Zarina Geloo

Cuadernos Nuevo Sur Sudaca

N° 20, abril-junio 2006

¡Viva Bamako! El foro Afrocéntrico fue un éxito

Por primera vez África organiza su propio Foro. En 2007, el Foro Mundial se reunirá, integrado, en Nairobi, la capital de Kenya. Será un gran desafío político y logístico, necesario para que el continente ocupe el lugar que le corresponde entre los movimientos sociales.

"Tuvimos más de 300 personas sólo de zonas rurales de Malí, mientras otras 8.000 vinieron de países vecinos. Todas ellas participaron en el foro y enriquecieron las discusiones. Esto no había ocurrido nunca antes"

El Foro Social Mundial (FSM) de Bamako, que terminó este lunes y se traslada a Caracas, Venezuela, se concentró en cuestiones "afrocéntricas" que solían ser ignoradas en otras conferencias, celebró el coordinador del Foro, Mamadou Goita.

Goita dijo a TerraViva que asuntos específicamente africanos tuvieron un espacio mayor en el foro de Bamako porque más africanos pudieron participar en las discusiones y plantear sus problemas.

"La africanización de los temas no fue deliberada; simplemente ocurrió que por primera vez el FSM tuvo mayoría de participantes africanos. En otros foros había en general menos de 100 ONG africanas... Para la mayoría de los africanos era demasiado costoso viajar a Porto Alegre o a Mumbai", dijo.

Goita citó el ejemplo de las sesiones sobre mujeres, que se concentraron en la mutilación genital femenina, el matrimonio precoz y el analfabetismo entre las niñas. De manera similar, la cuestión del Sahara Occidental recibió gran atención en el foro, igual que otros países africanos en conflicto, como la República Democrática de Congo y Sudán.

Aunque los temas no fueron exclusivamente africanos, el foro se benefició de los importantes aportes de una plétora de especialistas de la sociedad civil africana.

"Tuvimos más de 300 personas sólo de zonas rurales de Malí, mientras otras 8.000 vinieron de países vecinos. Todas ellas participaron en el foro y enriquecieron las discusiones. Esto no había ocurrido nunca antes", explicó.

También se creó por primera vez un espacio separado para discutir cuestiones de la infancia, por ejemplo herramientas alternativas para la educación en ámbitos rurales.

Un foro de la juventud establecido en el estadio Modibo Keita ofreció a hombres y mujeres la rara oportunidad de interactuar con ancianos de aldeas y otros "ciudadanos mayores" sobre asuntos que afectan sus vidas, como el desempleo, la inmigración y la educación.

"Esto fue único porque en general el foro de la juventud queda librado a su propia imaginación, y los jóvenes discuten entre sí", destacó Goita.

En un toque innovador, el Foro Social de Malí organizó una carrera solidaria de 15 kilómetros para llamar la atención hacia la comercialización de deportistas de ambos sexos, en particular de Africa, en el mercado internacional.

"Otro deporte es posible, no éste en que las personas son compradas y vendidas como mercancías. Deberíamos tener deportes en que la gente sea tratada con dignidad y se pueda disfrutar del juego. No debe ser una transacción financiera más", dijo Goita.

El coordinador del FSM no pudo ofrecer una cifra exacta sobre los participantes del foro, pero señaló que, según informes policiales y la cantidad de inscripciones, fueron alrededor de 11.000. Cada día, había entre 300 y 700 actividades, más de las previstas originalmente.

Todo esto requirió mucha organización, ayudada en gran medida por una contribución de 150 millones de francos CFA del gobierno de Malí (uno de los más pobres del mundo) y su ofrecimiento de lugares como salas de conferencia, el museo nacional y bibliotecas para los eventos. Sin embargo, el alojamiento y el saneamiento no fueron suficientes.

Los participantes tuvieron sus propios desafíos. Chele Degruccio, de la Federación Mundial Luterana en Kenia, explicó que tuvo dificultades para participar en las sesiones porque los asistentes no llegaban o llegaban tarde, y ella debía salir para otras sesiones.

Miodrag Shrestha, de Serbia y Montenegro, tuvo mejor suerte con las sesiones pero se quejó de que la traducción fue insuficiente. Las sesiones debían traducirse al francés, inglés, portugués y a la lengua local, el bambara.

Margaret Da Costa, de un grupo de derechos humanos de Angola, se mostró más optimista. Aunque su hospedaje no tenía agua corriente, no pudo seguir la mayoría de las sesiones por falta de traducción al portugués y se perdió tratando de hallar edificios, consideró "fantástico" que un país pobre como Malí pudiera organizar un foro mundial con éxito.

"La gente está dialogando y formando redes, esto es lo importante. No nuestros propios problemitas causados por la celebración de una conferencia en un país con graves limitaciones".