Iván Ortiz Coronado

Cuadernos Nuevo Sur Sudaca

N° 21-22, julio-diciembre 2006

Hoja de coca: instrumento para el desarrollo

Tiene una mala fama fabricada, la hoja de coca, porque procesada mediante onerosos tratamientos fuera del alcance de los campesinos que tradicional y culturalmente la cultivan, ha sido erigida en chivo expiatorio para mucho que detrás de esa problemática se esconde.  Al fin de cuentas, siguen perdiendo los campesinos, herederos de la sabiduría ancestral de nuestros pueblos originarios que urge reivindicar.  

El 12 de Julio 2004, Peru21 publicó un artículo sobre la grave desnutrición en Arequipa, en La Unión,  el 15 de Octubre también Peru21 publicó “Anemia aqueja a 68% de niños de zonas rurales”, en otras zonas de Arequipa se habla de cifras de desnutrición solo comparables a países africanos como Etiopía, y existen muchos casos mas y no solo en el Perú, sino que en todo el mundo pobre. Es por estas cosas que se hace importante no cesar en los esfuerzos por usar fuentes alimenticias importantes y baratas, con gran impacto social. Hablo del uso nutricional de la hoja de coca.  

Ya en 1975 por estudios científicos de la Universidad de Harvard (“Nutricional value of Coca “. Duke JA, Aulik D, Plowman T.) se reconocía la superioridad de sus nutrientes (proteínas, hierro, calcio, fósforo, vitaminas etc.) en comparación con otros productos de uso andino, ya de por sí importantes en nutrición como Kiwicha, Quinua, Trigo, Maíz, etc. (ver cuadro anexo). Tiene más Calcio que la leche, tanto fósforo como el pescado, más hierro que la espinaca. Pero tiene algunas diferencias… no necesita mayor acondicionamiento de tierras, requiere menos agua, da no una (como la mayoría de los otros productos), si no tres o cuatro cosechas al año, es de hoja perenne y su arbusto permanece productivo casi indefinidamente, beneficios por todos lados. Si el problema es la cocaína que contiene, hay que decir que ésta, junto con los otros catorce alcaloides de la hoja -que además son muy útiles en medicina e investigación científica, cosmética, industria alimentaria etc. como bien lo sabe USA  y Europa puesto que hacen uso de éstos-, conforman sólo el 0,8% a 1,3% de cada hoja y que además se inactiva para su uso como “droga” en el proceso de elaboración de productos alimenticios como pan, galletas, tortas, bizcochos, harinas para enriquecer otros alimentos, etc. -que son urgentes para mejorar la calidad nutricional de nuestra población-, aspecto que es muy bien conocido,  por ejemplo –entre otros-, por la Doctora Emma Cucchi Luini, médico Italiana que trabaja en el Perú hace años y ganadora, con este proyecto, del primer premio en el Slow Food 2003, en Europa. 

Este mes La ONG Comunidad Tawantinsuyu organizó un foro internacional sobre la hoja de coca con expositores nacionales, latinoamericanos y europeos entre médicos, bioquímicos, nutricionistas, empresarios privados, abogados, ingenieros, agricultores,  periodistas, etc. donde se destacó la importancia de hablar de la hoja desde su contexto cultural para poder entenderla, y para poder entenderla además como sujeto y no simple objeto de consumo sin identidad ni personalidad. Quedó claro en el foro su papel nutricional, además de aquellos que tienen que ver con identidad cultural, derechos humanos, potencial ecológico e industrial, así como la relevancia de la decisión política para destrabar los mecanismos nacionales e internacionales que frenan su uso. 

