Alexander Luzardo

Profesor UCV
Autor principal del capítulo sobre derechos ambientales de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
Ex-Senador- Presidente de la Comisión de Ambiente del Senado
Telf: 0414 - 309-20-55

alexluzardo@hotmail.com

Observaciones críticas y propuestas alternativas sobre el Proyecto de Ley Orgánica de Conservación Ambiental (Loca) actualmente en Segunda Discusión en la Asamblea Nacional

24 de agosto de 2006

(Elaborado por el ex senador y profesor universitario –UCV- Alexander Luzardo, autor del capítulo sobre los derechos ambientales de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela).

1- El proyecto de Ley Orgánica de Conservación Ambiental en referencia padece de graves deficiencias en su fundamentación teórica y jurídica así como en la estructura del texto, a la luz  de los avanzados derechos ambientales y transgeneracionales consagrados en nuestra carta magna, y en los logros históricos del movimiento ambiental en general. Este proyecto desmejora, retrocede incluso los alcances de la vigente Ley Orgánica del Ambiente que cumplió treinta años tras ser aprobada en 1976.

2- Empezando por el nombre asignado (Ley Orgánica de Conservación del Ambiente), el término conservación es inconveniente e incompleto por cuanto una ley que pretenda delinear la política ambiental no puede restringirse a un simple aspecto de ésta como lo es la simple conservación.  La política ambiental es integral y comprende no sólo la conservación sino la preservación, prevención, la defensa, el mejoramiento y restauración que son acciones distintas, complementarias e indisolubles de la gestión ambiental. El concepto de conservación fue elaborado a principios del siglo veinte por el ex presidente norteamericano Teodoro Roosevelt e influyó de manera significativa en la conformación del paradigma conservacionista. En nuestros días ha surgido el nuevo paradigma ambiental tal y como lo recoge la exposición de motivos de la Constitución Bolivariana de 1999 que reza textualmente “En lo que se refiere a los derechos ambientales, la Constitución, además de establecer por vez primera en nuestra historia constitucional un capitulo especialmente dedicado a los mismos, supera, con una visión sistémica o de totalidad, la concepción del conservacionismo clásico que sólo procuraba la protección de los recursos naturales como parte de los bienes económicos.

En efecto, anteriormente la protección jurídica del ambiente se caracterizaba por una regulación parcial cuyo principal objeto era la conservación de los recursos naturales.

Ahora, impulsados por una necesidad y una tendencia mundial, los postulados constitucionales exigen que la normativa en esta materia responda a políticas ambientales de amplio alcance que se inscriban en los parámetros contemplados en los tratados internacionales de carácter ambiental “.   (Exposición de Motivos. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela)

El paradigma ambiental que marca los nuevos derroteros del derecho ambiental desde 1972 aproximadamente, es asumido por la Constitución de 1999 razón por la cual es incomprensible que el proyecto de ley orgánica de conservación se inscriba en los marcos de la Constitución de 1961 cuyo paradigma es el conservacionista.

Por otra parte, el  nombre Ley Orgánica para la Conservación del Ambiente (LOCA) da lugar a un acrónimo inconveniente por su connotación dado que lo expone al ridículo. Consideramos que el nombre de la ley debiera adecuarse al contenido de la misma y a su base constitucional. En tal sentido, seria preferible mantener la denominación actual- Ley Orgánica del Ambiente o si se prefiere, cambiársela sugerimos la siguiente: Ley Orgánica sobre el Derecho a un Ambiente Seguro y Sano, apegado así al lenguaje de la Constitución.

3- El carácter orgánico de una ley marco ambiental es obvio por el rango que posee el capitulo sobre los derechos ambientales y otras disposiciones sobre la materia a lo largo de los diversos títulos. Sin embargo, lo orgánico de una ley no es sólo un asunto nominal y del título; es un aspecto del contenido y la estructura del texto legislativo. El proyecto de ley (LOCA) tiene un carácter reglamentario que abunda en detalles y abandona su carácter de ley marco, ley cuadro o ley de principios, o ley de política ambiental.

4- El proyecto de Ley Orgánica de Conservación Ambiental pretende legislar en el título 9,  en materia penal, confundiendo su naturaleza pues la materia penal ambiental se encuentra consagrada en la ley Penal del Ambiente y en el Código Penal, siendo aquella una ley especial. En todo caso, la Ley Penal del Ambiente, tras catorce años de vigencia, podría requerir de una actualización o de su inclusión en un nuevo Código Penal. Pero  resulta contrario a los principios del derecho y a la lógica elemental su inclusión en una ley orgánica, sobretodo si se toma en cuenta que la ley penal ambiental de Venezuela es la única  existente en América Latina y ha sido alabada por los mejores tratadistas del derecho ambiental del mundo, entre ellos el mejicano Raúl Bráñez en su tratado de derecho ambiental mejicano (Fondo de Cultura Económica. 1994-96).

5- El proyecto de ley en comento, abusa de las definiciones, en gran parte mal construidas. A tales efectos, es conveniente recordar una de las reglas del derecho romano. Las definiciones en derecho son peligrosas (omnis definitio injure periculosa est). Una mala definición hace que la ley envejezca rápidamente y se torna en una camisa de fuerza para los jueces lo cual obliga muchas veces a desaplicarla.

6-     El proyecto (LOCA) no incorpora ni siquiera un titulo o un capítulo a los parques nacionales, monumentos naturales y demás áreas de importancia ecológica que gozan de expresa protección constitucional ya que el 15 % del territorio nacional está constituido por estos bienes jurídicos ambientales de los cuales depende gran parte del agua dulce y la biodiversidad en general.

7-     Las definiciones del impacto ambiental y sociocultural son realmente lamentables y revela incomprensión de los artículos 127, 128 y 129 que los consagra como un derecho de los ciudadanos y no simplemente como una técnica de planificación. Asimismo, todo lo referente a la participación en la gestión ambiental debe establecerse claramente como un derecho de la sociedad y de las personas y no una concesión de la burocracia estatal o de las corporaciones privadas.

PETITORIO 

Se recomienda paralizar la segunda discusión del proyecto de Ley Orgánica de Conservación Ambiental (LOCA) y proceder a elaborar un nuevo proyecto de Ley Orgánica del Ambiente o de Ley Orgánica sobre los Derechos a un Ambiente Seguro y Sano, de acuerdo con lo establecido en la Constitución y en el marco de una amplia consulta pública y técnica. 

Nota: El presente material fue consultado con las siguientes personas vinculados con el quehacer ambiental: Francisco Mieres, Edgar Yerena, Esteban Emilio Mosonyi, Alfredo Torres, Oscar Enrique Torres y  Rómulo Núñez a quienes agradezco sus sugerencias y aportes.                    

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