José Cruz Shilling

Círculo Bolivariano Plaza Bolívar, Tinaquillo, edo. Cojedes

cruzshilling@yahoo.es

Confluentes del ritmo revolucionario (ensayo literario)

noviembre de 2005

Este ensayo pretende transmitir una confluencia del pasado histórico con la realidad actual, más un ingrediente de lo cotidiano y una teoría de percepción personal del ritmo del Proyecto Revolucionario, ya que por ser inédita nuestra revolución el rumbo trazado nos conduciría hacía la meta o al pináculo de la consolidación de la revolución de la República Bolivariana de Venezuela, sea cual sea la metodología a seguir, el objetivo es sólo uno la búsqueda del bien común o general.

Debo agradecer a mis hermanas Mari Celina y Kelly Felicidad por la colaboración de toda índole en la elaboración de este ensayo y a la señorita Jacqueline, sin cuyo apoyo en la Transcripción no hubiese sido posible la culminación exitosa de este ensayo.

Ficha Revolucionaria del Autor y Datos Personales

Dirigido Concurso de Ensayo Literario contracorriente@cubaliteraria.com

Estamos planteando una metamorfosis del ritmo de debería tomar el Proyecto Revolucionario Bolivariano, se trata de una hipótesis que planteo a través de este panfleto escrito con el cual he osado participar en este Revolucionario Concurso Internacional de Ensayo.

Paradójicamente el autor no pertenece a grupos o cúpulas llamadas intelectuales, apenas soy un ciudadano común que pretende comunicar una idea.  Nací en el Estado Carabobo, Puerto Cabello en el año 1953, hijo de Marcelino Cruz y Celina María Shilling Laya, ambos fallecidos; cuarto hijo en el orden cronológico, nombre de los hermanos en orden de mayor a menor Mary Celina, Kelly Felicidad, Betty Mireya, al igual que mi difunta madre todas las hermanas son educadoras.  Fundador del MBR 200 del MVR, de Círculos Bolivarianos con el nombre de Círculo Plaza Bolívar de Tinaquillo, Estado Cojedes; con más de cuarenta artículos de opinión en defensa del Proyecto Bolivariano publicados en el Diario El Nacional en la Sección Cartas y algunas en el Diario Revolucionario VEA, en los actuales momentos pertenezco a la Plataforma Unitaria que dirige William Izarra, cuyos objetivos revolucionarios van dirigidos a la unidad de todos los factores que respaldan el proyecto de transformación que Chávez lideriza.

Mi dirección es: Cúa, Estado Miranda, Manzana “D” N° 154, Urbanización Lecumberry, República Bolivariana de Venezuela.

Mi correo electrónico: cruzshilling@yahoo.es

El autor

CONFLUENTES DEL RITMO REVOLUCIONARIO

Podemos citar los años de 1795 y 1798 con los patriotas José Leonardo Chirinos en 1795 y dos años después Gual y España, como los iniciadores de los procesos revolucionarios venezolanos, pero la lucha de los pueblos pobres contra la exclusión social es eterna y el 4 de febrero de 1992 otro patriota el Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías.  Igual que aquellos iniciadores de la Revolución Independentista, percibió que se estaba resquebrajando el imperio de la corrupción generalizada imperante en la Venezuela del siglo XX; estos realistas modernos representados por un pacto entre partidos políticos: Acción Democrática, Social Cristiano Copey, Unión Republicana Democrática (AD, Copey, URD), conocido como el Pacto de Punto Fijo.  Estos socios para delinquir se pusieron de acuerdo para repartirse el país político y los recursos naturales de todos.  Este modelo político representativo comenzó haciendo aguas, producto de la insurrección armada de Chávez que con sus ideas revolucionarias de transformación de las estructuras establecidas, producto de ese pacto siniestro, entre Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba como capos de esa secta puntofijista.  Las ruinas que vio Bolívar en Roma en el año de 1805 y por motivo de las cuales actuaron sobre su sensibilidad produciendo el juramento en el Monte Sacro, donde juró y cumplió, emancipar a su patria del dominio español el soldado del pueblo Hugo Chávez en el Samán de Güere en Maracay Estado Aragua, siguiendo en la practica la huella de Bolívar juró junto a otros compatriotas entre los que recordamos al actual comandante general del ejército el General Raúl Baduel.  Devolverle la dignidad al pueblo de Venezuela entre otros juramentos que hicieron y que han cumplido.

Claro que las amenazas para tratar de suspender o mudar el proyecto revolucionario de transformación de las estructuras sociopolíticas por parte de unos grupos que han perdido los privilegios que usufructuaron por más de cuarenta años, lógico es que obstaculicen y conspiren pues no queremos que la revolución sea de fácil implementación ya que cuando los hagamos morder el polvo de la derrota la historia registre estos episodios y le de la Jerarquía de una verdadera revolución.  Con todas las trabas que hay que solventar hasta llegar al pináculo de la fase que señalará la consolidación de nuestra revolución bolivariana.

El  tema  que  planteo  sin  lugar  a  dudas  resultará  polémico  pues  se  trata  de una  percepción  distinta  o  contraria  a  las  corrientes  del  pensamiento  socialista tradicional,  las  cuales  sostienen  que  el  capitalismo  es  un  enemigo  de  los  pueblos,  claro está  que  mi visión  del  rumbo  que  seguirá  la  recién  parida  revolución  es  apenas  eso  una  visión  particular  del  ritmo  del  proyecto  histórico  por  el  cual transita  nuestra  revolución,  los argumentos  expuestos  en  este  panfleto revolucionario  son  quizás  de  una  sencillez  que  raya  en  lo  común  pero  la  estricta lógica  nos  favorece  en  dichos  análisis.

Para entender el ritmo del proceso que se está produciendo en Venezuela tendremos que trasladarnos a los orígenes de las guerras independentistas, la Compañía Guipuzcoana, una especie de Fedecámaras o del Banco Mundial de nuestros días revestida de privilegios monopolistas, el absorbente intervensionismo en la vida colonial que ejerció el imperio español, motivaron que se desarrollara una solidaridad nativa contra esa intromisión y predominio, hoy vemos como Condoleeza Rice, la Consejera de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Colin Powell, Secretario de Estado; Roger Noriega, Jefe para América Latina de la Diplomacia Norteamericana; Charls Shapiro, Embajador de los Estados Unidos en Venezuela; efectúan las mismas intromisiones siguiendo las órdenes de George W. Bush Presidente de los realistas de este siglo o lo que es igual del imperio Yanqui.  Los amedrentamientos contra los pueblos han variado las estrategias y tácticas, la guerra psicológica es hoy un arma de persuasión más, el respaldo económico y medios de comunicación, vasallos y traidores de la patria convierten a estos enemigos históricos de los pueblos tales son los imperios de cualquier época.  Los objetivos son los mismos de todas las épocas, someter a la esclavitud a todo el que se les oponga o resistan para luego sustraerle las riquezas en otras épocas, el oro esquilmado por el imperio español hoy sin lugar a dudas en el caso venezolano el petróleo.  Estos ejemplos ilustran el porqué surgen las revoluciones.