Si el interés es por su utilidad clínica, se debe mencionar por poner un ejemplo de las potencialidades que tiene, que en el 2003 se otorgó el primer puesto en el Premio nacional a la investigación en medicina, a Daysi Díaz, nada menos que por su trabajo al obtener un efectivo coagulante basándose en hoja de coca.  ¿Por qué no usan por ejemplo los señores congresistas, los dos millones de dólares anuales que cobran en forma indebida (por lo menos éticamente) en “gastos operativos”- además del 50% de descuento que les “regala” por vuelos nacionales la línea aérea que ellos hicieron monopólica en nuestros cielos-, para potenciar ideas como la de la doctora Cucchi, mencionada líneas arriba? ¿Por qué si ya esta funcionando a pequeña escala un proyecto como el de la doctora Cucchi, no se le da impulso nacional?  Se ayudaría a combatir en gran medida la desnutrición del Perú, los productores cocaleros tendrían mercado lícito para su producto, los narcos se quedarían sin materia prima por lo menos en el Perú (y podría seguirse el ejemplo en otros países), se impulsaría la industria farmacéutica nacional, podríamos poner mejor precio a la gran cantidad de hoja que se vende a la Coca cola anualmente, podríamos abastecer parte del mercado mundial con ecgonina, atropina, benzoína, pectina, globulina, inulina, reserpina, etc., que son algunos de los alcaloides que contiene. 

Como bien se sabe, el problema de la prohibición del comercio mundial nace de una "arbitrariedad". En la Convención Única de Estupefacientes de 1961 de la ONU se prohíbe, no la cocaína, sino la hoja de coca (es como si se prohibieran la caña de azúcar, las uvas, las papas o la cebada, para evitar el alcoholismo por Ron, Vino, Vodka o cerveza) y se le hace un artículo especial, dejando una puerta abierta - el articulo 27-  a cierta “bebida oscura” para que pueda “descocainizadamente” tener prácticamente el monopolio mundial de la hoja, ¡para saborizante!, claro que su famosa “formula secreta” le da el marco perfecto para ocultar la real composición de su bebida, y esto con la autorregulación (¿o confabulación?) –según la norma- de su propio país. Por supuesto que, el artículo mencionado, no manda a echar al tacho de desperdicios a los otros 13 alcaloides, ya que tienen mercados potencialmente grandes como dijimos antes y que seguramente aprovecha bien en el comercio mundial - y muy lejos de nosotros-  la mencionada empresa. En la práctica, no se puede comercializar mundialmente la hoja de coca para ningún uso industrial -fuera del farmacéutico-, que no sea vendérselas “reguladamente” al monstruo transnacional de la “bebida oscura”.

Los cultivos alternativos no son una “alternativa” valida, esto está probado en la práctica; ya que ellos no tienen ni cercanamente el valor nutritivo de la hoja de coca –al margen de las demás razones, que son muchas... como el paquete adicional de pesticidas químicos que tendrán que comprar luego de más o menos dos años, cuando el “cultivo alternativo” empiece a ser victima de su mayor susceptibilidad a las plagas- y eso va primero en desmedro de nuestra gente que es adonde debe ir primordialmente el beneficio de este producto (el problema es ¿qué entienden algunos por “nuestra gente”?), por otro lado se tendría que esperar dos años aproximadamente para que el productor obtenga algún beneficio económico dependiendo además del precio que fije el mercado internacional, y parece que después del TLC (en el que EEUU es completamente inflexible en el tema de subsidios agrarios y en su negativa a tratar la soberanía genética de recursos nacionales) tal y como lo viene negociando este gobierno, el asunto se va poner más difícil aun, por lo que tendremos una sostenida desventaja de competición y sabemos que estos campesinos y sus familias literalmente viven de sus cultivos. Entonces es como pedirles que opten por un producto que es de menor valor nutritivo, sobre el que tienen menor control de precio, teniendo que esperar además dos años para obtener algún beneficio; luego de invertir mas dinero en acondicionar la tierra, usar más agua, más pesticidas, en un producto que les da solo una cosecha por año (no dos o tres como la coca) y a menor precio que lo que le paga la hoja de coca.

