Aníbal Ortizpozo

Profesor y artista plástico

Exonerado Político chileno, reside en Venezuela desde 1976,
Fue miembro del Comité de Artistas de la Unidad Popular

ortizpozo@gmail.com

www.ortizpozo.com

Palacios y Monumentos Patrimoniales de la burocracia venezolana

agosto de 2007

"Unos por otros y la casa por barrer. "

Es lo actual, es lo que está sucediendo hoy, ante la mirada indiferente de los transeúntes y funcionarios. No importa cuántas veces se denuncien  en cartas, textos, artículos, solicitudes, entrevistas, declaraciones públicas, los hechos se repiten como algo común y corriente.

Lo que nos conmueve y nos duele, es lo permanente y sostenido de la humillación a que son sometidos en nuestro país, las mujeres y hombres de la llamada Tercera Edad.

Todos estamos conscientes  de la presencia de aberrantes prácticas y agresiones a la dignidad del ser humano, ante lo que algunos nos preguntamos "qué hacer", "a quién recurrir". Hay quienes permanecen indiferentes, sumergidos en la desesperada lucha por no perder sus privilegios y aumentar sus riquezas; otros aunque solidarios, van a sobremarcha en la conquista del poder político, para establecer la equidad.

Reconozco el inmenso logro de homologar las pensiones al salario mínimo, pero eso no logra que yo borre de mi memoria, transhumantes siluetas humanas encorvadas, lentas, amaneciendo y hasta asaltados algunos, en ese Centro (nada menos que llamado) Simón Bolívar del Parque Central.  No hay un asiento para esas piernas cansadas. Miradas  perdidas ante la grosera y
autoritaria voz de vigilantes y funcionarios: "¿a qué vienes?", "le falta un papel", "haga cola allá" y ahí la humanidad se desploma  en varias horas de pie, desde que madrugó hasta que las puertas de la oficina se abren a un nuevo maltrato. También podrían decirle que vaya a la Plaza Caracas, para cuando llegue allá continuará el vía crucis, "pa´ eso, tienes que venir el jueves", "hoy no se entregan certificados", "estamos fumigando", en fin, mientras afuera 4 largas colas de pie en medio de la basura, y del agua sucia de una tubería rota. Mientras en los parlantes se escucha "*El día que me quieras*", cantado por Gardel , son buhoneros establecidos con sus mesas y parlantes vendiendo música pirata del recuerdo. Un indigente saludable hediondo a caña, equivocado de lugar, pide a los ancianos de la cola, unas monedas. Ay...Ay mi Venezuela.

Hay caminitos en la gran Caracas, transitados por seres con rostros sudados  y calientes de sol y lluvia, tristes, desesperados, otrora iracundos ¿quiere observarlos?, ubíquese entre ese palacio de la burocracia estatal que es el Ministerio del Poder Popular para la Educación (que nombre tan esperanzador) y el otro monumento el Ministerio del Poder Popular para las Finanzas (más esperanzador aún) y véalos como filas de ancianas hormigas, que van de un  ministerio a otro, obreros, administrativos y docentes jubilados en búsqueda de  sus Prestaciones Sociales, dinero que les corresponde legítimamente por sus treinta o más años de servicio al Estado.

"Oigan señores burócratas, no es un regalo del Estado, díganme cuándo me pagarán, estoy enfermo, a mi me jubilaron en el 2003" se escucha en las colas de todos los días.

En el Ministerio del Poder Popular para la Educación, el mismo libreto: cola para acceder al edificio, sacar número, sentarse (por lo menos aquí hay asientos) y esperar su turno en la pantalla, status de prestaciones, mesón 13 (que mal número),... respuesta sabida: "está para la firma". Después de ir y venir más de un año todos los meses, un día cualquiera, "No profesor.., le falta su fe de vida, venga a sacarla otro día". Ese y otro día, suba al Piso siete, otra odisea en los ascensores repletos de funcionarios y visitantes. (Nunca he sabido si son burócratas o visitantes los que deambulan por pasillos y ascensores), ya en el piso 7 el viejo profesor, después de hacer la larga espera, pregunta con un papelito en la mano ¿Para qué me enviaron aquí? , la respuesta de una funcionaria con cara de pocos amigos le dice: "No sé realmente para qué lo enviaron aquí, su expediente está para la firma y no hay firma desde hace un mes, pues con el cambio de Ministro hay que legalizar sellos y firmas de los nuevos funcionarios. Vuelva en un mes y consulte en el primer piso".

Pasan tres meses el viejo profesor está muy enfermo y va porque hay rumores entre sus excolegas que están haciendo listados para pagos. Tras pasar todas las alcabalas, está de nuevo en el mesón 13, "¿Dígame?", en voz baja, casi inaudible responde: "Status de mis prestaciones año 2003". ¡Oh! sorpresa sin aviso!. "Suba al Piso 7, porque al parecer ya salió para Finanzas". Nuevas esperanzas para un cuerpo cansado. "Efectivamente su expediente está  en Finanzas. Vaya allá". "¿Cuándo, cuándo?" , "Ahora mismo si puede...". Hacer el caminito de ministerio a ministerio afortunadamente son dos a tres  cuadras.

Ministerio de Finanzas: cola, Cédula, ticket de control, 4 Piso, cola, cédula consulta y...respuesta desconsoladora...: "Mire efectivamente su expediente estaba aquí pero fue devuelto por falta de una firma". A otros  jubilados por falta de un documento, otro las prestaciones estaban mal calculadas, e infinitas razones más para devolverlos.

No sigo detallando el relato; es la humillación del sistema y sus funcionarios a viejos docentes jubilados en el 2003, 2004, 2005 y 2006 cuyos expedientes reposan en el Ministerio del Poder Popular para las Finanzas desde hace meses, el más esperanzador status es "PENDIENTE ELABORACIÓN DE CHEQUE", ¿qué se está esperando para hacer justicia a años de trabajo honesto?

Cada vez que nuestro presidente Chávez, Ministros y funcionarios nos hablan de cómo la revolución Bolivariana y su gobierno cuenta entre sus mayores logros,  la recuperación de la renta petrolera, y de cómo esos recursos económicos, se han utilizado en los distintos programas sociales, Misiones, Barrio Adentro, Consejos Comunales y en apoyo al desarrollo endógeno, esencial en la economía del país, además de otros eventos que han proyectado a Venezuela en el exterior, como La Copa América. Informaciones que no se ponen en tela de juicio.

Sin embargo no podemos dejar  de preguntarnos públicamente, ¿Cómo a  pesar de esa enorme cantidad de divisas  que ingresa al país, producto de la renta petrolera, existe esta mora con los trabajadores, docentes jubilados desde 2004 del Ministerio del Poder Popular para la Educación?

Sabemos que el socialismo, con cualquier apellido que se le quiera poner, tiene como centro el "ser humano", sobre todo si éste este humano está en riesgo de vida y salud por su avanzada edad, y es de justicia otorgarle lo que le pertenece por una vida dedicada a la formación de las nuevas generaciones. No atender este deber legal y moral, es alejarse de los valores inherentes a la sociedad socialista que aspiramos.