Los países poderosos de todos los tiempos han tratado de someter a los países más débiles y las luchas por evitar que haya una supremacía de un imperio mundial son eternas, se puede observar la presencia en el Teatro Mundial.  Unos payasos que se quieren apoderar del circo que es el mundo, sin duda no pasarán, no volverán, pues los pobres pueblos del planeta les llegó la hora de resucitar del letargo o de la apatía que han tenido a lo largo de la historia y esos países avasalladores de las naciones tendrán que ser sometidos o frenados de sus ínfulas expansionistas por un nuevo orden mundial donde prive el respeto al ser humano y la autodeterminación de los pueblos, Venezuela, sin duda jugará un rol protagónico en los acontecimientos que en esa dirección se produzcan, primero por la calidad moral de sus líderes que es una herencia transmitida por los libertadores antepasados y evidentemente por ser un país petrolero, cuestión definitoria en relación al liderazgo mundial.  Pues en los próximos cincuenta años la población aumentará en el mundo, esto indica que la dependencia de energía será un factor vital en la dinámica economía mundial también es cierto que por exigencias del mercado y por ser un producto natural no renovable el precio del mismo cada vez será mayor y es allí donde Venezuela se convertirá en el líder sociopolítico y económico de Latinoamérica, este análisis sin duda ya lo han hecho los norteamericanos y será la revolución bolivariana quizás la que más ataques reciban del imperialismo, pues de consolidarse el modelo revolucionario venezolano y bolivariano, será imitado por todos los países del orbe.  Chávez es pues un objetivo político y militar de esos países industrializados por su predica nacionalista, difícilmente este compatriota líder de la revolución bolivariana les entregaría las riquezas del subsuelo venezolano en manos del imperialismo a pesar que hay poseen el 40% del mismo ya que los ingresos producto de la venta del oro negro, son sustraídos por las potencias mundiales industrializadas a través de la deuda externa o eterna como la llama el combatiente camarada y compatriota Fidel Castro.

No cabe la menor duda que la estrategia norteamericana en difundir la idea de que Venezuela o el gobierno venezolano es de un corte totalitario o comunista, tiene un claro objetivo y no es otro que preparar el terreno para invadirnos con la excusa de que hay violaciones a los Derechos Humanos o acusarnos de terroristas, lo que justificaría esa hipotética acción que vistas las actuaciones en vivo y en directo gracias a los medios de comunicación de esos imperios nos podemos enterar de todos los desmanes que cometen, lo que evidencia que esos medios con sus estrategias psicológicas de propaganda intimidatoria les esta resultando un bumerang pues el efecto ha sido contrario, lejos de sentir solidaridad con esas acciones expansionistas han recibido de la opinión pública mundial un rechazo y repulsa mundial.  Venezuela es el más seguro suplidor de materia energética que tienen los norteamericanos y de ñapa el más cercano a los muelles gringos.  El porque no nos han invadido es de fácil deducción, se trata de la gestación de la democracia mejor estructurada del planeta, pues es participativa lo que sugiere que nadie abrogándose la representatividad de los habitantes puede tomar decisiones por nosotros, sobre todo en las que incumben a todos en relación a los intereses sociopolíticos y económicos, si se logra consolidar y en efecto se logrará la joven revolución bolivariana en ejecución, los Estados Unidos sin duda se verían envueltos en grandes conflictos dentro de su territorio, pues ellos han estado usufructuando el poder popular de sus nativos por centurias me refiero a la dirigencia política.  Es necesario que el mundo sepa que los venezolanos comprometidos con el proyecto de transformación de las estructuras sociopolíticas en Venezuela, estamos conscientes que los ataques que se le hacen al ciudadano Presidente constitucional de la República de Venezuela en realidad no son contra él, pues es público y notorio que el petróleo es el objetivo y cuentan desde dentro del país con títeres dispuestos o asalariados para realizar el trabajo sucio.

El historiador don Vicente Lecuna, describe este fragmento de la campaña admirable en su obra Crónicas Razonadas de las Guerras de Bolívar. 17 de mayo de 1813 con rumbo a Mérida, los efectivos que conformaban el ejército expedicionario de muy reducida proporción los voluntarios de Bogotá 100 hombres.  Los cuadros de los batallones tercero, cuarto y quinto de la unión en conjunto 500 hombres, 200 mampusinos a la orden de Lino Ramírez, 5 obuses, 4 piezas de 4 y 4 de atres, 1500 fusiles, 140.000 cartuchos.  La fuerza era pequeña pero compacta de hombres seleccionados, resueltos a realizar una gran empresa Bolívar jefe único, Rafael Urdaneta Jefe del Estado Mayor, el neogranadino Atanasio Girardot mandaba en la vanguardia.  José Félix Rivas en la retaguardia.  El historiador Baralt ha dicho al referirse a este momento histórico: Aquí es donde comienza la historia heroica de Venezuela no deben olvidarse jamás aquellos días gloriosos en que un reducido grupo de patriotas valerosos osó concebir y ejecutar con inaudita proeza la libertad de la patria.  4 de febrero de 1992 un grupo de valientes soldados emprenden una misión, salía el sol en la República, cuando a través de los canales de televisión observamos impresionados los albores de una nueva gesta independentista se trataba así lo sentimos de un intento por erradicar de las páginas de nuestra historia republicana, las nefastas páginas escritas por un imperio de corrupción y corruptelas generalizadas, Carlos Andrés Pérez representativo gobernante de una extirpe que se estaba desde esos gloriosos momentos, inclinando con todos sus compinches hacia una extinción inexorable, pues esa campaña admirable moderna tenía similitud con las gestas heroicas independentistas, pues tenía como metas libertar a la patria, sumida en la miseria más atroz de todos los tiempos, producto de la insensibilidad de los gobernantes de aquel nefasto Pacto de Punto Fijo.  Con una apatía de la población que frustrada se sentía impotente por la impunidad e inmunidad de los opresores modernos, más la amenaza cierta de que el país sería vendido al mejor postor, el gobierno norteamericano, esta campaña admirable de 1992 alcanzó la primera etapa exitosa al llegar Chávez a la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela en el año 1998.  Dos de marzo de 1811 se instala con 30 diputados electos, el Primer Congreso Patriótico Independentista, el juramento de instalación comienza con una mezcla de lo sagrado y lo terrenal, tenía como fundamento revolucionario oponerse a toda dominación.  15 de diciembre de 1999, el pueblo venezolano aprobó democráticamente a través de un referéndum la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, marco jurídico del Proyecto Revolucionario Bolivariano, citaremos algunos artículos los cuales dicen del espíritu humanista, democrático, cristiano y revolucionario de los intelectuales que se les encomendó dicha tarea por orden directa del soberano pueblo de Venezuela, Artículo I:  La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente, fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad e igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.  Son derechos irrenunciables de la nación, la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial, la autodeterminación nacional.  Artículo 3:  El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los derechos reconocidos y consagrados en esta constitución, la educación el trabajo, son los fundamentos para alcanzar dichos fines.  Estos artículos de la Constitución Bolivariana revelan sin ninguna duda que estamos en presencia de un documento más que legal histórico, donde se describe un ideal de sociedad quizás los grandes filósofos griegos que analizaron y discutieron las diferentes constituciones de sus épocas y las que les precedieron si tuviesen la oportunidad de opinar en relación a la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, no nos cabe la menor duda, que opinarían acerca del articulado de nuestra Carta Magna, como la Constitución ideal y recomendarían al mundo imitarla o implementarla en todo el globo terráqueo.