Se ha dicho que su industrialización no es atractiva contra la oferta del narcotráfico, ¿la de los cultivos alternativos lo es?: aquí entonces es importante decir que la diferencia con la hoja de coca (en mercado legal) y los cultivos alternativos, es que si bien ambos pagan precios mas bajos que el narcotráfico, con la coca existe un factor añadido, entrañable para los campesinos y que nunca tendrán los otros cultivos: la identificación emocional con la hoja, su valor como icono cultural andino.  Esto debe mirarse desde la óptica de la cosmovisión andina, dándole el valor que en verdad tiene, y no desde un sesgado punto de vista occidentalizado, solo así se verá lo importante que es este aspecto para ellos. Al ver los campesinos como el uso de su hoja -con este gran valor cultural ancestral y muy importante entonces para su autoestima-  tiene impacto en puestos de trabajo y alimentación de su propia zona –cosa que el gobierno tendría la obligación de promover, para hacer crecer el mercado nacional y así tener una mayor rentabilidad- tendrían un incentivo adicional para valorar su cultivo y evitar el narcotráfico, además de los potenciales mercados que le serían abiertos una vez conocidas sus ventajas nutritivas y medicinales y derribadas las barreras del prejuicio y la estigmatización a la que a sido sometida en estos últimos 150 años (y tomemos en cuenta que la hoja tiene casi cinco mil años entre nosotros), haciendo así que la empresa privada, además, use los extractos que ENACO tiene a su disposición para abrir mercado nacional –y potencialmente internacional- en los múltiples usos que tiene la hoja (aparte de aquellos de uso nutricional), como la fabricación en jabones, pasta de dientes, ungüentos, bebidas, chicles, insumos en cosmetología, industria alimentaria, etc.  

Creo que no se necesitaría la libertad de comercio internacional -cosa que el gobierno debería trabajar paralelamente, presionando para demostrar científicamente las razones por las que se debe modificar la amañada e interesada Convención Única de Estupefacientes de 1961-  para desarrollar un proyecto nacional, como el de la Doctora Cucchi Luini en el Cuzco.  

Creo que el gran impacto que originaría la hoja, en nutrición fundamentalmente, vale la pena el esfuerzo, sobretodo en un paìs con nuestros índices de desnutrición y acabaría demostrando en los hechos que esa Convención, en lo que respecta a la hoja de coca, siempre estuvo equivocada. Sin embargo para todo esto se requiere de voluntad política, voluntad que sería clave pero que hasta hoy no se da y ni siquiera se trabaja –lamentablemente- en esa dirección, es por eso importante seguir buscando caminos alternativos que trasciendan la parálisis política para llegar a los objetivos trazados. 

Es tanta la política acomodada e interesada en el país que sus representantes incluso llegan a perder la perspectiva de los hechos, ya que los resultados al trabajar este tema serían una excelente vitrina para cualquier aspiración política, aunque sea solo por eso –ya que algunos tienen en esto su única motivación-  debería resultarles interesante, son ellos los que tienen poder para impulsar las soluciones… considérenlo. 

1- "...La literatura científica sobre los efectos de la malnutrición energético-proteica sobre el comportamiento social y emocional del niño es mucho mas reciente que los estudios sobre funciones cognitivas. Un magnifico trabajo de D.E. Barret da cuenta sobre los hallazgos hasta ahora alcanzados. Los resultados obtenidos en infantes con episodios de desnutrición crónica indican que el comportamiento social y emocional es severamente afectado. Estos niños muestran apatía, pobre atención, reducida sensibilidad social, dificultad para tolerar la frustración, bajos niveles de actividad, escasa iniciativa, ansiedad, irritabilidad y alta dependencia. Su escasa motivación altera su capacidad exploratoria del medio que le rodea, dificultando su capacidad para adquirir nuevos aprendizajes. Los niños con historia de desnutrición, cuando llegan a la escuela, obtienen pobres rendimientos académicos lo que les impide progresar normalmente en sus estudios y, por ende, alcanzar mejores metas en su vida adulta. Si se repara que estos niños proceden de hogares pobres, al hacerse adultos desempeñarán actividades ocupacionales de poca monta y desde luego con ingresos reducidos, concordantes con sus destrezas disminuidas y bajo nivel educativo. De este modo, se cierra el círculo de la pobreza: no pueden alcanzar mejores puestos de trabajo, porque carecen de aprendizajes superiores para desempeñarlos y no han alcanzado aquellos aprendizajes por falta de actividades intelectuales. Las reglas del mercado ocupacional, en una sociedad democrática, establecen que cualquier ciudadano puede aspirar y ocupar el empleo mas elevado, pero a la vez exigen aptitudes y buen comportamiento. Y es aquí, precisamente, donde la injuria ocasionada por la desnutrición se hace nuevamente presente.

