Tony Avirgan

Cuadernos Nuevo Sur Sudaca

N° 20, abril-junio 2006

La plataforma laboral de las Américas y el Foro Social Mundial 2006. Entrevista a Noam Chomsky

GPN (Tony Avirgan): ¿Por qué es importante para los trabajadores de las Américas unirse y realizar acciones políticas conjuntas?

Noam Chomsky: No sólo para las Américas, para el mundo. Esa ha sido la principal preocupación del movimiento obrero y de los movimientos sociales desde sus orígenes en el siglo 19.  Es la razón por la que se menciona en cada convocatoria internacional o en Internet.  Desde el punto de vista de los dueños del capital es muy útil dividir al pueblo para tener a la gente peleándose entre sí, para que no se unan solidariamente.  La solidaridad internacional ha sido una idea fundamental del movimiento obrero.  Si se puede enfrentar a los trabajadores mexicanos con los trabajadores norteamericanos, bueno, es una buena manera de obtener ganancias.  Lo mismo si se enfrentan los trabajadores del sur de Estados Unidos con los del norte, en lugar de permitirles que se unan, formen sindicatos y se comprometan en una lucha común.

GPN: La Plataforma Laboral de las Américas probablemente sea la primera vez en la historia moderna que los sindicatos de todas las Américas tienen este nivel de unidad. ¿Piensas que esto podría ser la base para esa clase de entendimiento entre los sindicatos que proviene de comprender la importancia de la unidad?

Noam Chomsky: No solo la Plataforma Laboral sino también el Foro Social Mundial.  Es el primer paso concreto hacia la formación de una Internacional que ha sido el sueño de la izquierda desde sus orígenes modernos.  Quizás deba mencionarse que la actual Plataforma Laboral es una versión ampliada de una que fue desarrollada y propuesta en los primeros años de la década del 90, en oposición al ALCA (Acuerdo de Libre Comercio de Norte América).  El movimiento sindical, al contrario de lo que generalmente se piensa, tuvo una muy concreta y bien desarrollada posición frente al ALCA.  Fue mantenido fuera de la prensa y no fue incluido por la Administración Clinton en el Acuerdo, en violación de la legislación de los Estados Unidos.  Pero el Comité Consultivo Laboral, representando a los sindicatos, presentó una muy detallada, cuidadosa y bien pensada posición sobre el ALCA.  No es que estuviera en contra del ALCA, sino en contra de la versión, la versión ejecutiva, y presentó alternativas muy claras que fueron mantenidas fuera del debate un nunca aparecieron en la prensa.  Las conclusiones del Comité Consultivo Laboral fueron muy similares en sus conclusiones a la Oficina de Investigación del mismísimo Congreso, que también fueron mantenidas fuera de la prensa y del debate.  Ambos concluían y sostenían correctamente que esa versión del ALCA llevaría en un menor crecimiento y menores salarios en los tres países. Y era cierto. Las presentes propuestas extienden aquello a todo el Continente. Además existe un nivel de participación que debe ser destacado y que genera un gran optimismo. Y estas propuestas también fueron dejadas fuera de la discusión.  Es una tarea de los pueblos superar esa barrera.

GPN: Estas ideas parecen estar ganando impulso, al menos en Sudamérica, donde la Comisión Parlamentaria Conjunta del MERCOSUR, aunque no es un organismo con poder real, adoptó la Plataforma Laboral de las Américas y recomendó a los países que siguieran sus recomendaciones. ¿Qué piensas?

Noam Chomsky:: Si, eso es lo que viene sucediendo prácticamente en toda Sudamérica muy dramáticamente, desde Venezuela hasta Argentina. Y esto también es algo nuevo. Demuestra la presencia de una tendencia unificada, con apoyo popular, que está creando una alternativa al sistema dominado por Estados Unidos de control económico, social y militar del Continente. Es muy difícil para Washington ignorar eso. Y si a esa tendencia se une una población de América del Norte concientizada, ello podría cambiar realmente el mundo tal como lo conocemos.

GPN: La razones por las que pensamos que semejantes cambios están sucediendo en Sudamérica es que el pueblo ha tomado conciencia de la gran polarización económica y la desigualdad en la región.  En realidad las Américas es la región con mayor nivel de desigualdad del mundo. ¿Piensas que esa es la fuerza que está impulsando este cambio político?

Noam Chomsky: Esa es una parte de la fuerza que impulsa el cambio. La otra parte es el Consenso de Washington, las políticas neoliberales, que durante los últimos 25 años han constituido una de los desastres más dramáticos de la historia económica. No es una sorpresa para nadie que haya la estudiado desde la revolución industrial, que es muy impactante ver que donde estas políticas neoliberales han sido aplicadas, particularmente en Sudamérica, ha habido una rápida declinación de virtualmente todos los indicadores macroeconómicos: tasa de crecimiento, tasa de productividad, etc. Y además un aumento de la desigualdad. Lo mismo puede decirse de Estados Unidos, donde las medidas no fueron aplicadas tan rígidamente como en América Latina, pero hasta cierto punto han sido aplicadas durante los últimos 25 años. Y ese ha sido un período para olvidar de la historia económica de los Estados Unidos. En los últimos 25 años los salarios reales han caído para la mayoría de la población. Estados Unidos, como el país más rico del mundo, y como podía esperarse 25 años atrás, tenía los salarios más altos del mundo y la jornada de trabajo semanal más corta de los países industrializados. Ahora esto se ha revertido. Ahora Estados Unidos tiene los salaries más bajos y la jornada semanal más larga del mundo industrializado. Los salarios han permanecido igual, pero las horas trabajadas se han incrementado, y la desigualdad simplemente se ha disparado.