26 de marzo, jueves Santo de 1812, en esos momentos de angustia colectiva cuando el pánico dominaba las conciencias, aquel ruido espantoso derrumbaba las pocas construcciones de la Caracas de entonces, dejando sólo ruinas en una ciudad que fue encanto de nativos y extranjeros, casi desde las ruinas materiales, producto de aquel movimiento telúrico, emergió un Líder para arengar y estimular los espíritus afligidos del pueblo asombrado y atemorizado en aquellos momentos aciagos de la historia, lo cual atribuían a castigo de Dios.  Con unas frases que muchos historiadores las han catalogado de sacrílegas, pero que los pueblos pobres interpretaron como una arenga revolucionaria pronunció: Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca. Hoy las arengas revolucionarias son de carácter simbólico y concreto, no pasarán, no volverán, lucharemos hasta vencer, Uh, Ah, Chávez no se va.  Patria o muerte.  Al igual que las arengas de 1812, dichas por Bolívar  y las de estos tiempos, los objetivos son los mismos, el compromiso consciente de impedir que se sojuzguen a los pueblos y cualquier fin que se utilice justifica los medios que se empleen.  11 de abril de 2002, los enemigos del Proyecto Revolucionario le habían asestado una herida mortal a las esperanzas del pueblo.  Cifradas en un ciudadano que inspiraba confianza y credibilidad manifiesta por sus predicas solidarias en busca del bien común o general y en la práctica, realizando actuaciones o ejecuciones palpables que favorecían a los más necesitados.  Los títeres locales del imperialismo Yanqui colocaron un bufón en la Presidencia el nombre Pedro Carmona Estanga, lógicamente este payaso del gobierno norteamericano tenía que venir de las cúpulas económicas, Presidente de Fedecámaras, la organización nacional que abarca a todos los industriales con evidentes vínculos con el Banco Mundial y un significativo número de Generales sin tropas los cuales secuestraron al ciudadano Presidente Constitucional y Democrático que el pueblo eligió en elecciones libres y por una inmensa mayoría el teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías, este capítulo de la historia gris de la democracia venezolana fue apenas una pesadilla de 48 horas.  Mientras el Presidente se encomendaba a Dios, pues presentía el final de su existencia, ya que la historia tiene antecedentes del camino que han seguido los Presidentes en América del Sur, en las mismas circunstancias, los cuales fueron asesinados.  El Presidente Chávez declaró posteriormente que él clamaba y sufría por los pobres y los niños de la patria, en esos momentos que se presentaban como el final.  También se preguntaba ¿el pueblo, dónde estará el pueblo?, Será que las luchas habrían sido en vano, la respuesta se la daría el propio ritmo de los acontecimientos, pues todo el país pobre, 80% de la población enardecido exigió a las Fuerzas Armadas que le restituyeran a su Presidente Líder, esta vez el pánico cambió de acera y los golpistas y fascistas huían como ratas del Palacio de Gobierno invadido por los usurpadores del Poder Popular.  Carmona Estanga se volvió loco del poder que adquirió fortuitamente y ello colaboró para hacer reaccionar al pueblo, pues eliminó de un solo plumazo la Constitución, le cambió el nombre asignado por votación unánime, tal es de la República Bolivariana de Venezuela.  Eliminó todos los funcionarios cuyo poder emanaba de la Constitución, dejó sin Defensor del Pueblo, sin Fiscal, sin Tribunal Supremo ni Asamblea Nacional en su breve monarquía, eliminó todo el marco democrático que el pueblo a través de elecciones se dio otro factor que sin duda incidió en esa reacción tumultuosa del pueblo, fue el método psicológico empleado por los canales fascistas de Televisión, los cuales también equivocaron la estrategia, pues sin duda, el objetivo era tratar de lograr un efecto atemorizador a los seguidores del Chavismo, llamados también hordas, chusmas y lumpen por la oposición, es público y notorio que la reacción fue a la inversa de lo programado por unos supuestos genios de las comunicaciones y las reacciones de las masas, productos de incitación psicológica con altos contenidos terroríficos para producir pánico.  A través de los canales de televisión y en directo, la población vio como se humillaba a unos ciudadanos líderes del Proyecto Bolivariano por el sólo hecho de pertenecer a un gobierno y a un proyecto transformador de las estructuras políticas y quizás porque esos líderes habían demostrado solidaridad y buena voluntad hacia los más necesitados, normas de todos los adeptos al Proyecto Bolivariano.  Dentro del Proyecto Revolucionario habrá que efectuar una revolución dentro de la revolución para acelerar la discusión en función de la organización unitaria requerida para fortalecer y hacer de nuestro Proyecto Bolivariano una fortaleza monolítica, la cual nos permita enfrentar con mayor contundencia a los obstaculizadores que están al acecho.  Bolívar el 6 de septiembre de 1815 en su profética Carta de Jamaica y de cuyas letras extraíamos éste párrafo que dice: Seguramente la unión es la que nos falta para completar la obra de nuestra generación.  Sin embargo, nuestras divisiones no es extraña porque tal es el distintito de las guerras civiles formadas generalmente entre dos partidos conservadores o reformadores, los primeros son por lo común más numerosos, porque el imperio de la costumbre produce el efecto de la obediencia a las potestades establecidas, los últimos son siempre menos numerosos.  Aunque más vehementes ilustrados, de este modo la masa física se equilibra con la fuerza moral y la confiada se prolonga siendo sus resultados muy inciertos, por fortuna entre nosotros la masa ha seguido a la inteligencia.

En diciembre del 2002 fue decretada la eliminación de celebrar la Navidad, pues aseguraban los golpistas, que Chávez se iría después que los efectos del paro petrolero produjeran en la población una reacción de malestar, pues se suponía que al pararse los supuestos expertos petroleros, la industria básica colapsaría y Chávez no tenía otra alternativa que irse fuera del país.  Sin duda la reacción del pueblo al llamado de Chávez a los Patriotas, para enfrentar aquella conspiración económica tuvo un efecto casi milagroso pues las llamadas hordas, chusmas y lumpen recuperaron totalmente el flujo y reflujo de la producción de petróleo y el normal envío para su comercialización.  Internamente el pueblo sufrió casi hasta la desesperación, no había transporte de ninguna clase, públicos, privados, servicios de atención médica colapsados, transporte de gas, gasolina, alimentos, de pasajeros, en realidad lograron el CAOS pero el liderazgo del Presidente despertó el espíritu nacionalista y todos apoyaron al Presidente en la restitución de la normalidad sin dar cifras que cansen al lector, sólo les señalaré de muestra un botón, las reservas internacionales durante el caos provocado por los golpistas, dentro de los que se pueden identificar a casi todos los miembros de los que llaman la Coordinadora Democrática, especie de secta donde se agrupan la mayoría de los partidos de la oposición.  Retomando el tema de las cifras puedo señalar que 10 millardos, durante el paro golpista, fueron el saldo en que se ubicaban las reservas internacionales hoy gracias al esfuerzo de los patriotas, militares, pueblo y gobierno las reservas alcanzaron la increíble cifra de 21 millardos señal inequívoca que la revolución avanza.

Cartagena de Indias, 15 de diciembre, 1812

MEMORIA DIRIGIDA A LOS CIUDADANOS DE LA NUEVA GRANADA POR UN CARAQUEÑO

Conciudadanos:

Libertas a la Nueva Granada de la suerte de Venezuela y redimir a ésta de la que padece, son los objetos que me he propuesto en esta memoria, dignaos, oh mis conciudadanos, de aceptarla con indulgencia en obsequio de miras tan laudables.

Yo soy, granadinos, un hijo de la infeliz Caracas, escapado prodigiosamente de en medio de sus ruinas físicas y políticas, que siempre fiel al sistema liberal y justo que proclamó mi patria, he venido a seguir aquí los estandartes de la independencia, que tan gloriosamente tremolan en estos estados.

Permitidme que animado de un celo patriótico me atreva a dirigirme a vosotros, para indicaros ligeramente las causas que condujeron a Venezuela a su destrucción; lisonjeándome que las terribles y ejemplares lecciones que ha dado aquella extinguida república, persuadan a la América a mejorar de conducta, corrigiendo os vicios de unidad, solidez y energía que se notan en sus gobiernos.

