Pedro Serrano Felipe

serranofelipe@hotmail.com

Rutina

abril de 2006  

Cuando los rayos de la tarde tocan mi piel,

tan solo espero ansioso que duerman,

y la oscuridad termine de asesinar este día.

 

Cuando la noche amanece,

suspiro atónito tras la espera del parto de las montañas,

ciegas, enmarañadas,

desechando el fruto que iluminará siluetas,

y quemará frustraciones.

 

Día tras otro, solo espero,

que sea el oeste carcelero del sol a media noche.

Y que la luna de la tarde,

le rinda pleitesía a esos ojos,

que no advierten mi locura.