.

No basta escribir un artículo o un libro para justificar por qué se es chavista, ni por qué revolucionario, si no se piensa y se actúa como tal.

En el camino de ésta, nuestra Revolución Bolivariana,  es corriente encontrarse con funcionarios del Estado y Gobierno venezolano que prefieren el camino fácil, le huyen al debate y a la crítica (que ellos dicen promover) e implantan el fácil método descalificador a lo Bush: “eres mi amigo o mi enemigo”. Resulta común que el autoritarismo se disfraza de “víctima” cuando quiere evadir los cuestionamientos críticos y se recurre a la manipulación emocional y por ello, a quienes no piensen como ellos -aunque se identifiquen por principios con el proceso revolucionario- los consideran enemigos personales o opositores al proceso. Estas son las viejas tácticas del pensamiento unipolar: civilización versus barbarie, que se han aplicado históricamente para “domesticarnos”. Hoy vivimos otra realidad en la cual la crítica –y la autocrítica- deben ser nuestras herramientas para no cometer los mismos errores del pasado, y poder construir colectivamente nuestro futuro, según lo ha planteado en numerosas ocasiones nuestro máximo líder.

En su derecho a réplica -que he leído en la página web Debate cultural (www.debate-cultural.org.ve) porque no ha tenido la valentía para enviármelo a mí directamente- el Sr. Grioni ha reconocido que vi la entrevista en VTV y lo cito: “notó errores y sacó conclusiones”, “estoy seguro que mi papel no debe haber sido perfecto ni mucho menos, mi inexperiencia en esas tareas tiene que haberse evidenciado de alguna manera. Seguramente se habrán visto las costuras”. Aunque reconoce su inexperiencia en estas lides, no asume la gran responsabilidad que tienen los entrevistadores de televisión frente a los miles de venezolanos que esperan comprender algunas orientaciones políticas y tomas de decisiones dentro de un marco de transformación estructural. Muchos de nosotros esperamos que más allá de los comentarios promocionales, una entrevista televisiva contribuya a profundizar aspectos claves de las políticas culturales, sobre todo cuando existen expectativas sobre la participación colectiva (me remito a las críticas de varios colectivos como ATCC, Trabajadores Culturales de Venezuela, Pueblo Soberano, Conexión social).

En el derecho a réplica el Sr. Grioni se desdobla y habla como “editores” de Encontrarte, junto a la Sra. Iacobelli y Miguel Posani, y desde esta autoría compartida eligen para argumentar el camino “estalinista” de la descalificación, de modo similar que lo ocurrido en torno al debate de la película “Nuestro petróleo y otros cuentos”, censurada por el Ministro de la Cultura (aunque la película fue exhibida por orden del Presidente, el Ministro destituyó al director de la Cinemateca que él mismo había nombrado). Este debate está disponible en: Foro Internet (Organizativa) Carta pública de Aporrea para el debate.

Cualquier lector puede sorprenderse con la sarta de calificativos e insultos con los cuales pretenden intimidarme, pero no lo lograrán, porque esta Revolución avanza hacia la conciencia de todos nosotros.

Estos son los términos y frases usados por los editores de Encontrarte:

“estrechez”, “vileza”, “farsa”, “esos cagatintas”, “juicios rabiosos”, “intelectuales fascistas”, “carta confusa”, “deseos de expresarte”, “soltar infamias”, “ellos no encuentran nada bueno, tú tampoco”, “ellos se burlan de la Mega Exposición, tú también”, “haciendo uso de una soberbia indecente”, “la ira te llevó a extremos indeseables”, “o eres empleado del Nazional”, “cual Globovisión o Marta Colomina, sueltas un comentario”, ”¿Dónde estas ubicado políticamente?”…

Quien lea vuestro derecho a réplica podrá darse cuenta de la poca nobleza de ustedes y el flaco servicio que le hacen al proceso revolucionario.

Rechazaron el reto a reflexionar que les plantea mi crítica y optaron por el camino más fácil: la descalificación de quien piense diferente a ustedes, aunque forme parte del proceso revolucionario, porque no soportan ni el disenso, ni el debate, al igual que nuestro Ministro Farruco, quien financia a Aporrea y Encontrarte (con la verdad no ofendo ni temo).