El más consecuente error que cometió Venezuela, al presentarse en el teatro político fue, sin contradicción, la fatal adopción que hizo del sistema tolerante; sistema improbado como débil e ineficaz, desde entonces, por todo el mundo sensato, y tenazmente sostenido hasta los últimos periodos, con una ceguedad sin ejemplo.

Las primeras pruebas que dió nuestro gobierno de su insensata debilidad, las manifestó con la ciudad subalterna de Coro, que denegándose a reconocer su legitimidad, lo declaró insurgente y lo hostilizó como enemigo.  La Junta suprema en lugar de subyugar aquella indefensa ciudad que estaba rendida con presentar nuestras fuerzas marítimas delante de su puerto, la dejó fortificar y tomar una actitud tan respetable que logró subyugar después la confederación entera, con casi igual facilidad que la que teníamos nosotros anteriormente para vencerla; fundando la Junta su política en los principios de humanidad mal entendida que no autorizan a ningún gobierno, para hacer, por la fuerza, libres a los pueblos estúpidos que desconocen el valor de sus derechos.

Los códigos que consultaban nuestros magistrados, no eran los que podían enseñarles la ciencia práctica del gobierno sino los que han formado ciertos buenos visionarios que, imaginándose repúblicas aéreas, han procurado alcanzar la perfección política, presuponiendo la perfectibilidad del linaje humano.  Por manera que tuvimos filósofos por jefes, filantropía por legislación, dialéctica por táctica y sofistas por soldados.  Con semejante subversión de principios y de cosas, el orden social se resintió extremadamente conmovido, y desde luego corrió el estado a pasos agigantados a una disolución universal, que bien pronto se vio realizada.

De aquí nació la impunidad de los delitos de estado cometidos descaradamente por los descontentos, y particularmente por nuestros natos e implacables enemigos -los españoles europeos- que maliciosamente se habían quedado en nuestro país, para tenerlo incesantemente inquieto, y promover cuantas conjuraciones les permitían formar nuestros jueces, perdonándolos siempre, aún cuando sus atentados eran tan enormes, que se dirigían contra la salud pública.

La doctrina que apoyaba esta conducta tenía su origen en las máximas filantrópicas de algunos escritores, que defienden la no residencia de facultad en nadie, para privar de la vida a un hombre, aún en el caso de haber delinquido éste, en el delito de lesa patria.  Al abrigo de esta piadosa doctrina, a cada conspiración sucedía un perdón y a cada perdón sucedía otra conspiración que se volvía a perdonar; porque los gobiernos liberales deben distinguirse por la clemencia.  ¡Clemencia criminal, que contribuyó más que nada, a derribar la máquina, que todavía no habíamos enteramente concluido!

De aquí vino la oposición decidida a levantar tropas veteranas, disciplinadas, y capaces de presentarse en el campo de batalla, ya instruidas, a defender la libertad, con suceso y gloria.  Por el contrario: se establecieron innumerables cuerpos de milicias indisciplinadas, que además de agotar las cajas del erario nacional, con los sueldos de la plana mayor, destruyeron la agricultura, alejando a los paisanos de sus hogares; e hicieron odioso el gobierno que obligaba a estos a tomar las armas y a abandonar sus familias.

“Las repúblicas, decían nuestros estadistas, no han menester de hombres pagados para mantener su libertad. Todos los ciudadanos serán soldados cuando nos ataque el enemigo, Grecia, Roma, Venecia, Génova, Suiza, Holanda y recientemente el Norte de América, vencieron a sus contrarios sin auxilio de tropas mercenarias siempre prontas a sostener el despotismo y a subyugar a sus conciudadanos”.

Con estos antipolíticos e inexactos raciocinios, fascinaban a los simples; pero no convencían a los prudentes que conocían bien la inmensa diferencia que hay entre los pueblos, los tiempos y las costumbres de aquellas repúblicas y las nuestras.  Ellas, es verdad que no pagaban ejércitos permanentes; más era porque en la antigüedad no los había, y solo confiaban la salvación y la gloria de sus estados, en sus virtudes políticas, costumbres severas y carácter militar; cualidades que nosotros estamos muy distantes de poseer. Y en cuanto a las modernas que han sacudido el yugo de sus tiranos, es notorio que han mantenido el competente número de veteranos que exige su seguridad; exceptuando al Norte de América, que estando en paz con todo el mundo, y guarnecido por el mar, no ha tenido por conveniente sostener en estos últimos años el completo de tropa veterana que necesita para la defensa de sus fronteras y plazas.

El resultado probó severamente a Venezuela el error de su cálculo; pues los milicianos que salieron al encuentro del enemigo, ignorando hasta el manejo del arma, y no estando habituados a la disciplina y obediencia, fueron arrollados al comenzar la última campaña, a pesar de los heroicos y extraordinarios esfuerzos que hicieron sus jefes, por llevarlos a la victoria. Lo que causó un desaliento general en soldados y oficiales; porque es una verdad militar que sólo ejércitos aguerridos son capaces de sobreponerse a los primeros infaustos sucesos de una campaña.  El soldado bisoño lo cree todo perdido, desde que es derrotado una vez; porque la experiencia no le ha probado que el valor, la habilidad y la constancia corrigen la mala fortuna.

La subdivisión de la provincia de Caracas proyectada, discutida y sancionada por el congreso federal, despertó y fomentó una enconada rivalidad en las ciudades y lugares subalternos, contra la capital: “la cual decían los congresales ambiciosos de dominar en sus distritos, era la tirana de las ciudades, y la sanguijuela del estado”.  De este modo se encendió el fuego de la guerra civil en Valencia, que nunca se logró apagar, con la reducción de aquella ciudad: pues conservándolo encubierto, lo comunicó a las otras limítrofes a Coro y Maracaibo; y estas entablaron comunicaciones con aquella, y facilitaron, por este medio, la entrada de los españoles que trajo consigo la caída de Venezuela.

La disipación de las rentas públicas en objetos frívolos y perjudiciales; y particularmente en sueldos de infinidad de oficinistas, secretarios, jueces, magistrados, legisladores provinciales y federales dió un golpe mortal a la república, porque la obligó a recurrir al peligroso expediente de establecer el papel moneda, sin otra garantía que la fuerza y las rentas imaginarias de la Confederación.  Esta nueva moneda, pareció a los ojos de los más, una violación manifiesta del derecho de propiedad, porque se conceptuaban despojados de objetos de intrínseco valor, en cambio de otros cuyo precio era incierto, y aún ideal.  El papel moneda remató el descontento de los estólidos pueblos internos, que llamaron al comandante de las tropas españolas, para que viniese a librarlos de una moneda que veían con más horror que la servidumbre.

Pero lo que debilitó más al gobierno de Venezuela, fue la forma federal que adoptó, siguiendo las máximas exageradas de los derechos del hombre, que autorizándolo para que se rija por si mismo, rompe los pactos sociales, y constituye las naciones en anarquía.  Tal era el verdadero estado de la Confederación.  Cada provincia se gobernaba independientemente; y a ejemplo de estas, cada ciudad pretendía iguales facultades alegando la práctica de aquellas, y la teoría de que todos los hombres y todos los pueblos, gozan de la prerrogativa de instituir a su antojo el gobierno que les acomode.

El sistema federal, bien que sea el más perfecto, y más capaz de proporcionar la felicidad humana en sociedad, es, no obstante, el más opuesto a los intereses de nuestros nacientes estados; generalmente hablando, todavía nuestros conciudadanos no se hallan en aptitud de ejercer por sí mismos y ampliamente sus derechos; porque carecen de las virtudes políticas que caracterizan al verdadero republicano; virtudes que no se adquieren en los gobiernos absolutos, en donde se desconocen los derechos y deberes del ciudadano.