Partiendo de la evidencia que los individuos malnutridos tienen una baja productividad algunos investigadores han enfocado el problema de la desnutrición desde una perspectiva económica. Aunque no es simple establecer una relación causal entre desnutrición y productividad, puesto que hay de por medio una amplia gama de factores no fáciles de controlar, ha sido posible inferir de estudios limpiamente realizados, que cuando se mejora la dieta alimentaria o se aplican dietas suplementarias, el rendimiento de las personas tiende a mejorar sensiblemente. Ello ha dado pie para que se busquen relaciones entre tasa de inversión y tasa de retorno medida en términos de productividad. Dicho en otros términos: ¿Qué beneficios económicos pueden derivarse de invertir en nutrición? Obviamente, este planteamiento equidista del criterio de justicia social y sociedad humana que debe normar cualquier intervención política sobre el problema. Aunque hace ver la importancia económica de su solución.

Las consecuencias negativas de la desnutrición van mas allá del caso individual y penetra en diversos ordenes de vida de una sociedad... a la luz de los hechos descritos, cabe preguntarse: ¿Cuál será el futuro de nuestro subcontinente cuando el “Comité de Acción para la Seguridad Alimentaria” del SELA, acaba de informar que mas de 30 millones de niños de la región no llegarán a cumplir 5 años de edad por problemas físicos y psíquicos; que entre 50 y 60 millones de caribeños y latinoamericanos no tienen acceso al consumo mínimo, y que el total de personas desnutridas suman los 130 millones?. He aquí un problema que requiere la mas urgente atención de los gobiernos”.  

Hoy, cabe preguntarse si ese llamado a una urgente atención fue escuchado. Todo nos indica que no.

En la malnutrición proteica los signos precoces son vagos e inespecíficos e incluyen cambios mentales como letargia, apatía e irritabilidad. Al establecerse el cuadro hay retardo del crecimiento, perdida de tejido muscular (con músculos débiles y delgados), aumento de susceptibilidad a infecciones, tanto bacterianas como parasitarias, la dermatitis es frecuente. 

La deficiencia de Calcio origina una deficiente mineralización ósea y dental (indispensable a la vez para una buena nutrición), deficiente contracción muscular, irritabilidad nerviosa,  entre lo mas “benigno”; produciendo fatiga, falta de concentración, inapetencia, estreñimiento o diarrea, insomnio, trastorna la función respiratoria al impedir o dificultar una correcta función de los cilios del sistema respiratorio, predisponiendo así a infecciones de dicho sistema y a la complicación de estas (bronquitis, neumonías y bronconeumonías mas frecuentes y graves). 

Es sabido que la falta de oxigenación cerebral que produce la carencia de hierro (y veamos la cantidad de hierro en la hoja) en los primeros años de vida provoca un pobre desarrollo del cerebro, generando deterioro en la capacidad mental, asimismo reduce la resistencia frente a las infecciones y disminuye la capacidad para realizar esfuerzo físico.  

Por ello, pasando macabramente a “la practica”,  en esa localidad Arequipeña en mención –y en muchos otros sitios también-,  se presentan con frecuencia problemas y enfermedades en los menores, que están relacionadas con la mala nutrición. Y resulta hasta sarcástico ya, siquiera preguntarnos por la capacidad de captación de los ya pobres conocimientos escolares que reciben seguramente, estos niños. La mortalidad infantil es por supuesto uno de los principales problemas, pues de cada mil niños nacidos con vida, cuarenta y tres mueren antes de los cinco años.  

Este es por supuesto sólo un ejemplo de los múltiples casos que existen en el Perú y el Tercer mundo y que esperan resistiendo, por ese impulso genético del ser humano de sobrevivir, de seguir... esperan a que los responsables de hacer algo, lo hagan de una vez y los “encargados de poner trabas” las dejen de poner. 

2- “La coca supera a las cincuenta y dos (52) especies vegetales que alimentan a toda la América latina en valor nutricional (Duke et al 1975, Bedford y Wilson 1981., Kantak 1991, Idrobo 1997).”

3- “Agregan los investigadores que la ingestión de 100 gramos de hojas de coca supera la dieta diaria de calcio, hierro, fósforo, vitamina A, vitamina B2 y vitamina E recomendada por la OMS para una persona.”

