Manuel Mariña Mûller

Cuadernos Nuevo Sur Sudaca

N° 20, abril-junio 2006

El anti-semitismo al servicio de la depredación imperial

Autor del libro “Imperialismo, petróleo y profecías”, actual Rector de la Universidad Simón Rodríguez, el economista Manuel Mariña Müller revela la orquestación de una campaña anti-islámica que es una herramienta más

del Imperio en su cruzada de exterminio por dominación. Este artículo preparado para Cuadernos Nuevo Sur, es síntesis de las tesis desarrolladas en el libro de marras. 

 

 “El mundo islámico es el mundo del anticristo” escribió Guy Dury en “Escape From the Coming Tribulation” (1975).  “Dios dijo que él dejaría la tierra árabe devastada y desolada” señaló Arthur Bloomfield en “Before the Last Battle - Armageddonm” (1999)

 

La retórica anti islámica se recrudece y peligrosamente acompaña los proyectos bélicos del imperio. Ya para el mes de Junio del 2004, la apocalíptica revista “Midnight Call” publicó un fiero ataque al Islam hecho por Franklin Graham (hijo del predicador cristiano-sionista, Billy Graham), donde textualmente señala: “…Islam is an evil religión” (el Islam es una religión diabólica)

 

El ambiente de propaganda de odio que, estratégicamente, se ha estado creando en contra del pueblo islámico, es similar al logrado por la Alemania Nazi para justificar la persecución y destrucción de la comunidad judía durante la Segunda Guerra Mundial.

 

Desde hace varios años, tanto la industria cinematográfica como los medios de comunicación controlados por judíos, cristianos y evangélicos, (todos sionistas) han comenzado a difundir películas y programas de radio y TV orientados a crear una matriz de opinión anti-islámica en el pueblo estadounidense.

 

El 27 de Julio del 2004[1], el conocido comediante Jackie Mason, en su afamado programa “Jim Bohannon Show”, transmitido a todo el país por la “Westwood One Radio Network”, sin la más mínima consideración a la comunidad Musulmana residente en Los Estados Unidos, dijo: “El Islamismo es una religión de odio y muerte que recibe sus órdenes de una doctrina que, como el Corán, expresa más de cincuenta (50) versiones de odio, veneno, hostilidad y muerte…dedicados al terrorismo”, y luego agregó: “yo no sé como, en el sentido tradicional, esa doctrina se puede llamar religión.  Ella más bien debería señalarse como una teología de muerte creada para matar gente”

 

Por su parte, Tim LaHaye el autor de la afamada serie “The Left Behind” (Dejados Atrás), novela de 12 tomos que se centra en la interpretación evangélica del “Libro de las Revelaciones” y en el marco de la política global contemporánea, expresa que la llamada “Ruptura” ya se habría iniciado con la toma del control de las Naciones Unidas por parte del “Anticristo” y la lucha entre el bien y el mal estaría en progreso con la guerra del Oriente Medio.[2]

 

La postura de La Haye de que los conflictos que ahora están tomando cuerpo en el Oriente Medio constituyen parte del plan divino donde Cristo retornará después que Israel termine de controlar las tierras sagradas, lo colocan a él y a todo su movimiento en el curso de una alianza con la línea dura de los intelectuales que defienden la causa neoconservadora sionista de Estados Unidos.

 

La religión juega un papel complejo y de gran soporte en toda la agresiva política de Estados Unidos hacia el medio oriente.  No resulta accidental que los objetivos sionistas que persiguen los Cristianos Dispensacionalistas, los Evangélicos Sionistas y los Judíos Sionistas bajo la coordinación y dirección, a tras tienda, de los líderes sionistas del movimiento neoconservador (neocons), tenga su epicentro espiritual en el territorio que se extiende desde el Río Eufrates en Iraq hasta el Río Nilo en Egipto (la “Tierra Prometida”)

 

Recientemente y para completar el escenario de inminente agresión al pueblo musulmán,  la prensa de los países más reaccionarios de Europa (Italia, Francia, Inglaterra, Dinamarca y Alemania) comenzaron a exaltar los ánimos del pueblo musulmán, al publicar caricaturas donde ridiculizan al profeta Mahoma.  Como era de esperarse, estas publicaciones han logrado su objetivo encubierto y durante los últimos días hemos visto las lógicas protestas del pueblo musulmán en contra de dichos países.