Por otra parte ¿qué país del mundo por morigerado y republicano que sea, podrá, en medio de las facciones intestinas y de una guerra exterior, regirse por un gobierno tan complicado y débil como el federal?  No, no es posible conservarlo en el tumulto de los combates y de los partidos. Es preciso que el gobierno se identifique, por decirlo así, al carácter de las circunstancias, de los tiempos y de los hombres que lo rodean.  Si estos son prósperos y serenos, el debe ser dulce y protector; pero si son calamitosos y turbulentos, él debe mostrarse terrible y armarse de una firmeza igual a los peligros, sin atender a leyes ni constituciones, ínterin no se restablecen la felicidad y la paz.

Caracas tuvo mucho, que padecer por defecto de la Confederación que, lejos de socorrerla, le agotó sus caudales y pertrechos; y cuando vino el peligro la abandonó a su suerte, sin auxiliarla con el menor contingente.  Además le aumentó sus embarazos habiéndose empeñado una competencia entre el poder federal y el provincial, que dio lugar a que los enemigos llegasen al corazón del estado, antes que se resolviese la cuestión, de si deberían salir las tropas federales o provinciales a rechazarlos, cuando ya tenían ocupada una gran porción de la provincia.  Esta fatal contestación produjo una demora que fue terrible para nuestras armas, pues las derrotaron en San Carlos sin que les llegasen los refuerzos  que esperaban para vencer.

Yo soy de sentir que mientras no centralicemos nuestros gobiernos americanos, los enemigos obtendrán las más completas ventajas; seremos indefectiblemente envueltos en los horrores de las disensiones civiles, y conquistados vilipendiosamente por ese puñado de bandidos que infestan nuestras comarcas.

Las elecciones populares hechas por los rústicos del campo y por los intrigantes moradores de las ciudades, añaden un obstáculo más a la práctica de la federación entre nosotros; porque los unos son tan ignorantes que hacen sus votaciones maquinalmente, y los otros, tan ambiciosos que todo lo convierten en facción; por lo que jamás se vio en Venezuela una votación libre y acertada; lo que ponía el gobierno en manos de hombres ya desafectados a la causa, ya ineptos, ya inmorales.  El espíritu de partido decidía en todo, y por consiguiente nos desorganizó más de lo que las circunstancias hicieron. Nuestra división, y no las armas españolas, nos tornó a la esclavitud.

El terremoto de 26 de marzo trastornó ciertamente, tanto lo físico como lo moral; y puede llamarse propiamente; la causa inmediata de la ruina de Venezuela; más este mismo suceso habría tenido lugar sin producir tan mortales efectos, si Caracas se hubiera gobernado entonces por una sola autoridad; que, obrando con rapidez y vigor, hubiese puesto remedio a los daños sin trabas, ni competencias que retardando el efecto de las providencias dejaban tomar al mal un incremento tan grande que lo hizo incurable.

Si Caracas, en lugar de una confederación lánguida e insubsistente, hubiese establecido un gobierno sencillo, cual lo requería su situación política y militar, tu existieras  ¡oh Venezuela!  Y gozaras hoy de tu libertad.

La influencia eclesiástica tuvo, después del terremoto una parte muy considerable en la sublevación de los lugares y ciudades subalternas y en la introducción de los enemigos en el país, abusando sacrílegamente de la santidad de su ministerio a favor de los promotores de la guerra civil.  Sin embargo, debemos confesar ingenuamente, que estos traidores sacerdotes, se animaban a cometer los execrables crímenes de que justamente se les acusa, porque la impunidad de los delitos era absoluta, la cual hallaba en el congreso un escandaloso abrigo; llegando a tal punto esta injusticia, que de la insurrección de la ciudad de Valencia, que costó su pacificación cerca de mil hombres, no se dio a la vindicta de las leyes un solo rebelde; quedando todos con vida, y los más con sus bienes.

De lo referido se deduce, que entre las causas que han producido la caída de Venezuela, debe colocarse en primer lugar la naturaleza de su constitución que, repito, era tan contraria a sus intereses como favorable a los de sus contrarios. En segundo, el espíritu de filantropía que se apoderó de nuestros gobernantes.  Tercero: la oposición al establecimiento de un cuerpo militar que salvase la república y repeliese los choques que le daban los españoles.  Cuarto, el terremoto acompañado del fanatismo que logró sacar de este fenómeno los más importantes resultados; y últimamente, las facciones internas que en realidad fueron el mortal veneno que hicieron descender la patria al sepulcro.

Estos ejemplos de errores e infortunios, no serán enteramente inútiles para los pueblos de la América meridional, que aspiran a la libertad e independencia.

La Nueva Granada ha visto sucumbir a Venezuela; por consiguiente debe evitar los escollos que han destrozado a aquella.  A este efecto presento como una medida indispensable para la seguridad de la Nueva Granada, la reconquista de Caracas.  A primera vista parecerá este proyecto inconducente, costoso, y quizás impracticable: pero examinado atentamente con ojos previsivos, y una meditación profunda, es imposible desconocer su necesidad, como dejar de ponerlo en ejecución, probada la utilidad.

Lo primero que se presenta en apoyo de esta operación, es el origen de la destrucción de Caracas, que no fue otro que el desprecio con que miró aquella ciudad la existencia de un enemigo que parecía pequeño, y no lo era considerándolo en su verdadera luz.

Coro ciertamente no habría podido nunca entrar en competencia con Caracas, si la comparamos en sus fuerzas intrínsecas con esta; más como en el orden de las vicisitudes humanas no es siempre la mayoría de la masa física la que decide, sino que es la superioridad de la fuerza moral la que inclina hacia sí la balanza política, no debió el gobierno de Venezuela, por esta razón, haber descuidado la extirpación de un enemigo, que aunque aparentemente débil, tenía por auxiliares a la provincia de Maracaibo; a todas las que obedecen a la Regencia; el oro, y la cooperación de nuestros eternos contrarios, los europeos que viven con nosotros; el partido clerical, siempre adicto a su apoyo y compañero, el despotismo; y sobre todo, la oposición inveterada de cuantos ignorantes y supersticiosos contienen los límites de nuestros estados.  Así fue que apenas hubo un oficial traidor que llamase al enemigo, cuando se desconcertó la máquina política, sin que los inauditos y patrióticos esfuerzos que hicieron los defensores de Caracas, lograsen impedir la caída de un edificio ya desplomado por el golpe que recibió de un solo hombre.

Aplicando el ejemplo de Venezuela a la Nueva Granada, y formando una proporción, hallaremos que Coro es a Caracas, como Caracas es a la América entera; consiguientemente el peligro que amenaza este país, está en razón de la anterior progresión; porque poseyendo la España el territorio de Venezuela, podrá con facilidad sacarle hombres y municiones de boca y guerra, para que bajo la dirección de jefes experimentados contra los grandes maestros, los franceses, penetren desde las provincias de Barinas y Maracaibo hasta los últimos confines de la América meridional.

La España tiene en el día gran número de oficiales generales, ambiciosos y audaces; acostumbrados a los peligros y a las privaciones, que anhelan por venir aquí, a buscar un imperio que reemplace el que acaban de perder.