4- ”...También se comprobó desde 1938 que la principal causa de mortalidad en los indígenas en Bolivia, Perú y la Amazonia, es la tuberculosis (la “enfermedad de la pobreza”) en NO CONSUMIDORES DE COCA...” 

No satanizemos pues la nobleza de este producto natural solo por que algunos, obviamente ajenos a nuestra realidad presionan para desaparecerlo, sin considerar su uso en nutrición, esto solo podría ser considerado por países que ya resolvieron su problema nutricional (¡y ni siquiera así!), no es el caso nuestro, por lo que desperdiciar sus bondades en este aspecto, para darle gusto a propuestas egoístas e indolentes con la gente necesitada de nuestro propio país, sería un tremendo despropósito.

5- 490 mil niños peruanos menores de dos años sufren de desnutrición crónica,

- 1’100,000 mil pequeños padecen de anemia por deficiencia de hierro,

- 56% de los niños con anemia tiene menos de cinco (5) años,

- 76% corresponde a menores de dos años.  

Fuentes:

-. “Nutritional value of Coca “. Duke JA, Aulik D, Plowman T. Universidad de Harvard 1975.

- Nelson. Tratado de Pediatría. R.E. Behrman-V.C.Vaughan. 12° Edición

- Foro internacional de la Hoja de Coca. Lima-Perú Abril 2005. ONG Comunidad Tawantinsuyu. UNMSM

- ONG K’uychiwasi. Cusco-Perú.

- 1. ALARCON, Reynaldo, “Psicología, Pobreza y Subdesarrollo”, Ed. Educativa INIDE, Lima- Perú, 1986, Cáp. III Pág. 115-120.

- 2,3y4. De artículo “Especies de Erithroxylum en Colombia”. Jesús M. Idrobo. Instituto de Ciencias Naturales.

- 5. Estadísticas UNICEF e INEI, 2004.

  

 COMPARACIÓN ALIMENTICIA DE LA HOJA DE COCA CON OTROS ALIMENTOS (100gr)

ALIMENTOS

Calorías(Kcal)

Proteínas(gr)

Calcio(mg)

Hierro(mg)

Fósforo(mg)

*Vit A (mg)

VitE (mg)

Vit B1 (mg)

Vit B2 (mg)

Niacina (mg)

Vit C (mg)

Coca

304,00

19,90

2097,00

9,80

363,00

8,15

44,10

0,30

1,72

6,30

10,50

Quinua

367,00

14,00

114,00

7,00

450,00

 

 

0,35

0,32

1,43

6,80

Trigo

336,00

8,60

36,00

4,60

224,00

 

 

0,30

0,08

2,85

4,80

Maíz

325,00

8,40

6,00

1,70

267,00

0,02

 

0,30

0,16

3,25

0,70

Arroz

359,00

6,10

8,00

1,60

130,00

 

 

 

0,07

2,96

 

Cebada

344,00

6,90

61,00

5,10

394,00

0,01

 

0,33

0,21

7,40

 

Kiwicha

365,00

12,90

179,00

5,30

254,00

 

 

0,20

0,57

0,95

3,20

Papa

97,00

2,10

9,00

0,50

47,00

0,02

 

0,09

0,09

1,67

14,00

Yuca

162,00

0,8

25,00

0,50

52,00

0,01

 

0,04

0,04

0,76

30,70

Harina de Quinua

50,00

4,70

377,00

1,50

63,00

1,70

 

0,06

0,95

1,20

11,10

Harina de Nabo

35,00

2,90

367,00

2,80

95,00

2,12

 

0,12

0,38

2,40

49,20

Requerimiento/d

 

30 -55

1200

18

1200

5000 UI

15 UI

1,5

1,8

20

45

Espinaca

32

2,80

234,00

4,30

45

378UI

 

0,07

0,20

0,69

15,2

 

Fuente :

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

-Universidad de Harvard (1975)

 

 

 

 

-Guyton.Tratado de Fisiología medica. 7° edición

-Forum Coca y Desarrollo (UNALM - Oct. 2002)                     

-M. Escobar, Cuzco-Perú 1993/Inst. de Nutrición, Lima, 19

-Foro internacional de la Hoja de Coca. Lima-Abril 2005.

ONG Comunidad Tawantinsuyu. UNMSM  

* Vitamina A en UI: 11000 a 14000