Alejandro Álvarez

Artista visual y estudiante de filosofía

arteawao2003@yahoo.es

Política Nacional de Defensa para convertir a Venezuela en una potencia socialista

febrero de 2007

La evolución del sistema de seguridad Interamericano desde la segunda Guerra Mundial hasta hoy tiene una estructura que responde a las decisiones del marco institucional de la Organización de Estados Americanos OEA, y el Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca TIAR.

Pero existe justificada desconfianza y descreimiento en  estas instituciones hemisféricas por parte de los Estados situados en todo el sur del río Bravo, ejemplo de ello; es el ignorado TIAR desde la guerra de las Malvinas, pues no actuó en su momento según convenio establecido para ello. 

El TIAR fue diplomáticamente denunciado por México en el 2002 con motivo de los atentados del 11 de septiembre, el debate en relación a su reformulación o la actualización de los fundamentos del acuerdo que le anima-constituye en 1947 y modificado en 1975 no existe. Comprendiendo entonces que eso no era un sistema de seguridad, ya que el TIAR no respondió a su propósito y objeto principal, la seguridad hemisférica.

Es porque, estas instituciones fueron creadas para el ámbito prevaleciente después de la Segunda Guerra Mundial y responden a los objetivos e  intereses estadounidenses para y durante el proceso inicial y de desarrollo de la Guerra Fría. Instrumentos para la expansión ideológica política e intervenir en la región, pero su estructura sigue siendo exitosa y flexible para confrontar las amenazas actuales y del futuro, --en opinión del gobierno estadounidense.--  

Para el plan Colombia, tanto los paramilitares colombianos como los guerrilleros, son considerados como terroristas en constante y permanente  actividad que amenazan la estabilidad de la región. Son incluidos en el mismo saco por el Plan Colombia pasando de la figura del narcotráfico a otra; la de narcoterrorismo.

De esta forma la lucha contra los estados terroristas llamados “eje del mal,” se convirtió en la razón de ser de la política exterior y de seguridad del gobierno de EE.UU. Pero esto les está generando lo impensado para su seguridad; ...el que su propio territorio se haya convertido en un campo de batalla; siendo necesario para ello la creación del Comando Norte y, el Homeland Security Department. 

Es así que la “crisis” de los llamados “regímenes democráticos” es el objetivo del  accionar político actual a enfrentar por EE.UU. en la región. Y la reaparición de un sesgo marcadamente unilateralista enfocado a la supuesta limitada capacidad de respuesta de los países del continente para resolver las presuntas eventualidades  manifiestas en la llamada “Crisis de la democracia” y las  amenazas; que derivan de ella. Matriz comunicacional para la constitución de la Iniciativa Andina. 

La Iniciativa Andina, como sutilmente es ahora llamado el plan Colombia, es una especie de régimen de seguridad regional impuesto para observar, monitorear supuestamente; la seguridad aeroportuaria, la verdadera democracia al estilo Busch, el narcotráfico y terrorismo, la degradación medio ambiental, contaminación e inestabilidad, y la “crisis de los regímenes democráticos”, fue rechazada por Brasil, Argentina y Venezuela. 

Pero la participación de los Estados Unidos en Perú, Colombia, y Ecuador ha permitido históricamente a las distintas administraciones estadounidenses ser un actor más en lo que concierne a la solución de problemas internos de países andinos, propiciando el establecimiento crecientemente progresivo de bases militares en Latinoamérica y el Caribe, reforzándose aún más al internacionalizarse la lucha del terrorismo como consecuencia del 11 de septiembre, señalando a Colombia como ejemplo testigo protagónico de la lucha global contra el terrorismo en la región. 

Esto alimenta un gradual proceso de militarización cuyo centro estratégico está hoy en Colombia donde el conflicto político-institucional, la inestabilidad económica, la consolidación de estructuras sociales duales, y el estado de guerra interna  permanente, lucen como aspectos de una realidad aún más compleja  al ritmo del apoyo militar y financiero estadounidense a la administración Uribe.

Como consecuencia el patio trasero de EE.UU. se extendió más allá de Centro América y el Caribe, integrada por Colombia Perú y Ecuador en la región andina y la costa caribeña de Venezuela y, con la vista puesta en el “obstáculo Chávez”, a través de los minerales imprescindibles para tecnologías de punta, las reservas de petróleo, gas comprobadas en los afluentes del Orinoco y el Amazonas  junto a  su biodiversidad y gran variedad de recursos naturales, sobre todo el agua-oxígeno que también quieren privatizar.