Es muy probable, que al expirar la Península, haya una prodigiosa emigración de hombres de todas clases; y particularmente de cardenales, arzobispos, obispos, canónigos y clérigos revolucionarios, capaces de subvertir, no solo nuestros tiernos y lánguidos estados, sino de envolver el Nuevo Mundo entero, en una espantosa anarquía. La influencia religiosa, el imperio de la dominación civil y militar, y cuantos prestigios pueden obrar sobre el espíritu humano, serán otros tantos instrumentos de que se valdrán para someter estas regiones.

Nada se opondrá a la emigración de España.  Es verosímil que la Inglaterra proteja la evasión de un partido que disminuye en parte las fuerzas de Bonaparte en España y trae consigo el aumento y permanencia del suyo en América.  La Francia no podrá impedirla; tampoco Norte-América y nosotros menos aún, pues careciendo todos de una marina respetable, nuestras tentativas serán vanas.

Estos tránsfugas hallarán ciertamente una favorable acogida en los puertos de Venezuela, como que vienen a reforzar a los opresores de aquel país, y los habilitan de medios para emprender la conquista de los estados independientes.

Levantarán quince o veinte mil hombres que disciplinarán prontamente con sus jefes, oficiales, sargentos, cabos y soldados veteranos.  A este ejército seguirá otro todavía más temible, de ministros, embajadores, consejeros, magistrados, toda la jerarquía eclesiástica y los grandes de España, cuya profesión es el dolo y la intriga, condecorados con ostentosos títulos, muy adecuados para deslumbrar a la multitud, los que derramándose como un torrente, lo inundarán todo arrancando las semillas y hasta las raíces del árbol de la libertad de Colombia.  Las tropas combatirán en el campo; y estos desde sus gabinetes, nos harán la guerra por los resortes de la seducción y del fanatismo.

Así pues, no nos queda otro recurso para precavernos de estas calamidades, que el de pacificar rápidamente nuestras provincias sublevadas, para llevar después nuestras armas contra las enemigas; y formar de este modo soldados y oficiales dignos de llamarse columnas de la patria.

Todo conspira a hacernos tomar esta medida; sin hacer mención de la necesidad urgente que tenemos de cerrarle las puertas al enemigo, hay otras razones tan poderosas para determinarnos a la ofensiva, que sería una falta militar y política inexcusable, dejar de hacerla.  Nosotros nos hallamos invadidos y por consiguiente forzados a rechazar al enemigo más allá de la frontera.  Además, es un principio del arte que toda guerra defensiva es perjudicial y ruinosa para el que la sostiene, pues lo debilita sin esperanza de indemnizarlo; y que las hostilidades en el territorio enemigo siempre son provechosas, por el bien que resulta del mal del contrario; así, no debemos por ningún motivo emplear la defensiva.

Debemos considerar también el estado actual del enemigo, que se halla en una posición muy crítica, habiéndosele desertado la mayor parte de sus soldados criollos; y teniendo al mismo tiempo que guardar las patrióticas ciudades de Caracas, Puerto Cabello, la Guaira, Barcelona, Cumaná y Margarita, en donde existen sus depósitos; sin que se atrevan a desamparar estas plazas, por temor de una insurrección general en el acto de separarse de ella. De modo que no sería imposible que llegasen nuestras tropas hasta las puertas de Caracas, sin haber dado una batalla campal.

Es una cosa positiva, que en cuanto nos presentemos en Venezuela, se nos agreguen millares de valerosos patriotas, que suspiran por vernos parecer, para sacudir el yugo de sus tiranos, y unir sus esfuerzos a los nuestros, en defensa de la libertad.

La naturaleza de la presente campaña nos proporciona la ventaja de aproximarnos a Maracaibo por Santa Marta, y a Barinas por Cúcuta.  Aprovechemos, pues, instantes tan propicios; no sea que los refuerzos que incesantemente deben llegar de España, cambien absolutamente el aspecto de los negocios, y perdamos, quizás para siempre, la dichosa oportunidad de asegurar la suerte de estos estados.

El honor de la Nueva Granada exige imperiosamente, escarmentar a esos osados invasores, persiguiéndolos hasta sus últimos atrincheramientos.  Como su gloria depende de tomar a su cargo la empresa de marchar a Venezuela, a libertar la cuna de la independencia colombiana, sus mártires, y aquel benemérito pueblo caraqueño, cuyos clamores sólo se dirigen a sus amados compatriotas los granadinos, que ellos aguardan con una mortal impaciencia, como a sus redentores.  Corramos a romper las cadenas de aquellas víctimas que gimen en las mazmorras, siempre esperando su salvación de vosotros; no burléis su confianza; no seáis insensibles a los lamentos de vuestros hermanos. Id veloces a vengar al muerto, a dar vida al moribundo, soltura al oprimido y libertad a todos.

Simón Bolívar.

La República Bolivariana de Venezuela se prepara para transitar una nueva faceta en la evolución hacia la consolidación, el ritmo y el rumbo lo marcará la población en su conjunto evidentemente con Chávez como guía, claro está que el proceso necesita o requiere de por lo menos una organización que marque las pautas y corrija los entuertos sin más compromisos que los que señala la constitución en busca del bien común o general, hasta el presente no se vislumbra voluntad en los actuales dirigentes nacionales por ceder privilegios en aras de la unidad básica en estos procesos, tendrá entonces que emerger una corriente dentro de la revolución que instruya a la población militante, la cual necesita de una cultura revolucionaria ideológica, la cual sin duda fortalecerá el espíritu e ímpetu nacionalista hoy resucitado por las predicas y practicas que realiza Chávez en aras de la consolidación del proyecto de transformación histórico.  Afortunadamente tenemos ciudadanos con capacidad y buena voluntad de transmitir pedagogía revolucionaria e ideológica para citar uno de esos peregrinos que andan por los caminos de la patria instruyendo o formando revolucionarios para que tengan los conocimientos mínimos del acontecer y el devenir del ritmo revolucionario por el cual transitamos.

Señalaremos al ciudadano William Izarra que con la Organización Plataforma Unitaria, arenga la predica de la democracia directa lo que es lo mismo que predica el Líder Hugo Chávez y se puede sintetizar como poder para el pueblo.  No está de más aclarar que la revolución llegó al poder de golpe, sin organización, ni formación ideológica revolucionaria por parte de los afectos o militantes al Proyecto Revolucionario Bolivariano, lo que sin duda nos hace vulnerables ya que venimos de una cultura de más de 40 años de corruptos y corruptelas difíciles de erradicar, sobre todo si carecemos de una formación ética y moral, principios que habrá que retomar.  Afortunadamente el pueblo cuenta con el respaldo de las fuerzas armadas lo que nos hace conservar la esperanza en la transformación de las estructuras que todavía se resisten a los vientos de la revolución, es público y notorio las manifestaciones de compromiso con el pueblo del General en Jefe García Carneiro y del General Raúl Baduel, Ministro de la Defensa el primero de los nombrados y Baduel Comandante General del Ejército, los cuales son colocados por la providencia o la historia para jugar un papel trascendental en la consolidación del Proyecto Revolucionario Bolivariano.

