Fernando Lamberg

Poeta

fernandolamberg@cantv.net

Estatua

octubre de 2005

En una isla desierta

existe la estatua de una reina

que nadie recuerda.

 

Esa estatua perdió el brazo izquierdo,

un fragmento del peinado

y las insignias del reino.

Nadie conoce ese monumento.

Alguna vez un ave se posa sobre ella

o la hieren las lanzas de la lluvia.

¿Qué escultor anónimo

levantó esa figura?

 

Pueden surgir incontables preguntas.

Una exige una respuesta:

-¿Es hermosa esa estatua?

 

Entonces llega hasta nosotros

la voz de un antiguo maestro de estética:

-Una estatua sólo es bella si un hombre la contempla.