 

Esta acción, obviamente planificada por el Pentágono y cuyo único objetivo es provocar en Europa una matriz de opinión desfavorable a los países islámicos y auspiciosa de la intervención de Estados Unidos en Irán, ahora se esparce tenebrosamente en la realidad europea.

 

Dentro de este objetivo político religioso, los neoconservadores del Pentágono apuestan al control del medio oriente y de sus recursos, como una condición necesaria para una “Nueva Centuria” de hegemonía de Estados Unidos mientras la energía petrolera sea la que mueva al mundo. 

 

Esta nueva centuria de hegemonía de Estados Unidos se enmarca dentro del pensamiento doctrinario que puso de manifiesto un grupo de pensadores que integraron el “American Enterprise Institute” (Instituto de Iniciativas Americanas) y en los que redactaron el “Project for a New American Century” ( Proyecto para una Nueva Centuria Americana).

 

Dentro de estos pensadores y ahora promotores del llamado “neoconservatismo americano” figuran personajes como William Kristol, su fundador en 1997 (hijo de Irving Kristol), Gary J. Schmitt (Presidente del Proyecto), Abram N. Shulsky (Director de la Oficina de Planes Especiales del Pentágono), Dick  Cheney, (Vicepresidente de Estados Unidos), Donald Rumsfeld (Ministro de la Defensa), Lewis Lobby (jefe del grupo asesor de Cheney), Paul Wolfowits (Presidente del Banco Mundial), Zalmay Khalizad (embajador de USA en Iraq) y Jeb Bush (hermano del Presidente y Gobernador del Estado de Florida).[3]

 

Este “Proyecto para una Nueva Centuria Americana” fué revisado y puesto en práctica desde Septiembre del 2000 bajo el nombre de “Rebuilding America’s Defenses: Strategy, Forces and Resources for a New Century” [4]. (Reconstrucción de las Defensas Americanas: Estrategias, Fuerzas y Recursos para la Nueva Centuria)

 

En este proyecto se describen los requerimientos para la consolidación del Imperio en el mundo para los próximos cien años.  De acuerdo a este documento, Estados Unidos debe: 1.- Reforzar su posicionamiento militar en sus bases del Sur de Europa, del Sureste de Asia y del Oriente Medio. 2.- Modernizar sus Fuerzas Armadas incrementando la capacidad bélica de la Fuerza Aérea, la Armada y el Ejército. 3.- Desarrollar e instalar una plataforma mundial de defensa misilística que incluya dominio del espacio extraterrestre. 4.- Controlar el ciberespacio común del planeta (¿Internet?) y 5.- Elevar el presupuesto anual del gasto de defensa a un mínimo de tres punto ocho porciento (3.8%) del Producto Bruto Nacional. 

 

Las consecuencias de la puesta en práctica de este proyecto no se han hecho esperar y al concluir el año 2000, además de las 702 bases que ya poseían en 130 países alrededor del globo, procedieron al reforzamiento de su poder militar con la instalación en 9 de las 15 ex-repúblicas soviéticas de nuevas bases militares. Igualmente, durante el trienio 2001-2003 instalaron bases en Kosovo, en Afganistán, en Iraq, en Kuwait, en Kyrgyzstan, en Qatar, Uzbekistán y en Paraguay. 

 

Siguiendo con los lineamientos del Proyecto, para modernizar e incrementar la capacidad bélica de sus Fuerzas Armadas, así como de elevar el presupuesto anual del gasto de defensa a un mínimo de tres punto ocho porciento (3.8%) del Producto Bruto Nacional, de acuerdo a un informe anual publicado por el “Stockholm Internacional Peace Research Institute (SIPRI) [5], ese país gastó, sólo en el 2004, un presupuesto cuatrocientos cincuenta y cinco mil millones de dólares (U.S.$ 455.000.000.000, monto equivalente 47% del total del gasto militar del planeta y equivalente también al tres punto nueve por ciento (3.9%) de su Producto Bruto Nacional).