Tenemos numeroso líderes en crecimiento los que permitirán la continuación en el tiempo de la revolución Tarek William, Luis Tascon, Vladimir Villegas, Diosdado Cabello, Ismael García, Nicolás Maduro, Vielma Mora, Juan Barreto, Elías Jaua, Fredy Bernal, Lina Ron, Eliécer Otaiza, Acosta Carles, Reyes Reyes, Vanesa Deivis, Giordani Nobrega, Aristóbulo, Cilia Flores, William Lara, Francisco Ameliach, Mari Cristina Iglesias, José Vicente Rangel, Darío Vivas el tanque de guerra de los cerros y la máxima líder femenina Iris Varela, estos ciudadanos son parte del ejército visible de la revolución más millones de héroes anónimos que luchamos para que se consolide lo que ayer era una esperanza y hoy es una certeza de llegar al pináculo del Proyecto Bolivariano en todo el territorio están estos héroes, por ejemplo puedo citar los héroes anónimos de Cojedes, ellos son entre miles (el Comandante Humberto Elías Rodríguez invidente), los hermanos Ochoa y los miembros de la Plataforma Unitaria Geisa de San Carlos.  Las Antonietas, madre e hija fundadoras del MVR del MBR 200; Senovio Ojeda, Tulio Mujica, el del Gallo Rojo, Jhon Moreno el tupamaro, Héctor Mora 4F, José Páez el Alcalde, el pelón Moreno, Francisco Martínez el locutor; Sojo el líder de los viejitos, el compatriota Parrita fundador en Cojedes del MBR 200 del MVR en su casa la sede Maisanta y mi hermano Luis Fernando López, todos ligados al Círculo Bolivariano Plaza Bolívar de Tinaquillo.

Utilizar el capital en beneficio de los pueblos lo podemos observar hoy en el convenio Cuba-Venezuela donde un país con una preparación educativa, técnica y científica, realiza una labor humanitaria cristiana en materias educativas y de salud con un país que a pesar de sus enormes recursos económicos producto de una dirigencia traidora a los intereses de la patria sumió a Venezuela en la más atroz miseria.  Hoy vemos con gran satisfacción como esta integración está produciendo resultados que tienen al mundo asombrado por los records que Venezuela y Cuba han logrado en materia de atención a los ciudadanos, es indudable la unidad Latinoamericana y sin dudas la encontraremos aquí, pues estos programas son posibles gracias al trueque que realiza el gobierno venezolano con el cubano, el gobierno venezolano aporta petróleo y el gobierno cubano la tecnología educativa que hace posible los planes educativos hoy en practica tales como el Plan Robinson, el cual tiene como objetivos disminuir el analfabetismo que supera el millón identificados en esta primera fase del Plan Robinson, el gobierno venezolano ha creado incentivos a los participantes en esos programas, los cuales presentan un porcentaje elevado de personas mayores de 40 años.  Las becas de estudios y las cooperativas van de la mano de estos planes educativos.  Los graduados en los centros educativos tendrán previo entrenamiento o capacitación, la oportunidad de crear cooperativas de producción preferiblemente agrícolas, como también recibirán créditos con bajos intereses.  Sería interesante recordar que en la vieja política los ciudadanos de escasos recursos tenían que llevar el carnet del partido para obtener algún beneficio del gobierno, cuestión que en la revolución se tramitan como derechos constitucionales.  La misión Barrio Adentro la cual forma parte del paquete o convenio Cuba-Venezuela, es quizás de una trascendencia de magnitudes universales donde un país amigo aporta su capital humano-científico al servicio de una población hermana en todos los sectores, barrios del territorio nacional, junto a los pobladores y atendiéndolos con programas en materia educativa y de salud, también en otras áreas como la capacitación de técnicos deportivos y otras áreas de la actividad sociopolítica y economía tales son la enseñanza o convenios agroindustriales, no se trata de una cubanización de Venezuela, la presencia de estos técnicos, doctores, entrenadores cubanos en Venezuela para nosotros se trata de la integración bolivariana de los pueblos, sueño que no pudo realizar Bolívar y Chávez está tratando de convertir en realidad.  Demás está decir que en Venezuela existió un imperio de la corrupción, el cual durante 40 años no sólo desangró a la nación robándose todos los recursos que llegaban producto de los bienes naturales de todos y que unos pocos disfrutaban estos nefastos gobiernos llamados escuálidos hoy no tuvieron la voluntad de crear un solo beneficio para los habitantes del país, por eso hoy después de esa herencia de miserias y deudas, la revolución a tenido que pedir auxilio a gobiernos hermanos, tales como Cuba para que nos ayuden a tratar de frenar el deterioro en las áreas de salud y de educación, estos convenios Cuba y Venezuela, quizás son el origen del malestar del imperio Norteamericano, pues si continúan los éxitos en el tiempo de los convenios Cuba y Venezuela se les aleja la posibilidad de adquirir nuestro país por lo menos las privatizaciones serán una opción poco probable ya que la salud y la educación gracias al convenio entre las dos revoluciones cubana y venezolana son y serían de gran calidad y de ñapa totalmente gratuitas, entonces podemos deducir que esa unión Cuba-Venezuela es la simbología de la unión latinoamericana no es casualidad que sea Venezuela el impulsador de esa unidad latinoamericana, se trata de los ciclos históricos que se enlazan en el tiempo, el verbo, la idea es la misma de Simón Bolívar.  El imperio aquél era el imperio español hoy el imperio yanqui es el mismo imperio económico que se muestra con diferente máscara en diferentes épocas.  Afortunadamente la naturaleza nos dio un recurso natural de gran utilidad en el mundo industrializado lo que nos convierte queramos o no en capitalistas de allí que sostengo que nuestro principal argumento o presencia en el Foro mundial nos lo da el petróleo, de allí derivan nuestros éxitos y nuestros males y no será por Chávez que tratarán de dominarnos o invadirnos, será sin duda para apoderarse de nuestro petróleo, independientemente de la ruta que escojamos, la comunista a la que yo en estos ensayos o elucubraciones escritas he dado por llamar revolución capitalista; donde el Estado asigna una porción de tierras a ciudadanos que deseen trabajar la agricultura, cabe señalar que estas tierras son del Estado, las cuales fueron cedidas o prestadas en grandes extensiones a terratenientes o amigos de los nefastos gobiernos del Pacto de Punto Fijo.  La Revolución Bolivariana con esta Ley de Tierras trata de impulsar la agricultura pues el gobierno revolucionario no sólo les da dotación de tierras, sino que otorga créditos con fines de producción los cuales son otorgados a través de cooperativas donde cada uno de los socios son responsables del reintegro a la nación de los dineros prestados.  El que tenga exceso de propiedad de tierras que al fin y al cabo son de la nación las comparte entre los empresarios que producen la tierra y los campesinos.

El sistema privado de salud a través de un precio otorga todos los servicios de salud que cualquiera que tenga suficientes recursos cancele y el programa humanitario cristiano tal es el convenio cubano venezolano de la salud denominado Barrio Adentro donde los ciudadanos sin recursos económicos también reciben atención, demás esta decir que el sistema de salud en Venezuela es una guarida de delincuentes, desde los directores de hospitales hasta los porteros en su mayoría.  Se acostumbraron a sustraer de los centros hospitalarios públicos desde sofisticados aparatos costosísimos, los cuales irían parar a clínicas privadas hasta las sábanas y los insumos médicos quirúrgicos los cuales enfermeras y hasta los porteros se llevan para después vender a clínicas y particulares, estos vicios heredados habrá que corregirlos en la brevedad.

