Andrés Bianque

Poeta chileno

andresbianque@hotmail.com

Un poema: 30 años

Publicado el 8 de agosto de 2003 en Chile, 30 Aniversario

Colaborador de Chilevive  

Todo comenzó cuando yo era muy viejo.
Todo comenzó desde el final.
Treinta años atrás vuelvo, para no volver.
Treinta años, seis lustros.

Cae pesado el tiempo como un martillo de recuerdos
Sobre la loza fría del olvido,
He regresado desde aquel lugar que nunca dejé.
Dormido, amortajado, entre sueños.
No necesité bajar a los infiernos para regresar. Para volver
A enfrentar el rictus añejo de la injusticia.
Vuelvo treinta años después, para volver.

¿Dónde quedaron los poemas, los besos, los amores, los deseos?
Que gastadas suenan las canciones que ya nadie canta.

Vuelvo treinta años atrás, para quedarme en el porvenir, en un futuro mejor.
Me quedo para siempre en el temblor de tus ojos,
Me quedo aquí para siempre, porque tu eres ese siempre,
Ese nunca retroceder, porque tu sabes que el sabor de mi sangre
el mar lo llevó gota a gota a besar tus labios.
Tu sabes que el color de mi piel, se repite en las hojas de los árboles , de los libros,
Tu sabes que detrás de estas letras, miro con ansias, miro con miedo, con dolor, con desesperación, que tus ojos puedan ver la sombra de mi pelo, en el color oscuro de la tinta.
¿Me ves?
Estoy aquí, como hace treinta años atrás, me fui para no irme jamás.
Me fui para no irme jamás.

Vuelvo treinta años después, para pedirte perdón.
No pude decirte adiós, no pude ni siquiera mirarte, ni siquiera mirar algo que tus ojos hayan suavizado con el perfume de tu reír.
Perdóname, no pude decirte adiós, mis últimas lágrimas, entrelazadas de sangre cayeron sobre la arena hambrienta de dolor.
Pero quiero que sepas, que mi pecho fue un baúl, donde guardé todos los momentos,
Todos los nombres, las caras, las canciones, los besos, tus besos.
Que hasta el día de hoy, aún conservo su llave, que nadie pudo entrar jamás.

Treinta años vuelvo, para no irme, para quedarme entre los vivos,
Para quedarme en el reino de los muertos, es decir entre vosotros.
Treinta años y aún no cae el telón.
Treinta años y no habrá, ni olvido, ni perdón.