Cuadernos Nuevo Sur Sudaca

N° 21-22, julio-diciembre 2006

Presentación

Dos temas centrales nos ocupan en esta entrega de Cuadernos Nuevo Sur-Sudaca: el debate sobre el devenir de la Revolución Bolivariana bajo la óptica de un partido único, y la problemática de la deuda que confrontan los países del Tercer Mundo.   

El tema catapultado por el Presidente Hugo Chávez Frías  -la invitación a conformar un partido único de la Revolución Bolivariana-, ha suscitado una saludable y apenas incipiente reflexión acerca del perfil y los propósitos de un agrupamiento de las organizaciones políticas que en Venezuela conforman el Bloque del Cambio. Es indudable que la referencia obligada es la histórica de los países del campo socialista; su contraparte, la definición del Socialismo del Siglo XXI, que, según Kiva Maidanik, es un camino y no una meta.  Se hace necesario, pues, analizar la historia, el contexto global, mirar hacia adentro y hacia el futuro que comenzó hace rato.  Los trabajos de Frank García, Narciso Isa Conde, Oscar Rotundo, Rigoberto Lanz y Roland Denis, constituyen importantes aportes al debate. 

John Holloway, a la pregunta “¿Qué es la Revolución?”, comienza por decir: “millones de dignidades diciendo NO.”  Pudiera parecer reiterativo el contenido de las declaraciones finales de las cumbres alternativas de los pueblos del Sur de África, de Viena, de Santo Domingo, de Argentina o de los Países No Alineados: son pura y legítima coincidencia.  Son el grito de los millones de dignidades indignadas del planeta que se alzan diciendo BASTA.   

No todo es negación, diagnóstico y queja sin respuestas: es hora de tomar por la punta las verdaderas alternativas para la conquista definitiva de la “eutopía”, o territorio de la utopía posible.  Las conclusiones del “Simposio internacional sobre deuda pública, auditoría popular y alternativas de ahorro e inversión para los pueblos de América Latina y el Caribe”,  reunido en Caracas, develan el evidente balance: no somos deudores sino acreedores. Desde ese foro internacional,  Erick Toussaint y Francisco Mieres proponen la liberación de las fauces del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, abandonándolos para sustituirlos por organismos creados por y para los pueblos del Sur, como el Banco del Sur.  El Presidente Chávez ante la ONU, propone nuevamente la refundación de ese organismo, por semejantes razones: los reiterados zarpazos del Imperio a través de sus instituciones multilaterales.   

La Red por la Soberanía Alimentaria confirma que el desarrollo no es posible en la Organización Mundial de Comercio.  Eduardo Galeano lo explica de manera meridiana en su trabajo “Salvavidas de plomo”.  Entre las alternativas, se suman los principios fundacionales y rectores del ALBA y de los Países no Alineados. 

Sobre lo mismo versa el capítulo que reproducimos aquí, “El terrorismo en el espejo”, del estadounidense Noam Chomsly.  Este capítulo forma parte de su libro Hegemonía o supervivencia que resultó lanzado a la fama desde la Asamblea de la ONU.   Roberto Hernández Montoya da un vistazo a lo que encontraría en Venezuela una invasión imperial, y el trabajo sobre las propiedades nutritivas de la hoja de coca apuntala la reivindicación de una tradición ancestral de nuestros pueblos indígenas. 

Es indiscutible que el “motor de la historia” contemporánea, la del insurgimiento irreversible de los pueblos del Sur, es el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías.  Frente a una nueva contienda electoral, el combate no se ciñe al resultado previsto y previsible de los comicios, sino a las “patadas de ahogado” que intenta una oposición al servicio del Imperio, que mientras más perdido se ve, más peligroso resulta. Pero la América Latina tiene las venas abiertas, a decir de Galeano.  Por todo el continente resuena el canto a Bolívar, a Sucre, a Chávez y a Fidel, y las fuerzas revolucionarias no conocen fronteras.  Toca ordenar, depurar, profundizar, cohesionar.  La conciencia despierta, falta alimentarla.