La corrupción, sin duda, es el mayor reto que tendrá que erradicar la revolución en todos los órdenes y segmentos de la sociedad venezolana.  Sin lugar a dudas el Proyecto Bolivariano no podrá toda la vida acusar a los gobiernos del pasado como los únicos responsables de los disímiles problemas que aquejan a la ciudadanía, para ello es necesario crear las condiciones políticas, educativas, económicas en breve, mediano y largo plazo.  En la brevedad el problema político es prioritario pues obstaculiza las acciones que en cualquier dirección quiera actuar el gobierno nacional.  En los actuales momentos tenemos una escaramuza política producto de un referendo revocatorio, el cual hay las pruebas inequívocas de que se efectuaron unas recolecciones de firmas en forma fraudulentas pues se requerirá el 20% de las firmas para efectuar el referendo y la oposición apenas recogió el 15 %, esto se trasluce algo así como 1.800.000 de un universo de 12.000.000 millones de electores y el requisito de las autoridades es de 2.400.000 firmas que son el 20% aproximadamente.  El Proyecto Bolivariano y todos sus afectos bajo ninguna circunstancia permitirá que se vulnere la autoridad del CNE, el cual sólo debe dar los resultados que reflejen las revisiones de las firmas y la legalidad de las Actas sin intromisión de nacionales y/o extranjeros, los cuales pretenden mudar el gobierno popular a costa de lo que sea.  En que consiste esta nueva concepción capitalismo y revolución lo que sucede es que por tradición cultural todos estamos creyendo que el capitalismo desde la óptica socialista es dañino, igual el socialismo desde la óptica capitalista resulta que un sistema de vida donde se unan estos dos factores serían el ideal a imitar por todas las naciones del planeta. Tenemos al cristianismo como modelo ideológico y la producción como instrumento capitalista, si admitimos que nuestra economía se mueve gracias a los ingresos del petróleo lo cual es sin discusión, una economía de corte capitalista.  Si admitimos que los economistas que dirigen nuestra economía son graduados con conocimientos provenientes o emanados de pensadores capitalistas; si tenemos y hemos tenido influencias culturales, económicas con la cultura occidental producto de los intercambios económicos, ellos nos compran la materia prima y nosotros los productos terminados, no debe resultar descabellado que con tanta influencia transculturizadora del mundo capitalista, nuestra revolución se incline hacia esa filosofía del concebir la economía, la revolución capitalista a la que yo hago alusión no tiene nada que ver con la idea generalizada del capitalismo tradicional.  Esta revolución capitalista tiene una ideología cristiana, dad de comer al hambriento y de beber al sediento, el que tenga dos capas le dé una al que no tiene y amar al prójimo como a ti mismo.  En la práctica la revolución capitalista bolivariana y cristiana ya ha puesto en práctica esta ideología la podemos observar en la Ley de Tierras. La cual está otorgando tierras y créditos a pequeños grupos campesinos para que produzcan productos agrícolas, los que sin ninguna duda convertirá el aparato productivo agroindustrial venezolano en un emporio exportador de productos agrícolas e industrializados, lo que repercutirá en una dinamización económica en corto plazo y en el largo plazo todos los beneficiados con tierras para la producción y créditos significativos pasarán de ser unos campesinos a la jerarquía de productores agrícolas.  Igual metodología sucederá en el área de micro-empresarios, los cuales evidentemente comenzarán con un capital pequeño y sin duda al mediano y largo plazo producto del apoyo o respaldo del Proyecto Bolivariano se convertirán en industriales, este modelo de revolución capitalista consiste entonces en una versión cristiana de cómo sin utilizar las normas del capitalismo tradicional, el cual sugiere la explotación del hombre por el hombre, utilizará las bondades de la producción de bienes de capital pero en vez de servir para el lucro individual, será por ejemplo con las cooperativas una distribución equitativa de los beneficios, esta conducta cristiana inserta en todas las áreas de producción, sin duda nos permite afirmar que nuestra revolución debería ser capitalista.  Creo que no debemos sentir complejos cuando mezclamos estas dos percepciones de ver el mundo, capitalismo y revolución pues las dos juntas son de una invalorable respuesta a las exigencias de los pobres del planeta.

Si unimos capital o producción con ideologías, ejemplo la cristiana la cual tiene como principios la solidaridad y la búsqueda del bien común, como objetivos tendremos que la producción capitalista no sería para producir bienes de capital privado o particular, sino que esos mismos bienes de capital serian distribuidos en forma equitativa o cristiana, el que tenga una capa le dé una al que no tenga, en la República Bolivariana de Venezuela, ya se pueden ver estas señales de capitalismo revolucionario.  Donde el Estado otorga un capital nacional distribuido en forma de cooperativas, las cuales harán que nazcan nuevos empresarios o clases medias, ya que dejarían de ser pobres pues las empresas agrícolas son de alta capacidad de beneficios económicos, podemos citar un ejemplo: A un señor X se le otorga un crédito para sembrar caña de azúcar, este compatriota tuvo más de 20 millones de bolívares en apenas la primera cosecha, estamos hablando de ganancias brutas, lo que sugiere que pagó parte de la inversión y quizás hasta el crédito. Si el ciudadano Presidente de la República Hugo Chávez, logra obtener en breve tiempo el dinero que el Banco Central de Venezuela en forma extraña niega, decimos en forma extraña pues se trata de una inversión que requieren los excluidos del sistema financiero como son los campesinos y la revolución tiene como políticas cristianas otorga créditos a bajos intereses, no sólo al sector agrícola, sino también a las microempresas y a ciudadanos que en forma individual deseen formar microempresas o tengan proyectos productivos cuando afirmamos que nuestra revolución es capitalista, es porque tenemos los pelos en la mano, primero dependemos exclusivamente de los ingresos capitalistas que el petróleo nos generan en los actuales momentos requerimos de 1.000 millones de dólares que también son instrumentos capitalistas para dinamizar la economía, es en definitiva el capital quien mueve la economía, evidentemente la ideología contribuye a orientar la distribución del capital, en el caso venezolano revolución capitalista es la ideología cristiana quien enrumba el Proyecto Bolivariano.

Este proyecto histórico venezolano depende sin lugar a dudas del capital como fuente vital para su desarrollo en el tiempo, la diferencia con el capitalismo tradicional reside en la moral y ética de la política y de los políticos que tratan de implementar un modelo inédito de características socioeconómicas distintas a la tradición propiamente conocida del capitalismo. El capitalismo tradicional a través de los tiempos ha sido utilizado para el disfrute de las castas privilegiadas cuyos objetivos básicos eran y son el disfrute particular de la producción de todos, a través de la explotación con diferentes formas y métodos pero que tienen un solo nombre, esclavitud.  Indudablemente la ideología que Hugo Chávez, líder del Proyecto Bolivariano transmite y practica, es la diferencia de estos dos modelos de capitalismo. Simón Bolívar precursor de la unidad latinoamericana tiene como aval moral para ser imitado, el haber utilizado la guerra con objetivos libertarios, mientras que la totalidad de sus antecesores utilizaron este instrumento de combate para el coloniaje o la conquista, sin duda el Padre de la Patria es un ejemplo a seguir por todos aquellos pueblos que están hoy en una esclavitud enmascarada por la tecnología al servicio de las potencias industrializadas, la televisión es una de esas armas psicológicas modernas que utiliza el neoliberalismo para que recibamos las realidades convenientes a los intereses del capitalismo neoliberal. La ideología cristiana es también instrumento teórico y practico de este modelo de capitalismo revolucionario ya que la búsqueda del bien común son las metas de la revolución bolivariana. La equidad, la solidaridad, la justicia, en la practica podemos ver reflejada estas ideologías bolivarianas y cristianas con la Ley de Tierras, donde se muestra la unión en la producción y en el Plan Robinson la búsqueda de la igualdad, es indudable que con la adquisición de conocimientos los pueblos progresan y hacen que progrese el país. Sin lugar a dudas la palabra capitalismo está presente en esta revolución bolivariana y deberíamos admitirla sin complejos pues no se trata del capitalismo que fue y ha sido la explotación del hombre por el hombre.  Estamos hablando de un nuevo capitalismo al servicio del país y de sus habitantes, en síntesis una revolución al servicio del ser humano y de eso se ocupa y se ocupará en el tiempo nuestro capitalismo revolucionario.