Señores editores, con ese vuestro intenso y protocolar derecho a réplica, no les sienta bien hacerse los ofendidos porque resulta evidente que su respuesta eso es sólo una cortina de humo para no referirse a los problemas de fondo que motivó mi carta: el supuesto deseo de fortalecer la reflexión del señor Grioni (puesto de manifiesto pero no llevado a cabo en la entrevista), que me motivó a plantarle algunas interrogantes para estimular como una contribución al desarrollo del pensamiento crítico tan necesario para “una revolución dentro de la Revolución”, como lo ha pedido nuestro Presidente.

Los problemas de fondo son:

1-     La absurda existencia de un Ministerio de la Cultura que no se interesa en la promulgación de una “Ley Orgánica de la Cultura” acorde al proceso de cambio, para seguir propiciando políticas culturales personalistas y programaciones discrecionales.

2-     El abuso de un programa cultural del Ministerio con énfasis en los espectáculos mundiales de alto costo económico que tienen poco alcance social. En contradicción a lo que sugiere Fidel cuando dice que “una revolución es mejor cuando es además, barata’.

3-     La improvisación de la política cultural desde el Ministerio de la Cultura.(Farruco dix), evidente en el apoyo inicial que el Ministro dio a una supuesta co-gestión con los sindicatos culturales, que se convirtió en “quítate tú para ponerme yo”, cuyo fruto fue la pérdida de profesionales comprometidos con el proceso (la directora del Maccsi y su equipo, y varios camaradas de la Biblioteca Nacional).

4-     El rechazo a los debates en torno a la política cultural (su orientación, sus presupuestos participativos y la contraloría social) para favorecer un personalismo propagandístico: “El Ministro invita”.

5-     La descalificación por parte del Ministro Farruco Sesto sobre “La Constituyente Cultural” y el énfasis puesto en los argumentos economicistas para confundir a los artistas y trabajadores de la cultura, cuando muchos de ellos solicitan un debate amplio sobre políticas culturales que les atañen directamente (son los actores sociales los que crean y ponen en práctica las políticas culturales, y no se les está tomando en cuenta). Es decir, se continúa con la democracia representativa, porque la participación está de vacaciones… 

6-     La mentira publicitaria de las Mega I y II que favorecieron y fortalecieron a las élites artísticas tradicionales (los artistas de la IV fueron invitados con cartas personales del Ministro y sus piezas ocuparon los mejores lugares). Muchos artistas revolucionarios se sintieron engañados porque fueron sometidos a los criterios selectivos en la exhibición y difusión de estos eventos. Por ejemplo: la exclusión en el Estado Mérida.

7-     La presencia en cargos directivos y administrativos de confianza desde el Ministerio de la Cultura de personas reconocidas que abiertamente adversan y sabotean el proceso revolucionario.

En general, se observa el otorgamiento de aportes económicos discrecionales y falta de control a las actividades culturales y artísticas subsidiadas, las que generalmente no cumplen con el impacto social exigido.

Ejemplos e Interrogantes

a) ¿Podrá responder el Ministro Farruco cuáles son las razones y cuál el sustento político que dentro de una programación cultural para la Revolución Bolivariana lo llevan a designar a Luis Ángel Duque Director del MACCSI? El Sr. Duque es reconocido opositor al Gobierno y a la Revolución Bolivariana, discípulo de Sofía Imber, quien le ha prometido a su maestra en reiteradas ocasiones velar por no cambiarle el nombre a “su” museo (el de la señora Imber).

b) ¿Será que en el Ministerio de Cultura no hay suficientes fondos para promover el arte contemporáneo como para favorecer una alianza con la EXXON MOBIL -empresa capitalista norteamericana y golpista- y presentar el “Salón EXXON en el Museo de Bellas Artes? Esta denuncia también ha circulado por Internet, pero ustedes no la mencionan siquiera…

c) ¿Cómo se expresa la democracia participativa en relación a proyectos del Ministerio de Cultura que aparecen como “proyectos bandera”  y al mismo tiempo “TOP SECRET”, como son “La Universidad para Las Artes”  y la “Villa del Cine” o como se le llama en el lenguaje coloquial: “el Hollywood de Guatire”.

d) ¿por qué se concibe la Misión Cultura como algo separado de las Misiones educativas Robinson, Sucre, Ribas, etc. o Barrio Adentro, si ellas también son parte de la Cultura Revolucionaria?

Señores editores, sólo contribuyendo de verdad y con la verdad al desarrollo del pensamiento crítico, podremos profundizar el proceso revolucionario que defendemos, porque es la única manera de estimular los cambios estructurales y superar los conflictos tradicionales de exclusión, alertándonos constantemente sobre la reproducción de los modelos que nos han dominado.

Atentamente

Marco Ernesto Rodríguez

Maestro