 

Los siete años de guerra que, descaradamente, establece el Proyecto, ya se iniciaron con las invasiones en Agfanistán e Iraq  y ahora se disponen a continuarlos con una intervención en Irán. 

                                                                                               

La matriz de opinión (similar a la creada sobre las supuestas armas de destrucción masiva de Husseín, pero dirigida ahora al Gobierno Iraní), ya está lista, se ha logrado hacerle ver a la opinión mundial que el programa de energía nuclear iraní constituye una amenaza para la paz y la seguridad tanto para Israel como para de todo el Oriente Medio.

 

Israel ahora, con el apoyo de Estados Unidos, se prepara para hacerle a Irán lo mismo que le hizo a Iraq cuando, en 1981, le bombardeó sus instalaciones nucleares bajo la misma excusa de la amenaza que hoy esgrime frente a Irán.

 

Ante esta amenaza de bombardeo (ya planificado por Israel y el Pentágono) el General Mas’ud Jazayeri [6] Director de la Oficina de Publicaciones y Relaciones Públicas del Gobierno de Irán,  respondió: “La conexión de Los Estados Unidos con Israel es como la del perro que guía a su amo ciego” y luego añadió: “Si la República Islámica de Irán es atacada, nuestra respuesta será de tal naturaleza que haremos desaparecer toda la entidad sionista” (esto lo dijo en Julio de 2004)

 

 Pero…después de Iraq…¿quiénes serían los siguientes?

 

De acuerdo a lo señalado por el influyente columnista Norman Podhoretz [7] “…la misión de Bush es pelear la IV Guerra Mundial. (la III Guerra la hemos identificado como Guerra Fría) …una guerra contra los militantes del Islam.  Pero ella no se debe confinar sólo a los países del “eje del mal” (Iraq, Irán y Korea del Norte) sino que debe ampliarse a Siria, líbano e incluso a los países amigos como Arabia Saudita y Egipto...Bush debe tener el coraje para imponer nuestra cultura política al mundo islámico luego de derrotado en la misma forma como lo hicimos con Alemania y Japón”  

 

Para los que creen en el Apocalipsis, la singular coincidencia entre la interpretación de las profecías de Daniel e Isaías y el escenario bélico creado por la acción depredadora del imperio, es lo que subyace en las actuales decisiones de una dirigencia desesperada que, como la de Estados Unidos, ha puesto a la sobrevivencia humana en la ruta a una muerte sin retorno, que representa el llamado  “Proyecto para una Nueva Centuria Americana”.      

 

Entre el río Éufrates en Iraq y el río Nilo en Egipto (Iraq, Irán, Kuwait, Siria, Jordania, Palestina, Israel, Arabia Saudita, Libano y Egipto) se encuentra una gigantesca cuenca de petróleo pero, además de ese “oro negro”, tan apetecido por el imperio, también se encuentra la “tierra prometida” y el escenario para lo que podría ser la profecía autocumplida del nuevo milenio: la gran batalla de Armageddon. 


Notas

[1] WorldNetDaily. “Jackie Mason calls Islam murderous religion” . 27 de Julio de 2004

[2] Tim LaHaye and Jerry B. Jenkins. “The Left Behind”. Serie de 12 volúmenes. Tyndale House.1995-2004

[3] Zia Mian.”A New American Century”.Artículo publicado en Foreign Policy In Focus. www.fpif.org

[4] William Rivers Pitt. “The Project for the New American Century”.25-02-03 .Information Clearing House.

[5] Datos del informe incluido en el artículo de Peter Starck. “World Military Spending Topped U.S.$ 1 Trillon In 2004”. http://www.informationclearinghouse.com  Junio.2005

[6] Teherantimes.com. “Iran’s Response To Israeli Threats Will Crush Zionist Entity: General.  Noticia

    publicada el 27 de Julio de 2004

[7] Referencia incluida en “Polítial Strategy Art of War” Tom Ball. 2 de Agosto de 2004