Fernando Lamberg

Poeta

fernandolamberg@cantv.net

Lenguaje

No es el idioma de la realidad;

se trata del intérprete.

Los datos están bien;

la materia no existe;

sólo hay una condensación de la energía;

por un momento se detiene a rueda del carruaje

y otra vez de repente

el sonido infinito de la energía circular,

nuevamente el camino

mientras la inmóvil figura del intérprete

permanece perpleja.

¿Qué es la luz?

¿Energía, materia;

golpea como una ola

o en lluvia de corpúsculos

cae sobre el tejado del universo?

¿Es sólo un movimiento,

el pliegue de un tejido sobre un brazo magnífico?

En su infinita variedad hablamos del rojo y el violeta;

asomamos apenas a la multiplicada riqueza.

Lo comprendo.

No es el idioma.

Se trata del intérprete.

Pero no pienses, realidad, que los sonidos infantiles,

el balbuceante lenguaje que bosqueja tu rostro,

seguirán siempre siendo un idioma de niños.

Tu soberana presencia continúa cantando.

Pegamos el oído a la garganta.

¿Podremos expresar, realidad, tu opulencia?

Si existiera el ángel del lenguaje

lucharíamos con él hasta el alba.

Acaso lograríamos una incierta victoria,

Tal vez rozar las plumas de sus radiantes alas.

Quiero tu bendición. Pretendo

conocer las palabras

que hacen surgir de pronto la verdad,

las sílabas, las frases que reluzcan

símbolo y contenido,

cáscara tan perfecta como el fruto,

ropaje que a la vez sea espíritu y cuerpo.

Si existiera el ángel del lenguaje.

Lo comprendo.

No es el idioma.

Se trata del intérprete.