A través de la primera fase histórica de la post Segunda Guerra Mundial, desde los años 50 a los años 70, tuvimos un rápido crecimiento, pero además tuvimos un crecimiento igualitario. Y hubo un crecimiento del bienestar social, que resultó en la mejora de todos los indicadores sociales. Y había una sociedad saludable. Todo eso cambia a partir de 1970 a 1975. Los indicadores sociales comienzan a declinar, el crecimiento cayó abruptamente, y la desigualdad social vuelve a los niveles de los años 20. para la mayor parte de la población trabajadora es uno de los peores períodos de la historia económica. Eso ha sido replicado en todo el mundo. En las regiones donde estas políticas han sido aplicadas, ha habido un declive abrupto en comparación con los 25 años previos. Hubo crecimiento y desarrollo económico de la economía mundial en este período, pero los beneficios sociales se han visto en regiones donde esas políticas neoliberales fueron ignoradas. El Sudeste Asiático ha sido un ejemplo impactante. Ahora el Banco Mundial y otras instituciones, tiene números que tratan de oscurecer esos hechos, poniendo juntas cosas que no tienen relación. Ponen juntas participación en el comercio con adhesión al Consenso de Washington. Entonces, por ejemplo, China viene creciendo a una muy alta tasa mediante la violación de los principios del Consenso de Washington, pero ellos ignoran el panorama completo proclamando que China tiene alta tasa de crecimiento y no haciendo nunca mención de que ello es un resultado de violar los principios del Consenso de Washington. Pero si miras los números del Banco Mundial y los ordenas, lo que encuentras es que esa adhesión a las políticas neoliberales ha resultado económicamente desastrosa, de un modo consistente y sorprendente. La verdad es que la violación de los principios del Consenso de Washington han estado a menudo asociados con altas tasas de crecimiento, pero eso raramente es mencionado. Se trata de algo muy parecido a los 25 años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, a menudo referida como la “edad dorada”.

Pero eso es solo parte de la historia: estas medidas neoliberales, más allá de sus consecuencias económicas, han sido virtualmente diseñadas para atacar la democracia. Ha habido una caída dramática a todo lo largo de América Latina en el apoyo a los sistemas democráticos. No es que los pueblos no quieren democracia, sino que ha caído el apoyo a los sistemas parlamentarios tal como existen. Esa ha sido una caída que ha ocurrido de modo paralelo a la imposición de las políticas neoliberales. El objetivo de socavar la democracia se encuentra en cada punto del diseño de estas políticas. Por ejemplo la imposición de la liberalización financiera está socavando la democracia al quitar capacidad a los gobiernos para controlar cosas que tendrán impacto en la población. Están quitándoles a los gobiernos capacidad para hacer políticas públicas. Las políticas neoliberales crean un parlamento virtual de invasores y terratenientes que no es democrático, y no se encuentra bajo control democrático de la población. La democracia existía antes de los años neoliberales, en el período de post-guerra, porque los gobiernos podían imponer controles al capital. Y esa era una manera de ejercer la democracia. Los controles al capital se imponían no solo como un modo de controlar el capital, sino también para brindar a los gobiernos espacio para impulsar programas de desarrollo deseados por los pueblos, y ese era un modo de ejercer la democracia. Las cosas han cambiado en los últimos 25 años, y no han cambiado en un sentido democrático. Debo decir que estos son principios elementales de teoría e historia económicas. No se trata de algo oscuro. Está en todos los manuales de economía, y lo mismo puede decirse de las privatizaciones. No hay ninguna evidencia empírica de que las privatizaciones tengan un beneficio económico. La evidencia es precisamente la opuesta, especialmente en los servicios de salud y sociales. Pero las privatizaciones sí tienen el efecto de quitar las decisiones y el control fuera del ámbito público. Pone las cosas fuera del control democrático y las pone bajo control de entidades privadas que no deben rendir cuentas. Los “servicios” incluyen prácticamente todo lo que le preocupa al pueblo: salud, infraestructura, educación y medio ambiente, todas cosas que le preocupan al pueblo. A esto se le llama “servicios”. Y también se habla de “servicios y comercio” cuando se le suma “comercio”. Esto significa transferir todas las cosas de la vida a las manos de empresas privadas. Lo mismo corre para el resto del paquete neoliberal. Y son todos estos factores, junto con el crecimiento de la desigualdad, lo que está llevando al pueblo a clamar por un cambio.

GPN:¿Hay algo más que sea necesario agregar?

Noam Chomsky: Solamente que el aumento la protesta crece, y ello es muy esperanzador. Estados Unidos tiene un largo camino aún por recorrer, pero el trabajo de fondo se está haciendo. Para mi gran sorpresa una declaración mía sobre estos mismos temas me fue solicitada por la gente de Davos. Puedes verla en su sitio web.

GPN: Bueno, definitivamente hay grietas en la pared.

Noam Chomsky: Si, las hay.